Es un cálculo del Isepci, basado en pequeños negocios minoristas. Se debe a la fortísima caída de los salarios reales. Eso forzó una baja de los precios de 3,2% en septiembre.

El desusado fenómeno podría estar vinculado a una corrección de precios que habían subido mucho en los meses previos. Así se da que los productos de verdulería, fuertemente influidos por cuestiones estacionales o climáticas, bajaron un 6,06%, mientras que los de almacén se redujeron en promedio 3,23% y los de carnicería bajaron un 1,25%.
Sin embargo, en el Isepci le dan otra interpretación: fue el derrumbe de las ventas minoristas el que forzó a los comerciantes a reducir los precios para mantener a sus clientes. El instituto que dirige Isaac Rudnik utilizó datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que detectó un bajón de 16,2% en las ventas de los pequeños negocios minoristas entre enero y septiembre en relación al mismo período de 2023.
Pero en el caso específico de los alimentos, la merma llegó a 20,5%, algo equivalente a un producto de cada cinco que llevaban el año pasado. “Esto implica que las familias, sobre todo las que viven en los barrios populares, debieron reducir el consumo de alimentos de productos, mucho de los cuales son esenciales para una buena alimentación”, analiza el informe.
En el caso de las ventas en farmacias, la caída es de 27,8% con respecto a los primeros nueve meses del año pasado. Es como consecuencia de que “muchas personas –entre ellas jubiladas y jubilados– dejaron de comprar medicamentos, aun cuando son parte de tratamientos indispensables de mantener”.
Por otro lado, la baja nominal en los precios de los alimentos no significa que los salarios le estén ganando a la inflación, como predica el gobierno. Según la estimación del Isepci, la canasta básica alimentaria (CBA), compuesta por 57 alimentos y valorizada a los precios de los negocios de cercanía (ya que muchos habitantes del conurbano no pueden acceder a las grandes cadenas de hiper o supermercados) subió un 76,1% en la primera mitad del año, frente a un 69,8% de los salarios, en la medición del Indec.
En comparación con un año atrás, la paliza que recibieron los ingresos de los asalariados fue memorable: la CBA les ganó 275,7% a 159,3%. “Ciertamente, el resultado del ‘mayor ajuste fiscal de la historia’ no puede tener otro signo que un aumento generalizado de la pobreza y la indigencia, situación que alcanza a todas las edades”, fue la conclusión de Rudnik.
La adquisición de una unidad de lujo en la calle Miró, financiada por particulares apenas…
El programa Volver al Trabajo dejará de existir a partir del 9 de abril. El…
La iniciativa viene a suplir en los hechos el vacío generado por el retiro de…
La universidad pública trasladó sus pizarrones a la puerta del funcionario en Caballito. Entre denuncias…
Los docentes vienen advirtiendo hace años cómo la violencia social se cuela cada vez más…
La proporción es mayor en CABA, según Inquilinos Agrupados. El 70% de los inquilinos está…
Patrocinado por la Procuración del Tesoro nacional, el ministerio conducido por Sandra Pettovello reafirmó que…
El estudiante de 15 años, descrito por sus docentes como aplicado y sin antecedentes de…
Para 7 de cada 10 médicos la burocracia es el principal obstáculo para el acceso…
Aunque los episodios de disparos en escuelas son excepcionales en el país, casos como la…
La serie cruza melodrama clásico y excesos con una estética urbana marcada por las tensiones…
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó esta mañana una conferencia…