El recreo de los pueblos

Por: Alejandro Wall

En la página 35 del manual de protocolos que los atletas olímpicos recibieron para Tokio 2020, los playbooks, hay una indicación explícita dentro del capítulo que se titula “dónde puedes ir, qué puedes hacer”. En uno de los ítems, luego de que les especifiquen que no utilicen el transporte público, se lee: “No pasees por la ciudad ni visites zonas turísticas, tiendas, restaurantes, bares, gimnasios, etc”. El etcétera pertenece al original y deja ahí implícito que hay una larga lista de lugares a los que los atletas -además de la prensa acreditada, los técnicos y el personal de la organización, que tienen sus propios playbooks- no podrán ir. Son restricciones a las que el mundo se acostumbró después de un año y medio de pandemia pero que exponen la escena extraña con la que Tokio 2020 se encendió el viernes.

La limitación a los movimientos internos, además de la falta de público, impactan de frente en las expectativas que un sector de la economía japonesa tenía con la realización de los Juegos Olímpicos, postergados hace un año aunque mantengan su nombre original, en especial la hotelería, los locales gastronómicos, todo lo que se mueve alrededor del turismo. Ser sede olímpica es una forma de mostrarse al mundo y de que el mundo llegue a vos, para eso pujan con tantos millones tantas ciudades en cada asamblea COI. Tokio, sin embargo, se convirtió en una sede no visitada, apenas televisada, una ciudad sin poder ser caminada hasta por los propios atletas, y que tampoco genera orgullo entre sus ciudadanos, según las encuestas, más preocupados por eventuales brotes.

Las pérdidas para la economía de Japón, según cálculos de consultoras locales, llegará a los 1300 millones de dólares por la falta de público. La inversión oficial para Tokio 2020 alcanzó los 15400 millones de dólares, una cifra que engordó con el paso del tiempo desde el presupuesto inicial, clásico para eventos deportivos globales. Sólo el último año, después de la postergación, aumentó en 2500 millones de dólares, también según la información oficial porque en Japón sospechan que es bastante mayor. Una nueva postergación hubiera sido demoledora para Tokio. También para el Comité Olímpico Internacional, que cobró 4000 millones de dólares en derechos de televisión y en caso de no garantizar su producto lo hubiera tenido que devolver. Las empresas de televisión, en cambio, mantuvieron su optimismo. NBCUniversal pagó y espera que sea un éxito. Aún así empresas como Toyota, ante la impopularidad de los Juegos en la población japonesa, retiró publicidad de la TV, aunque se mantiene como patrocinador.

No es nueva la discusión sobre cuán conveniente es para los dineros públicos organizar Juegos Olímpicos o Mundiales, que en su retirada dejan a Estados endeudados y a privados con ganancias. Tokio, aún cuando pueda mostrarse en las pantallas del mundo, no será la excepción. Para los atletas estar en Tokio sigue siendo el fin: competir después de cuatro años (cinco, en este caso) de preparación. Los atletas que estaban a punto de viajar, incluso los que tendrían su primera experiencia en Juegos, se resignaban ante esa nueva normalidad. Es lo que tocó, al menos estamos acá.


La contracara es el espectador, sobre todo el argentino, más habituado a ver Juegos Olímpicos por televisión, excepto por Río 2016 que quedaba tan cerca. Y es cierto que ahí, frente a la pantalla, se genera la posibilidad de salir por un rato de la pandemia. Un pensar en nada (o en todo) dentro de la rutina que entrega este desorden. Clavarse maratones (televisivas) olímpicas aparece como un buen plan. Los Juegos Olímpicos como recreo de los pueblos. Son tiempos donde hay que sacar emociones (y alegrías) de algún lado. Incluso de ver entrar a la delegación argentina al desfile inaugural saltando y cantando con los barbijos en la pera. Pudo resultar poco protocolizado el ingreso, poco sanitario, pero fue una expresión de pertenencia muy humana. ¿Algo de eso podrá explicar también por qué la Argentina se destaca en los deportes colectivos? O la emoción de Cecilia Carranza (abanderada junto a su compañero Santiago Lange) al recordar a Braian Toledo, que murió hace poco más de un año en un accidente con su moto, tan joven que tendría que estar ahí. Era su momento pero también, y Cecilia lo sabía, era un momento de todos. Como lo fue la madrugada de Paula Pareto en sus último Juegos Olímpicos y los aplausos de sus colegas al regresar a la villa olímpica.


Los dueños del deporte saben que a millones los mueven esas emociones. Hacen cuentas sobre eso. Pasó con la Eurocopa, hace nada con la Copa América, y ahora con estos Juegos Olímpicos distópicos, raros, inmersos en la anomalía. Ganarán los mismos de siempre, pero ahí estaremos tomándonos un rato de recreo.

Compartir

Entradas recientes

Murió Michel Portal, el músico que reinventó el jazz europeo

El clarinetista y saxofonista francés cruzó el free jazz con la música contemporánea. Por qué…

15 horas hace

Del ajuste al favor: el ministro «motosierra» que contrató a su mujer por $114 millones

El gobierno de Javier Milei, que basa su capital político en el combate contra la…

18 horas hace

¿Tiene sentido el peronismo?: un análisis sobre los cambios culturales y la representación

El politólogo Sebastián Etchemendy polemiza con las visiones pesimistas de otros intelectuales. Sostiene que el…

1 día hace

El póker entre Milei y Macri por la coparticipación y el traspaso de la Justicia

Los operadores del presidente y el jefe de gobierno cerraron un acuerdo para avanzar con…

1 día hace

Reforma laboral: en Diputados la pulseada tiene un final abierto

Diversos sectores opositores acercan posiciones para rechazar ciertos puntos sensibles: el nuevo régimen de licencias…

1 día hace

A Milei le estalló la bomba menos pensada

El conflicto por los bajos salarios amenaza con expandirse en todas las fuerzas federales.

1 día hace

La inflación se acerca al 3% mensual y golpea de lleno sobre el relato oficialista

Mientras el gobierno celebra la emergencia de una legislación laboral "más moderna”, la suba de…

1 día hace

Con matices e internas el empresariado celebró la media sanción a la reforma laboral

El respaldo del sector privado al avance de la primera reforma estructural no estuvo exento…

1 día hace

No son sólo sondeos: tambalea el castillo del emperador estadounidense

En lo que va del año, Donald Trump suma una oleada de derrotas electorales, algunas…

1 día hace

Regresiva reforma laboral: cuando la salud se convierte en extorsión

La ley consagra un modelo imposible de encarnar para cualquier ser finito: el de una…

1 día hace

La CGT amenaza con “escalar medidas” mientras su interna se profundiza

El lunes la Central reunirá de urgencia al Consejo Directivo y podría anunciar un paro…

1 día hace

La colonia

Milei puede decirle “señor chatarrín” al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo…

1 día hace