El que no salta es un francés

Por: Carlos Ulanovsky

Se terminó, se acabó, por fin. Sobrevivimos de aterradores e inmerecidos empates contrarios y pudimos gritar Dale Campeón. Puta que valió la pena estar vivo en Buenos Aires y tener un buen televisor para poder atravesar este parto que se prolongó durante siete partidos, numerosos minutos de descuento, dos tiempos suplementarios y sendas definiciones por penales.

Empezando por Messi, los 26 guerreros besaron a ese bebé sanito, de piel brillante y dorada, rollizo, muy parecido a la copa del mundo. El recién nacido brindó una forma de la felicidad a millones de muchaaaaachoooooos y muchachas que cantamos como solo se canta en la cancha y salimos a ocupar el territorio que más nos pertenece: la calle.

Es que -posta- no hay que ser sociólogo para saber que no existe un igualador social como el fútbol. Tampoco hay que entender de tácticas y estrategias para comprender a un Messi (adorado por millones, festejando lo que probablemente sea su último mundial), santificar a Di María con sus goles esenciales o planear un monumento al Dibu Martínez.

Millones de personas diciendo en todo el país que se nos había cumplido un deseo relevante y único. Personas de la más variada condición se entusiasmaron con el nivel de juego de la llamada Scaloneta, aunque en varias ocasiones, como en el partido de hoy, atravesaron condiciones decididamente críticas de presión y temperatura. Por una vez la salida con camisetas del 10 no fue una huida hacia adelante, sino la respuesta de alivio a inquietudes cardíacas, a golpes de adrenalina, a supersticiones (gracias a Víctor Hugo que me hizo pata con mi cábala), a emociones que las idas y vueltas del partido volvieron sorprendentes, impensadas e incluso violentas.

Llegó la hora de los gritos también dedicados a los que, malamente, apostaron a un nuevo bajón de nuestra autoestima. Esta vez se equivocaron.

Hoy, y tal vez por unos días más y gracias a lo que consiguió esta selección nos desentendamos un poco del odio, del dólar blue, de la justicia. La selección nos regaló un buen bono de fin de año. Por unos días todos somos argentinos y hoy, y mañana, y quien sabe hasta cuando gritamos desde la misma vereda.

Ah, y cómo no ser agradecidos con los que nos quieren tanto: también todos somos bangladesíes.

Compartir

Entradas recientes

Murió Michel Portal, el músico que reinventó el jazz europeo

El clarinetista y saxofonista francés cruzó el free jazz con la música contemporánea. Por qué…

14 horas hace

Del ajuste al favor: el ministro «motosierra» que contrató a su mujer por $114 millones

El gobierno de Javier Milei, que basa su capital político en el combate contra la…

17 horas hace

¿Tiene sentido el peronismo?: un análisis sobre los cambios culturales y la representación

El politólogo Sebastián Etchemendy polemiza con las visiones pesimistas de otros intelectuales. Sostiene que el…

1 día hace

El póker entre Milei y Macri por la coparticipación y el traspaso de la Justicia

Los operadores del presidente y el jefe de gobierno cerraron un acuerdo para avanzar con…

1 día hace

Reforma laboral: en Diputados la pulseada tiene un final abierto

Diversos sectores opositores acercan posiciones para rechazar ciertos puntos sensibles: el nuevo régimen de licencias…

1 día hace

A Milei le estalló la bomba menos pensada

El conflicto por los bajos salarios amenaza con expandirse en todas las fuerzas federales.

1 día hace

La inflación se acerca al 3% mensual y golpea de lleno sobre el relato oficialista

Mientras el gobierno celebra la emergencia de una legislación laboral "más moderna”, la suba de…

1 día hace

Con matices e internas el empresariado celebró la media sanción a la reforma laboral

El respaldo del sector privado al avance de la primera reforma estructural no estuvo exento…

1 día hace

No son sólo sondeos: tambalea el castillo del emperador estadounidense

En lo que va del año, Donald Trump suma una oleada de derrotas electorales, algunas…

1 día hace

Regresiva reforma laboral: cuando la salud se convierte en extorsión

La ley consagra un modelo imposible de encarnar para cualquier ser finito: el de una…

1 día hace

La CGT amenaza con “escalar medidas” mientras su interna se profundiza

El lunes la Central reunirá de urgencia al Consejo Directivo y podría anunciar un paro…

1 día hace

La colonia

Milei puede decirle “señor chatarrín” al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo…

1 día hace