La literatura del país guaraní está de luto por la muerte del escritor ñembyense. Poeta, narrador y agitador contracultural de la tierra sin mal.

Pou nació en Tatu Kué, Canendiyu, en 1969. Publicó decenas de libros por editoriales alternativas y cartoneras, hermanas latinoamericanas de la porteña Eloísa gestada por Washington Cucurto y Javier Barilaro en estas pampas luego del crac neoliberal del 2001. Curtió la poesía y el cuento corto. Los libros Pombero Tamaguxi, Hamburguesa de Moñai, El Kinielero Patafísiko y Mantra Karape, entre otros, forman parte de su generosa obra.
“Evanescente autor de la poesía más inventiva y corajuda de Paraguay de los últimos 15 años. No teme tocar las teclas sacrosantas del español y el guaraní al mismo tiempo. Si mezclamos al mismo tiempo política y belleza, sexo y belleza, ¿por qué no dos lenguas que, como nosotros, van muriendo un poco cada día?”, dijo de su obra el escritor Cristino Bogado, compañero del poeta, junto al brasiguayo Douglas Diegues, en mil y una aventuras editoriales y de agitación cultural en la tierra sin mal. “Uno de los autores que más ha hecho en Paraguay por llevar la literatura a aquellas personas a las cuales la literatura no suele ir a buscar, siempre con el mismo entusiasmo y sin pensar jamás en publicidad ni en reconocimiento”, escribió la poeta Montserrat Álvarez en las páginas del diario asunceno ABC Color.
Conocí a Édgar en el año 2008, en una gira mágica y misteriosa por los arrabales conurbanos del Gran Asunción. Años de andanzas y desandanzas por las rutas paraguayas y de más allá. Con una pandilla salvaje de amigos traficábamos ladrillos de libros entre la capital del país vecino y Buenos Aires. Seguro eran más rentables los ladrillos de marihuana. Nunca fuimos buenos para los negocios.
Un día nos perdimos charlando de literatura por el laberinto del Mercado 4. Generoso, nos regaló dos relatos en jopara para Los chongos de Roa Bastos, la antología de narrativa contemporánea del Paraguay que editamos en 2011 con Alfredo Grieco y Bavio y Sergio Di Nucci en Santiago Arcos Editor. Se titulan “Cualquier um” y “Discutiendo en Popeye”. Son gemas que bailan el ritmo cachaquero de las barriadas de Lambaré y La Chacarita. También la herencia campesina e indígena. Historias del Paraguay del siglo XXI: el país de la soja transgénica, de los mafiosos dinosaurios del Partido Colorado, de la población rural que sigue esperando la reforma agraria. También, de los buenos poetas como Édgar Pou.
La adquisición de una unidad de lujo en la calle Miró, financiada por particulares apenas…
El programa Volver al Trabajo dejará de existir a partir del 9 de abril. El…
La iniciativa viene a suplir en los hechos el vacío generado por el retiro de…
La universidad pública trasladó sus pizarrones a la puerta del funcionario en Caballito. Entre denuncias…
Los docentes vienen advirtiendo hace años cómo la violencia social se cuela cada vez más…
La proporción es mayor en CABA, según Inquilinos Agrupados. El 70% de los inquilinos está…
Patrocinado por la Procuración del Tesoro nacional, el ministerio conducido por Sandra Pettovello reafirmó que…
El estudiante de 15 años, descrito por sus docentes como aplicado y sin antecedentes de…
Para 7 de cada 10 médicos la burocracia es el principal obstáculo para el acceso…
Aunque los episodios de disparos en escuelas son excepcionales en el país, casos como la…
La serie cruza melodrama clásico y excesos con una estética urbana marcada por las tensiones…
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó esta mañana una conferencia…
Ver comentarios
Grandioso Nicolás Recoaro. El amor y el reconocimiento para lops artistas populares. Alguna vez hemos saboreado unos mates criollos en la república de La Boca, en Eloísa. Hago mías tus palabras.