Twenty One Pilots cerró la primera noche del megafestival a puro agite. Interpol y Rosalía fueron otros de los puntos altos de la jornada.

Sobre un césped de un verde intenso, impecable, cuatro escenarios y el Kidzapalooza ya listos, arrancó a todo volumen la jornada del viernes. Chicas y chicos deambulaban por el predio exhibiendo sus looks: esta vez fue muy popular el glitter en la cara, aportándole un toque glam, y por supuesto tampoco faltaron pañuelos verdes flameando en las muñecas y mochilas.
Con el sol iluminando la tarde y mientras el grueso del público ingresaba al predio, sobre el escenario principal se presentó Bring me the Horizon, la banda oriunda de Sheffield (Inglaterra) llegó para presentar el disco «amo» (2019). Sus guitarras de naturaleza pesada hicieron encender los motores y entusiasmar a los curiosos. El pogo se hizo inevitable y todos quedaron contentos. Al mismo tiempo, la experiencia de show simultáneos es parte del Lollapalooza, en el escenario alternativo otros miles de fans disfrutaban de Rosalía, que coronó la tarde trayendo desde España toda la tradición del flamenco y reinventándolo a través del trap, el pop y de su voz profunda. Presentó El Mal Querer, su último disco. Todo el campo vibró y disfrutó de su frescura y simpleza, que la convierten en una artista de un magnetismo inusual.
La tarde iba cayendo, el sol empezaba a despedirse y la melancolía de Jorge Drexler pareció encontrar su momento ideal. Tocó temas de su último disco de estudio, “El Salvavidas de Hielo”, y repasó lo mejor de su carrera.
Al caer la noche llegaron los esperados platos fuertes del día. Primero le tocó a los neoyorkinos de Interpol, que dieron un show parejo y potente, que encontró sus puntos más altos en las versiones de “Say Hello to the Angels”, “Slow Hands”, “The Heinrich Maneuver” y “Lights”.
Después llegarían Post Malone, Twenty One Pilots y Steve Aoki: el combo perfecto de rap, pop-rock y electrónica para culminar el día a pura fiesta, baile y confirmando que el futuro ya les pertenece a los centennials. Sin dudas Twenty One Pilots ganó los momentos más intensos de la jornada. El dúo de Ohio (EE.UU.), formado por Nick Thomas (voz y guitarra) y Josh Dun (batería), es un éxito global de la mano de temas como «Stressed out» y «Heathens», entre otros. Pasan de un género al otro sin complejos –hip-hop, pop, rock y hasta algo de reggae–, tienen el feeling de los tiempos que corren y saben manejarse en un escenario grande. En el Hipódromo de San Isidro mantuvieron a todo el público encendido durante casi una hora y media de show que, en muchos casos, seguro corrió a escucharlos en su sistema de streaming favorito.
El futuro ya llegó.
El politólogo Sebastián Etchemendy polemiza con las visiones pesimistas de otros intelectuales. Sostiene que el…
Los operadores del presidente y el jefe de gobierno cerraron un acuerdo para avanzar con…
Diversos sectores opositores acercan posiciones para rechazar ciertos puntos sensibles: el nuevo régimen de licencias…
El conflicto por los bajos salarios amenaza con expandirse en todas las fuerzas federales.
Mientras el gobierno celebra la emergencia de una legislación laboral "más moderna”, la suba de…
El respaldo del sector privado al avance de la primera reforma estructural no estuvo exento…
En lo que va del año, Donald Trump suma una oleada de derrotas electorales, algunas…
La ley consagra un modelo imposible de encarnar para cualquier ser finito: el de una…
El lunes la Central reunirá de urgencia al Consejo Directivo y podría anunciar un paro…
Milei puede decirle “señor chatarrín” al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo…
La preocupación une a los querellantes y hasta la tomó la Cámara Federal. Cómo está…
Las perspectivas negativas de los conservadores responden a varios factores, entre ellos la política migratoria.