Columna de opinión de Telma Luzzani, periodista*
El plan destituyente Freedom 2 consta de 12 puntos y plantea entre otras cosas un enfoque de cerco y asfixia» contra el gobierno de Nicolás Maduro y, en el plano político interno insistir en el gobierno de transición y las medidas a tomar después de la caída del régimen, incluyendo la conformación de un gabinete de emergencia.
El punto octavo es el que involucra directamente a Almagro. Dice así: En el plano internacional hay que insistir en la aplicación de la Carta Democrática, tal como lo hemos convenido con Luis Almagro Lemes, Secretario General de la OEA.
Este pacto con las altas esferas de Estados Unidos (cuya contraaprestación se desconoce) explica el afán con que Almagro se ha abocado desde el comienzo de su cargo en la OEA a derribar el gobierno de Maduro. Almagro condena a diario la prisión del venezolano Leopoldo López (quien, como dice el politólogo Atilio Borón, si hubiera realizado los mismos actos en EEUU no tendría apenas 13 años de prisión sino probablemente cadena perpetua) pero no dice una palabra sobre los asesinatos a líderes sociales en Colombia (que pasan largamente el centenar desde la firma de los acuerdos de paz), ni de los crímenes diarios en Honduras o México, ni de las denuncias de persecución que elevan organizaciones sociales y de izquierda contra el gobierno de Horacio Cartés en Paraguay.
En mayo de 2016, Almagro organizó una cruzada que terminó en fracaso. Convocó al Consejo Permanente de la OEA a una sesión extraordinaria para atender a la alteración del orden constitucional y cómo la misma afecta gravemente el orden democrático de Venezuela. Salvo Paraguay ningún país apoyó su iniciativa sino todo lo contrario defendieron el diálogo propiciado por Unasur.
A fines de 2016, frente a otra ofensiva de Almagro fue el Vaticano quien recomendó continuar con la mesa del diálogo entre gobierno y oposición pero el uruguayo se animó incluso a criticar a la Iglesia diciendo que con esas propuestas estaba retardando la aplicación de la Carta Democrática.
El presidente boliviano ha sido uno de los más duros críticos del secretario general de la OEA. Escribió Evo: Almagro de la invasión española ha resucitado para convertirse en el Almagro de la intervención imperial norteamericana. Se refería al conquistador español Diego de Almagro socio de Pizarro: ambos urdieron el asesinato de Atahualpa y para robar y repartirse las riquezas del Imperio Inca. «
* Autora de Territorios Vigilados. Cómo operan las bases militares de EEUU en Sudamérica.
Marco Rubio celebró que ambos paises aceptaran reunirse para acordar el fin del conflicto. Pero…
El autor describe lo que implica dar clases de historia cuando el presidente de la…
Tras casi 15 años, el trío texano regresa con un show que recorre toda su…
Las iniciativas, muchas presentadas por el peronismo, comenzarán a discutirse en la comisión de Defensa…
Desde la ONG Inquilinos Agrupados compararon la normativa regional con el proyecto de Ley de…