«El juguete rabioso: 100 años»,  una muestra que conmemora el centenario de la publicación de la primera novela de Arlt

Por: Patricio Féminis

Se inauguró en el Centro Cultural Recoleta con tapas de las distintas ediciones y obras de artistas plásticos inspirados en uno de los autores imprescindibles de la literatura nacional.

“Hola, va a haber una muestra dedicada a El juguete rabioso, de Roberto Arlt, en el Centro Cultural Recoleta. Y voy a estar curándola con Sylvia Saítta, la mayor experta en Arlt en el país. ¿No nos prestarías la primera edición que tenés, para exponerla?”, consultó por Instagram Juan Maisonnave, programador de literatura en el Centro Cultural Recoleta. Y el coleccionista decidió ceder esa primera edición para la muestra El juguete rabioso: 100 años, un homenaje a la primera novela de Arlt: un hito moderno en la narrativa urbana argentina.

La muestra en las salas 2 y 3 del CC Recoleta (Junín 1930) puede visitarse con entrada libre -y sin costo para residentes y argentinos- de martes a viernes de 12 a 21 y sábados, domingos y feriados de 11 a 21. Allí se despliega un gran mural con las tapas de diversas ediciones de El juguete rabioso agrupadas en núcleos temáticos.

 Además, hay ilustraciones y obras de artistas plásticos como Carlos Alonso, Eduardo Iglesias Brickles, Diego Rey, Luis Scafati y Oscar Grillo, junto con la primera edición de El juguete rabioso -de 1926- y la antigua máquina de escribir Underwood citada por Arlt en uno de sus prólogos: un símbolo.

“En una de las salas de la muestra está el mural con los ejes temáticos y en las paredes enfrentadas hay frases sacadas del libro, que seleccionó Sylvia Saítta, y que reflejan la soledad, la locura y la violencia”, describe Maisonnave. Y en la otra sala “están los artistas plásticos que trabajaron con el universo simbólico de El juguete rabioso: fuimos delimitando a los que nos interesaban”, destaca el escritor y programador de literatura en el CC Recoleta. “Y son muy impactantes las distintas tapas de la novela de Arlt a lo largo de los años”.

Así, “en una de las tapas está retratado el deseo de Silvio Astier, el protagonista, de ser escritor. Después hay tapas que retratan la violencia y, llamativamente, hay muchas ediciones con tapas con un revólver -dice Maisonnave-. Es raro, porque en la novela no se dispara nunca un revólver: a pesar de que Silvio Astier desea suicidarse, le falla el percutor. Pero muchas tapas aluden, con el revólver, a la rabia y a la violencia contenida en la novela”. También “hay una gigantografía de la primera tapa: una ilustración evocadora de la pintura ‘El grito’, de Edvard Munch, que nos parecía que tenía mucha potencia”.

¿Qué sucede con los artistas plásticos en la muestra? Contesta Maisonnave: “Está Carlos Alonso, que trabajó una serie, ‘El juguete rabioso’, con unos niños que parecieran estar incubando cierta rabia. Eduardo Iglesias Brickles trabaja mucho desde los rostros: hay un Silvio Astier muy parecido a Arlt y lo que llama la atención es la fuerza de los colores. Luego está lo que hace Diego Rey, que muestra a Arlt en una redacción, pero luego lo desestructura, lo desarma. Y Oscar Grillo trabaja directamente escenas de El juguete rabioso. Esos son algunos de los tratamientos en las obras que incorpora la muestra”.

El juguete rabioso, escritura y autobiografía

Para los especialistas, El juguete rabioso es la más autobiográfica de las novelas de Roberto Arlt. Está ambientada en los barrios bajos de Buenos Aires, y, en primera persona, narra el fracaso constante de Silvio Astier en todos los proyectos que encara. El libro se divide en cuatro capítulos independientes: “Los ladrones”, donde se disuelve el Club de los Caballeros de la Medianoche; “Los trabajos y los días”, donde Astier sufre humillaciones laborales; “El juguete rabioso”, con la famosa escena del homosexual en un hotel y el suicidio frustrado; y “Judas Iscariote”, donde Silvio Astier traiciona a un ladrón y busca redimirse a su manera.

