En momentos en que los partidos políticos, sus posibles candidatos y sus asesores comenzaron o están empezando la elaboración de sus propuestas a la ciudadanía para las próximas elecciones, parece oportuno poner en blanco y negro las características y la profundidad del contenido que muchos ciudadanos necesitamos conocer para evaluarlas.
Ese deseo no es caprichoso, ya que en el pasado y en varias oportunidades hemos sido víctimas de promesas por parte de candidatos que, una vez asumido el gobierno, implementaron políticas diametralmente opuestas a las ofrecidas en la campaña.
Nos ofrecen, un programa o un plan de gobierno?
La cuestión es importante ya que define la calidad y profundidad de cada oferta partidaria, en modo que los ciudadanos podamos evaluarlas mediante elementos de juicio que nos permitan definir a quién votaremos.
Un programa es en definitiva un conjunto más o menos detallado y más o menos ordenado de los principios y de las intenciones de los partidos y/o candidatos los proponen, expresadas en modo genérico y sin precisar el alcance de sus objetivos finales ni los recursos materiales o el tiempo y el grado en que serán concretadas esas intenciones.
Por el contrario un plan, además de explicitar principios e intenciones de su programa, detalla los objetivos de su eventual gobierno, tanto en lo económico, en lo social y en lo institucional, incluyendo además la cantidad y el origen de los recursos necesarios para cumplir los objetivos comprometidos, así como el tiempo que necesitará y los métodos y medidas que empleará para concretarlos.
Sobre los objetivos que necesitamos conocer
Una propuesta integral debería explicitar con claridad los objetivos principales de cada fuerza política en materia social, económica e institucional.
A modo de ejemplo siguen algunos de los principales dilemas que cada fuerza política deberá resolver, incluyendo en cada caso los tiempos en que se proponen concretarlos o los avances que planean durante su gestión y con ello explicar y hacer conocer al público sus propósitos y en definitiva que modelo de país nos ofrecen.
En lo social:
- Definir en qué medida y con qué alcance defenderán y harán efectivo el derecho a una vida digna;
- Mantener la política en favor de los más ricos, a la espera de un eventual y posterior derrame hacia los más necesitados o procurar desde un principio la recuperación y la mejora el poder adquisitivo de los ingresos de quienes trabajan y de los jubilados, mediante una mejor distribución de los ingresos y solucionando el endeudamiento a que se vieron obligadas las familias como producto del desempleo y los ajustes;
- Privatizar la prestación de las necesidades básicas en materia de educación, salud, asistencia social y previsional o dejarlas a cargo del Estado procurando mejorarlas;
- Mantendrán las limitaciones existentes a la libertad de expresión, de reunión y de reclamar a las autoridades o garantizar su más amplio ejercicio.
En lo económico:
- Mantener las finanzas y la explotación de recursos naturales como principales impulsores de la economía o poner en ese lugar al trabajo y a la producción, promoviendo el agregado de valor en origen, la integración de las cadenas productivas e impulsando nuestras exportaciones y reduciendo necesidad de las importaciones;
- Mantener las políticas de ajuste permanente o definir de qué forma y con qué ritmo se procurará dinamizar la demanda mediante un incremento del consumo doméstico;
- Mantener la actual mecánica de fijación de precios, en especial los de la energía y de los insumos difundidos, hoy en manos de empresas concentradas o desacoplarlos de los precios internacionales, aplicando un esquema basado en los costos de producción y un margen razonable de beneficios y controlando los excesos.
- Mantener la vigencia de la Ley de Entidades Financieras de la dictadura cívico militar, o reemplazarla por otra que ponga a las finanzas al servicio del crecimiento y el desarrollo económico nacional;
- Continuar aplicando o no las actuales discrecionalidades para el envío a las provincias de las coparticipaciones federales que les corresponden para contribuir al financiamiento de sus presupuestos.
En lo institucional:
- Mantener o se poner fin inmediato y permanente al empleo de la justicia como medio de persecución política, social o económica;
- En su caso, revisar las penas dictadas en juicios amañados, condenando a personas por actos ajenos a sus responsabilidades y/o sin pruebas jurídicamente válidas, restituyendo a las víctimas de esas persecuciones sus derechos violados mediante esos procedimientos;
- Procurar o no el apartamiento de quienes en el pasado hubieren cometido o avalado o que en el futuro cometan esas persecuciones;
- Mantener o modificar la integración de la Suprema Corte de Justicia, elevando la cantidad de sus integrantes para lograr una mejor representatividad federal y una mayor imparcialidad y celeridad de sus decisiones;
- Mantener o revisar los acuerdos, decretos y legislaciones que hubieran sido aprobadas contrariando las disposiciones de la Constitución Nacional y/o pongan en grave riesgo la soberanía nacional;
- Reestablecerán o mantener la eliminación de los mecanismos de control de los actos de gobierno y de defensa de la ciudadanía que hubieran sido eliminados;
- Mantener o realinear la política de relaciones internacionales, dando cumplimiento efectivo a los principios históricos de no intervención, autodeterminación y defensa del multilateralismo y manteniendo en modo permanente e irrenunciable nuestros reclamos de soberanía sobre las islas Malvinas, las islas del Atlántico Sur y la Antártida.
Sobre el origen de los recursos necesarios
La cuestión no es menor, en primer lugar porque los objetivos que se planteen necesitan recursos presupuestarios para hacerlos realidad; en segundo y no menos importante lugar porque existen distintos modos de obtenerlos, cuyos costos recaen en mayor medida sobre algunos sectores e inclusive pueden beneficiar a otros.
- Mantener o renegociar los plazos, montos y las condiciones de pago de la deuda externa, en especial las asumidas con el FMI y demás organismos multinacionales en contravención de los reglamentos de esos mismos organismos;
- Mantener el actual sistema de recaudación de impuestos, que al estar basado en mayor grado en los impuestos al consumo, hace caer el mayor esfuerzo en quienes menos tienen, o modificarlo para que aporten en mayor medida los que más tienen;
- Mantener la vista gorda sobre el incumplimiento de las obligaciones fiscales y la fuga de divisas o modificar la legislación y perseguir penalmente a quienes se beneficien de esas prácticas;
- Mantener o mejorar los ingresos provenientes de nuestro comercio internacional mediante la aplicación de retenciones a las exportaciones y derechos de importación, el combate a la subfacturación de exportaciones, la sobrefacturación de importaciones o el contrabando liso y llano.
Sobre las acciones y los métodos que cada partido propone
El conocimiento en grado suficiente de las acciones principales a ejecutar y de los métodos a emplear para dar cumplimiento a los objetivos y a la obtención de los recursos presupuestarios que se requieran, darán a la ciudadanía una idea cabal de las características que cada candidato pretende dar a su gestión.
Como se desprende de las opciones arriba señaladas el país que resultará de un próximo gobierno, y en buena medida el país que dejaremos a nuestros hijos, dependerá fundamentalmente de la propuesta que elijamos votar entre las opciones que nos presenten los distintos candidatos.
Como sabemos, el conocimiento es poder y cada uno deberá ejercerlo empleando al máximo sus capacidades y su raciocinio.