Por Christian Miño, presidente de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo
Nuevamente estamos presentes en Tiempo Argentino, destacando la importancia que tiene la historia de recuperación de este medio por parte de sus trabajadores.
Durante años, la dirigencia cooperativa se limitó a hablar solamente de lo que pasaba dentro del sector y sus organizaciones. Pero ahora es imprescindible reconocer las condiciones en que se desenvuelven los sectores productivos, particularmente las cooperativas.
En este momento,nos determina la incertidumbre ante las medidas económicas que apuntan hacia la especulación financiera y no hacia el trabajo. Con las actuales tasas de interés y habiendo desregulado el movimiento de capitales, es improbable pensar en la aparición de inversiones productivas. Por tanto se reduce el campo en el que pueda desarrollarse el crecimiento de las cooperativas.
Está claro, para cualquier empresa, que si no hay compradores no hay producción y el decaimiento del mercado interno reduce nuestras posibilidades. Para colmo, los productos que podemos proveer, son sensibles a no poder competir con los artículos importados ni con las nuevas formas virtuales de comercialización de productos desde el exterior.
Las autoridades deben comprender que no es con la búsqueda de inversiones financieras que provoquen derrame sobre la economía sino con políticas activas, creando las condiciones de desarrollo con inclusión como se apunta a los problemas reales de la economía, mientras tanto las cooperativas también estaremos en dificultades.
Sin embargo, el volumen alcanzado, la organización que nos hemos dado y el reconocimiento de la sociedad, nos permiten seguir peleando por el lugar que merecemos.
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