Fue un compositor, arreglador, multiinstrumentista y cantante notable. Lideró a los Huanca Huá, Músicos Populares Argentinos y La Manija. Su audacia trascendió su propia música e inspiró a múltiples generaciones.

Su primer grupo se llamó Los Musiqueros, que integró a los 16 años junto a Mario Arnedo Gallo y Hamlet Lima Quintana. En 1960 formó Los Huanca Huá con su hermano Pedro, Hernán Figueroa Reyes, Coco del Franco y Guillermo Urien, donde propuso nuevas normas para la interpretación vocal a partir de arreglos vocales complejos. Al conjunto luego se sumó su hermana Marián Farías Gómez, en reemplazo de Figueroa Reyes.
El Chango se caracterizó por unir siempre una fina concepción musical y arreglística con una fe transformadora y un profundo amor por lo popular. En 1964 creó el Grupo Vocal Argentino, en 1975 creó un trío con Kelo Palacios y Dino Saluzzi, pero la irrupción de la dictadura militar en 1976 lo obligó a exiliarse en España y luego a Francia.
A su regreso, el Chango formó en 1985 Músicos Populares Argentinos (MPA), una agrupación en la que reunió a jóvenes talentos como el Mono Insaurralde, Verónica Condomí y Peteco Carabajal, volviendo a marcar las coordenadas de la renovación folclórica durante la recuperación democrática.
En 1993 formó el grupo La Manija, inclinado a ahondar en las raíces africanas e hispanas de la música argentina. En 2003 editó su primer trabajo solista, Chango sin arreglo, que de algún modo sintetiza su identidad musical: en él, vuelve a su conocimiento de la música argentina, pero animándose a romper con las estructuras formales del género.
En este disco, que en su arte de tapa muestra a un ekeko («abundante» y «peronista») con el rostro y los anteojitos del Chango, se escucha por primera vez su voz –áspera y cálida a la vez- en el rol protagónico de tradicionales del folclore como «Zamba del Carnaval», «Zamba del grillo», el tango «Vieja viola» y «Te recuerdo Amanda», de Víctor Jara; muchas de ellas acompañadas por instrumentaciones austeras y otras con sus particulares bases rítmicas y armónicas.
En su largo camino compartió escenarios junto a Mercedes Sosa, Peteco Carabajal, Lito Vitale, Teresa Parodi y Antonio Tarragó Ros. Además, compuso música para películas y obras teatrales, y fue profesor de ritmos folclóricos.
En el último tiempo lideró Los Amigos del Chango, formación que se definía como una “orquesta popular de cámara que interpreta música argentina», con la que tocaba semanalmente en el Teatro del Viejo Mercado en el barrio porteño del Abasto y que tras su partida siguió tocando.
El Chango Farías Gómez, cuya presencia fue clave para construir una nueva sonoridad en el folclore, falleció el 24 de agosto de 2011 a los 73 años dejando una huella imborrable en la cultura argentina.
El politólogo Sebastián Etchemendy polemiza con las visiones pesimistas de otros intelectuales. Sostiene que el…
Los operadores del presidente y el jefe de gobierno cerraron un acuerdo para avanzar con…
Diversos sectores opositores acercan posiciones para rechazar ciertos puntos sensibles: el nuevo régimen de licencias…
El conflicto por los bajos salarios amenaza con expandirse en todas las fuerzas federales.
Mientras el gobierno celebra la emergencia de una legislación laboral "más moderna”, la suba de…
El respaldo del sector privado al avance de la primera reforma estructural no estuvo exento…
En lo que va del año, Donald Trump suma una oleada de derrotas electorales, algunas…
La ley consagra un modelo imposible de encarnar para cualquier ser finito: el de una…
El lunes la Central reunirá de urgencia al Consejo Directivo y podría anunciar un paro…
Milei puede decirle “señor chatarrín” al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo…
La preocupación une a los querellantes y hasta la tomó la Cámara Federal. Cómo está…
Las perspectivas negativas de los conservadores responden a varios factores, entre ellos la política migratoria.