Ola de calor: cinco películas en las que la temperatura también es protagonista

Por: Belauza

Los veranos asfixiantes suelen condicionar la actividad humana y el cine lo sabe. “La ventana indiscreta”, “Haz lo correcto”, “S.O.S. verano infernal”, “Un día de furia” y “La Ciénaga” confirman que algo está por pasar…

El calor da que hablar. Y también, históricamente, dio películas. Algo que los que minimizan las consecuencias que la actividad del hombre sobre el cambio climático suelen aducir para decir que tal efecto no es real y que siempre hubo momentos en los que el clima de la Tierra se descalabró de tal manera que produjo grandes cambios en la evolución. La ciencia no se cansa de, casi a diario, ofrecer estudios que muestran que, a diferencia de lo que hizo la evolución, las actuales catástrofes climáticas tienen origen en la actividad humana. Lo que nadie discute es que el calor altera los ánimos de las personas de manera peculiar. Por lo general, porque las lleva a ver cosas que tal vez no son, sea por exceso de irascibilidad o de atontamiento. Aquí se ofrece un breve listado de cinco films en los que el calor resulta un protagonista más de la trama. 

La ventana indiscreta (1954), con: James Stewart, Grace Kelly, Thelma Ritter, Raymond Burr, Judith Evelyn, Wendell Corey

Del maestro Alfred Hitchcock, y según un criterio narrativo que fue escuela, casi dogma, durante buena parte del Siglo XX: el de contar todo desde el punto de vista del protagonista. En ella, el reportero gráfico Jeff -que interpreta James Stewart-, sufre una fractura y debe guardar reposo casi total en medio de una las no tan extrañas olas de calor en Nueva York. Sin celular, series, siquiera generosa oferta televisa, Jeff se pone a mirar por la ventana a sus vecinos. Ve más de lo habitual: el calor lleva a la gente a levantar las persianas de sus departamentos más que de costumbre. Jeff ve lo que no suele ver: por falta de tiempo dedicado a mirar, y porque ahora ve más de lo que tiene memoria haber visto. Y ve un llamativo bulto, con llamativos movimientos del vecino que lo mueve, y escucha llamativos ruidos que asocia con las otras cosas que le llamaron la atención. Un bella joya de cómo se puede decir tanto y ofrecer tantas interpretaciones a partir de  una sola mirada. Ya no suelen hacer películas así. El calor que apoltrona es una buena oportunidad para visitarla.

La otra es S.O.S. verano infernal. Allí, ubica su trama en la Nueva York de 1977, en medio de la ola de calor que resultó en el apagón más importante e histórico de la ciudad. En ese verano, Lee encuentra un punto de inflexión que a su vez es de clivaje, entre el Estados Unidos que lo vio nacer y lo crió (el del Estado de Bienestar, pese a la discriminación racial que sufrió su comunidad) y el que se anunciaba aunque pocos lo podían ver: el del neoliberalismo, que tendría en Ronald Reagan su primera y acaso máxima expresión. Otra obra maestra de cómo leer desde el arte, en este caso, un momento histórico crucial.

Un día de furia (1993), con: Michael Douglas, Robert Duvall, Barbara Hershey, Rachel Ticotin, Lois Smith, Tuesday Weld, Frederic Forrest, Kimberly Scott.

El calor abandona Nueva York y se instala en Los Ángeles. El casi siempre efectivo Joel Schumacher consigue hacer empatizar al espectador con Bill Foster, el personaje de Michael Douglas. En una jornada de agobiante calor (como las que se vivieron en Buenos Aires), ante el colapso del tránsito (hay que “agradecerle” a la crisis desatada por Macri, ya que con bonanza económica la cantidad de autos sería otra), de repente, un ciudadano normal se cansa, sale de su auto y empieza a destruir todo lo que encuentra a su paso. El oficial de policía interpretado por Robert Duvall intentará poner fin a su violencia y agresividad. Si bien la disputa queda en un mano a mano entre ellos dos, el film tiene algunas escenas que ponen evidencia el estado demencial al que llevaron las relaciones sociales un sistema comercial y de producción. Foster es un verdadero anticipo del Bombita que popularizaría Ricardo Darín en Relatos salvajes (2014), el film de Damián Szifrón.

Compartir

Entradas recientes

A 30 años del “cutralcazo”, el momento fundacional del movimiento piquetero: «La desocupación pasó a ser un problema estructural»

Los investigadores Virginia Manzano y Francisco Longa hablan sobre este episodio que marcó un antes…

4 horas hace

Tras 15 días de acampe, comunidades wichí lograron un acuerdo con el gobierno chaqueño y levantaron la protesta

Después de dos semanas de movilización en el acceso a Misión Nueva Pompeya y tras…

5 horas hace

Con un 38,1% del total de los asalariados, la informalidad rompe un nuevo récord

Cuatro de cada diez trabajadores asalariados no cuenta con derechos laborales y por los bajos…

5 horas hace

Diputados: una nueva jugada del oficialismo busca darle más sobrevida a Adorni

El bloque de La Libertad Avanza convocó formalmente a la Comisión de Asuntos Constitucionales para…

5 horas hace

El tigre en la casa. Una historia cultural del gato, de Carl Van Vechten

Publicado hace más de un siglo y traducido por primera vez al español en 2018,…

7 horas hace