Entrevista a Pabel Muñoz, dirigente de Alianza PAÍS y candidato a diputado nacional.

Tanto Lasso como Viteri apuntan al cambio en sus campañas, buscando emular lo que sucedió en Argentina con Macri. ¿Qué esconden tras el marketing?
Evidentemente, lo que hacen candidatos como Guillermo Lasso o Cinthya Viteri es marketing político. Querer apropiarse de la palabra «cambio» no es nada más que una estrategia política, cuando en realidad el verdadero cambio es el que ha significado este proceso político que comenzamos diez años atrás. En este tiempo hemos cambiado un Estado secuestrado por las élites económicas, hemos cambiado un modelo de desarrollo que estaba basado en la primacía del capital y no en el ser humano. Hemos cambiado la forma en la prestación de los servicios públicos. Todo esto con base en el cambio constitucional con la incorporación de nuevos derechos. Este es el verdadero cambio. Debemos trabajar en una fórmula virtuosa entre continuidad y cambio. Para poner un ejemplo, debemos continuar con una inversión pública significativa, pero debemos promover que la inversión privada sea aun mayor para que sea alta generadora de empleo. Debemos continuar con la consolidación de los sistemas nacionales de educación y salud. Debemos mejorar en la calidad de los servicios que se prestan. Debemos continuar con las bases estructurales para un nuevo sistema productivo. Además, debemos hacer del turismo, la agroindustria, las nuevas industrias, innovación, ciencia y tecnología, verdaderos puntales de desarrollo. Ese es el verdadero cambio que Ecuador requiere. Nosotros hemos significado la palabra «cambio» y la vamos a seguir significando.
Los sectores conservadores apuntaron sus cañones a Quito en las últimas semanas. El periodista argentino Jorge Lanata y la politóloga guatemalteca Gloria Álvarez desembarcaron allí para criticar a Correa y apuntalar un hipotético balotaje. ¿Por qué la derecha latinoamericana está tan necesitada de forzar un balotaje allí?
Considero que Ecuador y Bolivia son los casos más exitosos de lo que podríamos llamar los recientes gobiernos progresistas de América Latina. La derecha y los sectores conservadores alineados y orquestados internacionalmente han jugado un rol decisivo en la recuperación del poder para las élites conservadoras en Argentina y en Brasil; y esperan hacer lo mismo con el caso ecuatoriano y boliviano.
Correa afirmó que las elecciones «pueden ser un punto de quiebre para acabar con la restauración conservadora» en América Latina. ¿Cuál es su perspectiva?
Si la derecha conservadora logra triunfar en el Ecuador, me parece que el proceso de restauración conservadora que vive América Latina podría verse fortalecido. En cambio, si logramos ratificar la Revolución Ciudadana en las urnas, la restauración conservadora tendrá un importante revés. El proceso podrá dar oxígeno a lo que puede pasar próximamente en Bolivia y, de una u otra manera, puede ser un punto de apoyo para sectores que son críticos con lo que significan, en este momento, gobiernos como los de Argentina o Brasil. «
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