Desarrolló una extensa carrera de más de siete décadas en teatro, cine y televisión. Se destacó en tiras como "Costumbres argentinas" y "El sodero de mi vida".

En ese rubro, fue parte de una larga lista de obras, entre las que se destacan «La borrachera del tango», «¡Han robado un millón!», «El conventillo de la Paloma», «Las mujeres sabias», «Soledad Tango», «Hipólito y Fedra», «Edelweiss», «El protagonista» y «El gran deschave».
Poco después, Santalla se probó en el terreno cinematográfico y en 1952 tuvo su debut con un rol menor en «Sala de guardia», de Tulio Demicheli, y si bien no fue su principal actividad, llegó a trabajar en 15 películas, como «Las campanas de Teresa» (1957, de Carlos Schlieper), «Maternidad sin hombres» (1968, de Carlos Rinaldi), «El profesor hippie» (1969, de Fernando Ayala) y «El hombre de la deuda externa» (1987, de Pablo Olivo), entre más.
Además de su interés especial en el teatro, desde los 60 también se adentró en el circuito de la TV, y fue parte de las ficciones «Maison Polyana», con Aída Luz y Fernanda Mistral; «Malevo»; «Enséñame a quererte»; «Un ángel en la ciudad»; «Extraños y amantes»; «La extraña dama»; «El sodero de mi vida», como Delia Muzzopappa; «Costumbres argentinas»; «Mujeres asesinas»; «Se dice amor» y «Don Juan y su bella dama».
A lo largo de su trayectoria, Santalla recibió reconocimientos como el Martín Fierro, el Konex de Platino, un premio ACE como intérprete de comedia y otro a Mejor actriz de reparto por parte de la Asociación de Cronistas de Cine (ACC); así como el Premio Podestá entregado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación en 1998.
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