La ley había sido aprobada en el Congreso justo para el 8 de marzo y elevaba a 10 años de cárcel la condena a mujeres que abortaran, además de institucionalizar medidas contra la diversidad sexual. Las protestas hicieron que el presidente Giammattei vetara la norma por anticonstitucional.

People protest for abortion and LGBTQ rights outside of the Guatemalan Congress in Guatemala City on March 15, 2022. - The Guatemalan Congress, controlled by conservative officialists, closed Tuesday a controversial law that contemplated tightening abortion penalties and prohibiting homosexual marriage, in the midst of complaints from human rights agencies and at the request of the president himself. (Photo by Orlando ESTRADA / AFP)
La ley había sido aprobada por el mismo Congreso el 8 de marzo, justo en el Día Internacional de la Mujer, lo que despertó aún más la ira de los colectivos de mujeres y disidencias.
El proyecto se había presentado en 2017 e implicaba la reforma del Código Civil con una batería de artículos que ponía en peligro los derechos fundamentales de las personas de la diversidad sexual y criminalizaba aún más a las mujeres y personas gestantes por interrumpir un embarazo.
Contemplaba las siguientes disposiciones: elevar de 3 a 10 años la pena máxima de cárcel a “la mujer que causare su aborto o consintiere que otra persona se lo cause”; prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo y la unión de hecho; prohibir la educación sexual integral vedando a las escuelas a enseñar «cualquier otra cosa que no sea que la heterosexualidad es lo normal». Además, institucionalizaba con diversas normativas el rechazo a la diversidad sexual.
Un día después de que el Congreso la aprobara, el gobierno declaró a Guatemala “Capital pro vida de Iberoamérica” en un acto en la Plaza de la Constitución encabezado por el presidente Alejandro Giammattei y jerarcas de la Iglesia. Durante su discurso, el mandatario dijo que se busca proteger la vida en sus “cinco etapas”.
Sin embargo, fue el mismo Giammattei quien luego indicó en un mensaje a la población el 10 de marzo que vetaría la ley porque violaba la Constitución guatemalteca, además de varios tratados internacionales.
Durante todos estos días se sucedieron manifestaciones de rechazo y repudios de diversos sectores sociales que finalmente, lograron que las y los diputados dieran marcha atrás con la iniciativa.
La organización Amnistía Internacional había indicado la semana pasada mediante la directora para América, Erika Guevara Rosas, que la normativa fomentaba “el odio y la discriminación” y no protegía “a las familias ni a las vidas”.
La adquisición de una unidad de lujo en la calle Miró, financiada por particulares apenas…
El programa Volver al Trabajo dejará de existir a partir del 9 de abril. El…
La iniciativa viene a suplir en los hechos el vacío generado por el retiro de…
La universidad pública trasladó sus pizarrones a la puerta del funcionario en Caballito. Entre denuncias…
Los docentes vienen advirtiendo hace años cómo la violencia social se cuela cada vez más…
La proporción es mayor en CABA, según Inquilinos Agrupados. El 70% de los inquilinos está…
Patrocinado por la Procuración del Tesoro nacional, el ministerio conducido por Sandra Pettovello reafirmó que…
El estudiante de 15 años, descrito por sus docentes como aplicado y sin antecedentes de…
Para 7 de cada 10 médicos la burocracia es el principal obstáculo para el acceso…
Aunque los episodios de disparos en escuelas son excepcionales en el país, casos como la…
La serie cruza melodrama clásico y excesos con una estética urbana marcada por las tensiones…
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó esta mañana una conferencia…