El juguete rabioso destaca por sus planteos, por su originalidad, por su modernidad de enfoque y por su potencia narrativa. Lo explica Maisonnave: “Pensemos que en 1926 está todo por suceder, aunque por ejemplo ya transcurría la Revolución Rusa. Está empezando a masificarse la ciudad, a modificarse paisajísticamente. Están surgiendo los medios de comunicación, y, en medio de todo eso, está el individuo, que tiene que pelear por su sustento. Esto está muy marcado en El juguete rabioso: Silvio Astier pelea por la supervivencia, sale a trabajar y se siente abandonado por la sociedad. Es humillado”.

Entonces piensa Maissonave: “Yo creo que la fuerza de El juguete rabioso hoy sería como denunciar el reemplazo de la solidaridad y de otros valores por el mercado. Lo vinculo inevitablemente. Hoy el mercado ocupa todo y uno ahí tiene que pelearla. Bueno, Silvio Astier se encuentra arrojado al mundo, que no le da posibilidad de crecer, y termina con una traición”. Aquí se detiene un segundo el curador de la muestra: “Jorge Luis Borges decía que estaba muy bien que el libro de Arlt terminara con una traición: a Silvio Astier no le queda otra que la delación porque fracasa en todo lo que hace”.

Y Maisonnave brinda ejemplos que se comprueban a lo largo de El juguete rabioso: “Astier fracasa en los trabajos, donde le pagan mal. No logra convertirse en un ladrón, con el Club de los Caballeros de la Medianoche, y tampoco logra ser un escritor. Los individuos en Arlt viven en ensoñaciones y uno ya sabe que están condenados de antemano. Hay algo muy potente en ese pesimismo, en ese determinismo, en el que los hombres cumplen el destino de fracaso para el que ya están escritos. Eso sigue estando muy vigente”.

Maisonnave celebra haber podido ser curador de la muestra El juguete rabioso: 100 años junto a Sylvia Saítta, investigadora Principal del Conicet y Profesora Titular de Literatura Argentina II en la UBA: “Aprendí mucho de ella y de su análisis del mito que construyó Roberto Arlt sobre sí mismo: él siempre se veía como un escritor terrible, torturado, un outsider, pero fue de clase media, entabló vínculos con gente del Grupo de Florida y era secretario de Ricardo Güiraldes, quien lo presentó en sociedad y le sugirió cambiar el título de ‘la vida puerca’ por El juguete rabioso, con un tono más existencialista”.

Y a esa construcción de escritor de Arlt “no la podría haber conocido de primera mano, si no hacía esta muestra, gracias a Sylvia Saítta”, cuenta Maisonnave. Para la exposición volvió a leer textos de Arlt y encontró “una prosa muy potente y muy extraña”. ¿Cómo la describe? “Beatriz Sarlo decía que la prosa de Arlt estaba empedrada por léxicos provenientes de otros lados: de la física, de la química, de la geometría. Es una prosa muy extraña, se corre un poco del realismo y está muy encendida. También dice Sarlo que es una prosa erotizada: el trazo de Arlt está cargado de esos léxicos extraños que lo convierten en un gran escritor”.

Compartir

Entradas recientes

Crecen las deudas familiares: la mora en préstamos llega al 13%

Hay 7 millones de personas fuera del sistema financiero. Los números de exclusión no encuentran…

1 hora hace

Reclaman por la educación para personas con discapacidad

La organización Unidxs por la Educación Especial y Derechos de las personas con Discapacidad está…

2 horas hace

Lorena Putero: «Pedirle inclusión y rentabilidad a una cooperativa, pero medir solo una es condenarla al fracaso»

La directora del CESO, Lorena Putero, cuestionó que se utilicen los instrumentos del mercado tradicional…

2 horas hace

De Diego en el Azteca, a Maradona en Miami

Para vencer a este México habrá que vencer primero al estadio Azteca, el más mundialista…

3 horas hace

Fernando Samalea presenta «Viviendo el futuro»: giras, Charly García y el archivo vivo del rock argentino

El libro reúne relatos personales atravesados por décadas de música y cambios tecnológicos. También incluye…

3 horas hace