La presencia de simpatizantes de Chicago en Quilmes, de Ferro en Bolívar y de Temperley en Colegiales rompió una prohibición que estaba a punto de cumplir 20 años. Los beneficios económicos para los clubes.

El pasado 18 de abril, después de más de 20 años, la provincia de Buenos Aires tuvo dos partidos con ambas parcialidades en el Ascenso: Quilmes contra Chicago -cuyas hinchadas tienen una amistad forjada- en el Sur del Gran Buenos Aires y Colegiales ante Temperley en Munro, ambos por el torneo de la Primera Nacional. Este domingo, desde las 16, la categoría repetirá cuando Ciudad de Bolívar reciba a Ferro. ¿Cómo repercutió económicamente en los clubes? ¿Es viable el regreso total de ambas hinchadas en las categorías menores?
En esta prueba piloto, Chicago contó con 5000 entradas para ir al estadio Centenario. Mientras que Temperley tuvo 1500 tick0,3174 cmets a disposición. Ambos equipos agotaron la disponibilidad. Desde la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (ApreVide) destacan que los dos encuentros se desarrollaron sin ningún inconveniente, por lo que catalogan la prueba como “exitosa” y ven “con buenos ojos” que continúe “la fiesta de los dos públicos, sabiendo que es una responsabilidad de todos y que debe avanzar paulatinamente”. El operativo de seguridad en Quilmes contó con 430 efectivos policiales y 25 de seguridad privada. Mientras que, en Munro, el número fue de 120 y 27 respectivamente.
Tomás Costa, presidente de Colegiales, charló con Tiempo de cómo surgió la idea que el club que preside sea anfitrión del público de Temperley: “En nuestro caso nace de una reunión que tuve con Claudio Tapia, presidente de la AFA, donde le presenté el proyecto ‘Colegiales 2036’, que consta de un estadio totalmente renovado. Le comenté de que se me había ocurrido la idea de recibir visitantes en ese partido para generar dinero y seguir con las obras«.
Colegiales, en los últimos años, publica posteriormente a sus partidos de local el balance económico de lo que costó realizar una jornada en la Primera Nacional. Por lo general, los números son negativos. En este caso, el superhávit fue de 33 millones de pesos. En ese encuentro, Cole recaudó 49 millones en venta de entradas. Mientras que en su anterior partido de local percibió 3 millones y medio.
«El efecto fue el esperado. Creo que no se daba desde la final frente a Los Andes, en la Primera B, en el 2024. Es algo para celebrar», destacó Costa. Lógicamente que en Quilmes-Chicago la recaudación fue superior por la cantidad de hinchas. Cada entrada del conjunto visitante se vendió a un valor de $52.500, lo que equivale a más de 260 millones de pesos.
Para tomar noción de lo que significó esta recaudación para la institución de Munro, por mes, para disputar el campeonato de la Primera Nacional, Costa señala que «gastamos entre 300 y 350 millones de pesos entre viajes, utilería, entrenamientos, cuerpo médico, mánager y departamento de scouting. Es de los presupuestos más bajos de la categoría». Si bien el objetivo de Colegiales fue el de recaudar para continuar con sus obras, haber recibido al público de Temperley significó el 10% del presupuesto mensual. Aunque el presidente de Colegiales aclara: «Ese balance es una foto del partido, ya que tenemos el 80% de la cancha ocupada con socios. Salvo cuando se paga un bono extra, el resto entra gratis a la cancha». Algo que refuerza la importancia de lo recaudado ante Temperley.
Mensualmente, los clubes de la Primera Nacional reciben por parte de AFA, en derechos de televisación, 60 millones de pesos. «Es importante la vuelta de los visitantes. Si bien en nuestro caso estamos lejos, cuando hemos jugado frente a Colón, San Martín de Tucumán o Belgrano y tuvimos la posibilidad de que venga su hinchada, hubo mucha gente. Si bien la ayuda de la AFA a veces ronda el 30% de los presupuestos, económicamente, que se den estos ingresos, es muy importante para los clubes y sobre todo los de Buenos Aires», le dijo Ricardo Sastre, presidente de Deportivo Madryn y asambleísta de AFA, a Tiempo.
Chiqui Tapia estuvo presente en Quilmes-Chicago. Posteriormente, en una charla con Gol de Ascenso, expresó: «Lo que se vivió fue impresionante. Hay gente que quizás no vio en su vida a su equipo de visitante y tuvo esa posibilidad. Ocurría en las definiciones de los torneos, pero no en lo doméstico. Es importante que el Ascenso vuelva a tener ese ingreso. Más cuando lo utilizan para inversiones sobre lo edilicio. Es lo que queda. Es el gran torneo de los dirigentes. Feliz que de a poco podamos ir volviendo a la normalidad».
Al ser consultado sobre una posible vuelta total de los visitantes, Costa respondió: «Lo que entiendo es que el objetivo es para partidos específicos. Para esta prueba hubo mucha logística y cambios de horarios porque por ejemplo la gente de Racing viajó a Mar del Plata para jugar con Aldosivi. También había filiales de River viajando al Superclásico. Entiendo que no se está buscando de manera masiva, sino más puntual y a solicitud de partes».
El Ascenso se quedó sin público visitante en el 2007 después de la Promoción que Tigre le ganó justamente a Chicago, en Mataderos, a finales de junio. Los incidentes provocaron la muerte de Marcelo Cejas. Seis años después, la prohibición también llegó para la Primera División. En este caso, quien perdió la vida fue Javier Gerez, en medio de una represión de la Policía Bonaerense, en el estadio Único de La Plata, en un partido entre Estudiantes y Lanús.
En estos años, en la Liga Profesional, hubo partidos con “hinchas neutrales” en diferentes provincias. Mendoza para citar una. También sucedió el regreso de los visitantes en Provincia de Buenos Aires, recientemente, como el caso de Boca teniendo esa posibilidad tanto en cancha de Lanús, como en Florencio Varela, frente a Defensa y Justicia y ayer en Santiago del Estero ante Central Córdoba. También Central pudo llevar sus hinchas a Lanús. Hubo otras excepciones, como los partidos de Copa Argentina y las finales de la Primera Nacional, en ambas ocasiones en estadios neutrales.
El torneo de la Primera Nacional cuenta con equipos muy convocantes. Además de Chicago, Almirante Brown, Chacarita, Colón, Morón, San Martín de Tucumán y San Miguel son algunos de ellos. Varias generaciones -las más jóvenes- de hinchas de estos clubes no han visto a su equipo de visitante. Por eso llama poco la atención que Chicago haya agotado sus 5.000 entradas para visitar a Quilmes y que Temperley haya hecho lo mismo frente a Colegiales. Esto, a pesar de la complejidad económica que atraviesa el país. Sin dudas que una visita de estos equipos puede influir positivamente en las arcas de otros clubes. Y más si son en ocasiones reiteradas.
La prueba piloto del regreso de los visitantes, en el Ascenso, en Provincia de Buenos Aires, fue aprobada. Lo celebró la AFA y sus componentes. También los hinchas, no solo los de Chicago y Temperley, sino aquellos nostálgicos futboleros que, cada 15 días, solían acompañar a su equipo en otros estadios. También los que sueñan con vivir esa experiencia. Y claro está, las cajas económicas de los clubes del fútbol argentino que, en un contexto cada vez más complejo, tuvieron un respiro. Que los visitantes hayan vuelto para quedarse. «
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