Organizaciones ambientalistas de Santa Fe exigieron medidas contra la provincia vecina por “dejar hacer” ante la destrucción de esos ecosistemas. En menos de dos años se quemaron casi un millón de hectáreas.

“Entendemos que más allá de que hay un montón de particulares en los territorios dañando los humedales, hay un dejar hacer muy evidente de parte del Estado entrerriano. Hay situaciones ilegales, ya denunciadas, y no pasa nada. Creemos que más que ir contra los particulares, que es desgastante y poco efectivo, hay que ir por el que habilita”, remarcó Julieta Bernabé, miembro de la Multisectorial, en diálogo con Tiempo. Ese accionar que “devasta humedales” tiene que ver con “quemas, construcción de terraplenes de metros de alto y kilómetros de largo que cortan los arroyos y ríos, secan las lagunas, levantan la tierra y ahí tienen la pampeanización que sirve para sembrar y tener cabezas de ganado”. Además, apuntó contra la contaminación que generan las areneras, una actividad nueva que ya produjo problemas de salud y también está comenzando a ser denunciada.
De acuerdo a los datos que relevaron las organizaciones ambientalistas, en el año 2000 había en Entre Ríos 120 mil cabezas de ganado y hoy hay casi un millón. “Y hay gente que ha logrado filmaciones con drones, que antes no se podía, y así vimos nuevos terraplenes y más siembra, que antes no había tanto. Si no se frena, vamos a terminar perdiendo los ecosistemas de humedal por completo”, advirtió Bernabé.
El pedido de denuncia apunta a Entre Ríos porque “desde Rosario y el sur de Santa Fe lo que tenemos enfrente de islas es en un 95% de Entre Ríos. Todos los inconvenientes que tenemos por quemas son de ahí”. El reclamo para que Santa Fe denuncie a la provincia vecina se está presentando este martes en sede de Gobernación y en la Municipalidad de Rosario, con copia al Concejo Municipal y la Defensoría del Pueblo de Santa Fe. La acción se replica en San Lorenzo, Granadero Baigorria, Villa Gobernador Gálvez, Arroyo Seco y Villa Constitución. Próximamente, también en provincia de Buenos Aires. «Confiamos que el gobernador Omar Perotti y el intendente de Rosario Pablo Javkin, al igual que cada uno de los intendentes al frente de los municipios alcanzados por este reclamo, accionen del único modo posible: respetando la voluntad de un pueblo soberano», plantearon los ambientalistas.
“En menos de dos años se llevan quemadas casi un millón de hectáreas en humedal. Hubo enorme cantidad de focos, más en Villa Constitución, San Nicolás, Ramallo. Queremos visibilizar esto y tratar de que la gente entienda que los estados son garantes de derechos y Santa fe y Rosario deben hacer esas denuncias porque deben garantizar el derecho a la salud, a un ambiente sano”, planteó la integrante de la Multisectorial. “Hay gente que lo hace de forma particular pero lleva tiempo, costo, herramientas que no tenemos y el Estado sí. Si bien corresponde identificar y penalizar a particulares, hay que ver quién habilita. Si no, no cambiamos nada”.
La temporada definitiva de la adaptación del clásico latinoamericano retoma el pulso del realismo mágico…
El acuerdo Mercosur - UE plantea más riesgos que oportunidades para la Argentina.
Comenzó el debate oral contra ex agentes de inteligencia ante el Tribunal Oral en lo…
El empleo privado registrado lleva 12 años estancado, mientras crecen formas precarias de inserción. Ante…
Pese a ser liberales, les molestó que el gobernador bonaerense comparara la reforma laboral con…
La comunidad del canal digital respondió con transferencias directas para ayudar a quienes luchan contra…
Los legisladores Julia Strada, Germán Martínez y Paula Penacca encabezaron la presentación judicial contra el…
La puerta de entrada de Melina Alexia Varnavoglou a la obra de Susan fue, aparentemente,…
Lo que intentamos proteger no es solo al glaciar, al hielo blanco y azul, brillante,…
La modificación propuesta por el Gobierno nacional es ilegal e inconstitucional. Reduce la protección de…
Lo exige el Frente Nacional por la Salud de las Personas con VIH, Hepatitis y…
El clip, dirigido por Noah Dillon, apuesta por una puesta en escena austera y cargada…