La iniciativa de la Asociación Seré busca convertir en museo y sitio abierto a la comunidad la vivienda que habitó la Madre de Plaza de Mayo en Castelar. Apoyo de la familia y la comunidad.

En ese lugar funcionaba un centro clandestino de la Fuerza Aérea y ella se presentó como alguien que fingía comprar esa propiedad para “poner un geriátrico”. Extrañados y confundidos, los represores que regenteaban el chupadero la echaron después de hablarle en tono amenazante durante varios minutos. Finalmente, la mujer se fue con la certeza de que los cautivos la habían escuchado.
Años más tarde, Nora Cortiñas diría que intentaba darle un mensaje a su hijo y quienes estuvieran cautivos en ese lugar. Había personas que los buscaban. Y ese mensaje llegó. Carlos García, un militante que entonces estaba cautivo en la Mansión Seré, escuchó esa voz de mujer y tuvo esperanzas de sobrevivir. El mensaje había llegado.
“Nosotros te escuchamos, Norita. Y nos dimos cuenta de que no era una compradora ingenua”, le contó Carlos a la Madre de Plaza de Mayo años después, en un acto por el Día de la Memoria realizado en el Parque Gorki Grana, el espacio donde funcionó ese centro clandestino y que recuperó el Municipio de Morón.
Hoy la Asociación Seré, un espacio surgido en el año 2000 con el objetivo de preservar la memoria y difundir los Derechos Humanos en el sitio en el cual se encontraba ese ámbito de represión ilegal, quiere rendir un homenaje a la figura de Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora fallecida en 2024, a los 94 años.
Por eso, desde esa entidad planean recuperar la casa donde vivió en la calle Lobos, Castelar. Ahí funcionará un espacio abierto de difusión, memoria y cultura con el propósito de preservar el legado de lucha de Norita, que supo dar su vida en defensa de la vida y los Derechos Humanos.
“Durante años, mantuvimos relación y amistad con Nora. En esa casa ella atesoró durante años documentos, escritos, materiales y cosas que ella escribía que siguen ahí, y dan cuanta de la lucha que dio durante años. La idea es que ese lugar sea un lugar abierto, de memoria, de debate y también de cultura, que no sea sólo un museo”, señaló a Tiempo Argentino Antonela Di Vruno, arqueóloga que participó en varios proyectos vinculados a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia e integrante de la Asociación Seré.
El lado Norita de la vida
“Norita es semilla para la conciencia política de distintas generaciones. Siempre estaré donde haya que estar. Donde no hay justicia, hay que estar para decir que no hay justicia”, reza el documento difundido por la Asociación Seré en el cual se presenta este proyecto que impulsa la creación de una casa museo, donde Nora vivió durante décadas, cuando integró el movimiento de Derechos Humanos que se enfrentó con la última dictadura cívico militar y en los tiempos que siguieron, cuando acompañó los reclamos de justicia para las víctimas del terrorismo de Estado y las luchas de los excluidos, las minorías, las diversidades y los pueblos oprimidos del mundo.
La iniciativa cuenta con el respaldo y el aval de la familia de Nora, y la intención de la Asociación Seré es sumar adhesiones de sectores de la sociedad civil como organismos y sindicatos, fundaciones y quienes quieran sumarse con su aporte.
La provincia de Buenos Aires respalda esta acción desde la Subsecretaría de Derechos Humanos y la Comisión Provincial de la Memoria.
En ese sentido, también pretenden el acompañamiento de embajadas y entidades extranjeras. “Nora viajó por todo el mundo. Fue como la madre de todas las luchas en varios países que supo visitar. Sería bueno buscar sinergias y hermanamientos con otros lugares del mundo”, explicó Di Vruno.
El proyecto se propone cumplir con diversas etapas para su concreción. La primera estaría concluida en diciembre de este año, cuando la casa en la que vivió Nora sea puesta en valor con la preservación de los materiales existentes.
En una segunda etapa se concretaría la presentación de la Casa Museo, que estaría lista para el 22 de marzo –el día del cumpleaños de Nora— de 2026. Luego, todo quedaría en condiciones de crear un espacio abierto al público.
“Hace 25 años fuimos los primeros en recuperar un centro clandestino de detención para crear un espacio de memoria. Ahora pensamos crear un lugar de atesoramiento, de reflexión y debate, pero en la casa de una Madre de Plaza de Mayo”, explicó a Tiempo Argentino Teresa Sabbatella, titular de la Asociación Seré.
“Queremos que la casa de Nora sea representativa de su figura. Ella era físicamente chiquita, pero su figura era inconmensurable. Es eso lo que apuntamos a reflejar con este proyecto. Sería como el lado ‘Norita de la vida’”, puntualizó Di Vruno.
Quienes desean colaborar económicamente con este proyecto pueden sumar su aporte a la siguiente cuenta: CBU 10013155001301302150, alias CASA.NORITA. «
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