Pedro contra los broligarcas

Por: Gabriel Puricelli

El presidente del gobierno español se pone al frente de la confrontación con el "jefe de la internacional reaccionaria".

Pedro Sánchez usó el púlpito de presidente del Gobierno de España para señalar a Elon Musk como jefe de una “internacional reaccionaria”.  El líder español se puso así el sayo de presidente de la Internacional Socialista y dejó todo servido para darle a la disputa política entre progresistas y extremas derechas la escala global que corresponde. La ocasión elegida para apuntar a la frente del magnate fue la del lanzamiento de «España en libertad-50 años», el profuso programa de actividades con el que la democracia española festeja el fin del franquismo. Lo no dicho de la invectiva de Sánchez es tan claro como lo verbalizado: los postulados de los reaccionarios contemporáneos tienen una arborescencia genealógica donde está Francisco Franco. De invocar a otros antepasados de cuño similar se había encargado el propio Musk unos días antes, al augurarle la victoria electoral en los inminentes comicios a los neonazis de Alternativa por Alemania (AfD).

Tanto al desearle a los socialdemócratas que gobiernan en Berlín ser derrotados, como al afirmar que el Primer Ministro británico laborista Keir Starmer debería estar en prisión por supuestamente dejar hacer a redes de explotación sexual juvenil cuando era jefe de los fiscales británicos, Musk apunta a los compañeros de Sánchez.

Antes, el patrón de Tesla se había metido con la izquierda de su Sudáfrica natal, acusando al exdiputado Julius Malema de incitar a un “genocidio de los blancos” por cantar una canción del tiempo de la lucha contra el apartheid cuyo estribillo repite “maten al bóer”.

Como jefe de la internacional negra, Musk viene desplegando un activismo al que las declaraciones de Sánchez no llegan a hacerle, por ahora, demasiada sombra. En efecto, las extremas derechas, que en buena proporción son nacionalistas, hoy tienen una militancia global intensa, que le lleva mucha ventaja a las esporádicas reuniones de la IS que preside Sánchez o su más reciente escisión, la Alianza Progresista (impulsada fuertemente por el Partido Socialdemócrata alemán).

Con una institucionalidad más fluida y difusa, los neorreaccionarios, desde los tech bros en transición desde Silicon Valley hacia Texas, hasta los ultramontanos de Vox en España, se reúnen, apoyan y potencian mutuamente con una frecuencia y un desprejuicio respecto de las muchas cosas que los dividen que empequeñece el escuálido calendario de reuniones rituales de las más institucionalizadas organizaciones internacionales de socialistas, socialdemócratas y laboristas.

El núcleo dinámico de la internacional reaccionaria es una oligarquía de compinches del mundo tecnológico que hace un tiempo se conoce como broligarchy, una red hermanada por una cosmovisión proteica de un planeta donde las regulaciones y las consideraciones éticas dejan de estorbar a una minoría de creadores tecnológicos más que humanos y donde estos realizan su destino de salvadores de la humanidad.

De tantas categorías en las que Javier Milei se cree el máximo exponente mundial, hay sólo una en la que tal vez lo sea: la de los fans de la broligarchy. Ningún gobierno ha mostrado su vocación de plegarse a cada idea que surja de la cabeza de los Musk, de los Peter Thiel, de los Sam Altman del mundo como el experimento que Milei dirige desde la Casa Rosada. Ningún líder de ningún otro país del mundo ha abandonado tan radicalmente la relación con otros Estados en su política exterior para centrarla en el vínculo con las corporaciones tecnológicas transnacionales como lo ha hecho Milei, de la mano de un broligarch aspiracional como Demián Reidel. No es casualidad que quien le pone el cascabel al gato favorito de Donald Trump sea uno de los objetos de odio del presidente argentino. En este caso, el acusado de socialista, sí lo es y es bien socialista el instinto que lo lleva a mostrarse internacionalista. Cantando La Internacional con el puño en alto (para escándalo de sus opositores neofranquistas) en el congreso del PSOE en diciembre, Pedro Sánchez puede estar señalando el fin de la polarización asimétrica que marcó la última década: una derecha yéndose hacia el extremo sin que la izquierda se despegue del centro. Queda por verse si Pedro Sánchez y los progresistas del mundo se hacen cargo, más allá de la retórica, de las consecuencias prácticas de un señalamiento justo.

Compartir

Entradas recientes

¿Tiene sentido el peronismo?: un análisis sobre los cambios culturales y la representación

El politólogo Sebastián Etchemendy polemiza con las visiones pesimistas de otros intelectuales. Sostiene que el…

11 horas hace

El póker entre Milei y Macri por la coparticipación y el traspaso de la Justicia

Los operadores del presidente y el jefe de gobierno cerraron un acuerdo para avanzar con…

12 horas hace

Reforma laboral: en Diputados la pulseada tiene un final abierto

Diversos sectores opositores acercan posiciones para rechazar ciertos puntos sensibles: el nuevo régimen de licencias…

12 horas hace

A Milei le estalló la bomba menos pensada

El conflicto por los bajos salarios amenaza con expandirse en todas las fuerzas federales.

12 horas hace

La inflación se acerca al 3% mensual y golpea de lleno sobre el relato oficialista

Mientras el gobierno celebra la emergencia de una legislación laboral "más moderna”, la suba de…

12 horas hace

Con matices e internas el empresariado celebró la media sanción a la reforma laboral

El respaldo del sector privado al avance de la primera reforma estructural no estuvo exento…

12 horas hace

No son sólo sondeos: tambalea el castillo del emperador norteamericano

En lo que va del año, Donald Trump suma una oleada de derrotas electorales, algunas…

13 horas hace

Regresiva reforma laboral: cuando la salud se convierte en extorsión

La ley consagra un modelo imposible de encarnar para cualquier ser finito: el de una…

13 horas hace

La CGT amenaza con “escalar medidas” mientras su interna se profundiza

El lunes la Central reunirá de urgencia al Consejo Directivo y podría anunciar un paro…

13 horas hace

La colonia

Milei puede decirle “señor chatarrín” al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo…

13 horas hace

Cumplió un año la estafa $Libra, marcada por la falta de avances judiciales

La preocupación une a los querellantes y hasta la tomó la Cámara Federal. Cómo está…

13 horas hace

Estados Unidos: gobernabilidad en entredicho

Las perspectivas negativas de los conservadores responden a varios factores, entre ellos la política migratoria.

13 horas hace