El Auditor General de la Nación, histórico lobbysta de tribunales, declaró ante el juez Claudio Bonadio en la causa de los cuadernos, donde figura como receptor de supuesto dinero ilegal.

Pero ese poder se agotó. O al menos parece haber entrado en un período de severa crisis: su nombre, su dirección y algunas de sus características personales aparecieron en los cuadernos que el chofer arrepentido Oscar Centeno dijo haber escrito. Fernández figura como receptor del supuesto dinero ilegal que, según la causa judicial, movía el ex secretario de coordinación del ministerio de Planificación, Roberto Baratta. Este martes tuvo que declarar como imputado ante el juez federal Claudio Bonadio. (ver declaración)
Siempre odió que los sindicaran como operador judicial. De hecho, nunca quiso confesar en público que esa era su especialidad. Asegura que es un simple integrante de la auditoría general de la Nación y que la fama de influyente la carga desde que fue secretario de Rodolfo Barra en el Ministerio de Justicia durante la década menemista.
También podés leer: Calcaterra se autoincriminó para evitar una eventual detención
Alguna vez, alguien que lo visitó en su despacho de la Auditoría General de la Nación le sacó algo parecido a una confesión. Corría la gestión kirchnerista y se decía que el joven secretario de Justicia, Julián Álvarez, recorría los tribunales federales de Retiro con el objetivo de jubilar a Fernández. “Hace años que no voy a Comodoro Py, no me hace falta», respondió el auditor molesto con el rumor.
Aunque no se reconocerá a si mismo jamás como un “operador”, nunca tuvo problemas en afirmar que ayudó a conseguir trabajo a muchos de los jueces que pueblan los tribunales federales de Retiro. Desde Ariel Lijo y Rodolfo Canicoba Corral hasta el camarista Martín Irurzun, dice en su entorno, todos necesitaron de sus buenos oficios. Al parecer con Bonadio la cosa es distinta.
También podés leer: «No hay sortijas para todos»
Como buen operador, nunca le faltó un lazo fuerte con los servicios de inteligencia. Es amigo íntimo de Antonio “Jaime” Stiuso, el espía todo terreno que fue despedido del aparato oficial de inteligencia durante el último año de gestión kirchnerista. Esa relación era un secreto a voces que termino de blanquearse cuando Stiuso declaró en la causa por la investigación de la muerte del fiscal Alberto Nisman y dijo que consideraba como un mensaje para él un ataque armado contra el auditor Fernández.
Con el cambio de gobierno, o aún un poco antes, la figura de Fernández se desdibujó. “Ayuda a algunos políticos y a muchos empresarios”, decían poco tiempo atrás quienes siguieron tratándolo. Este martes su destino volvió a cambiar: regresó a Comodoro Py aunque creía que jamás volvería a hacerlo.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa emitió una declaración en la que…
António Guterres expresó su “profunda alarma” y manifestó preocupación porque “no se haya respetado el…
La decisión del Estado Nacional fue dispuesta por la Dirección Nacional de Migraciones. Lo anunció…
“El comportamiento hegemónico de Estados Unidos viola gravemente el derecho internacional, vulnera la soberanía de…
El presidente de Estados Unidos declaró que la intervención militar en el país caribeño resultó…
El mandatario bonaerense calificó el operativo anunciado por Donald Trump como una "grave violación" a…
El presidente brasileño alertó que "atacar a los países, en flagrante violación del derecho internacional,…
Alineado totalmente con el presidente Milei, el jefe de Gobierno porteño se suma a los…
El secretario de Estado de EE UU fue citado por el senador estadounidense Mike Lee.…
Tras el bombardeo de Estados Unidos, el ministro de Defensa de Venezuela ordenó el despliegue…
Líderes y dirigentes internacionales mostraron su preocupación por un acto que viola el derecho internacional…
La solicitud fue impulsada de manera conjunta por las representaciones de Rusia, China y Colombia.