Spinetta eterno: a 75 años de su nacimiento, un legado contra todos los males de este mundo

Por: Eugenia Tavano

El músico que abandonaba este plano hace casi 13 años dejó una obra de más de cuatro décadas de música conmovedora e inclasificable. Un antídoto hecho de compromiso artístico, sensibilidad, amor y búsqueda permanente.

Este jueves se cumplen 75 años del nacimiento de Luis Alberto Spinetta y en la Argentina se conmemora por eso el Día del Músico. Como ocurre con los grandes duelos colectivos, aún resulta extraño a casi 13 años de su partida pensar en la ausencia de un creador tan vital, autor de una obra inmensa, hecha de un corpus de músicas y poesías extraordinarias. El compromiso artístico y personal con cada uno de sus diversos proyectos sigue funcionando como un legado inagotable e inspirador. 

¿Cuál es el verdadero Spinetta? ¿El de la melodía pop perfecta de «Seguir viviendo sin tu amor»? ¿El audaz y progresivo de «Cantata de puentes amarillos»? ¿El rockero ferviente de «Post-Crucifixión»? ¿El que se acercó más que nunca al jazz rock con Jade? ¿El iconoclasta capaz de transformar «Gricel» de José María Contursi y Mariano Mores en una balada dark? ¿O el compositor ecuménico y romántico que marcó a generaciones con temas como «Muchacha (ojos de papel)»? Fue todos ellos y muchos más, claro.

En YouTube puede verse un reportaje que le hizo Juan Alberto Badía en la famosa quinta de Castelar, donde el músico estaba instalado a principio de los ’80. En el zócalo Spinetta era presentado como “genio, loco, poeta”. La hipérbole, que para la lingüística del marketing actual resultaría anacrónica, se parece mucho a una verdad.

La singularidad de la música de Spinetta, que hoy hasta tiene un adjetivo (spinettiano) no entró dócilmente –como diría el poeta Dylan Thomas– en la escena argentina. Más bien fue un advenimiento. A fines de los ‘60, junto con Emilio Del Guercio en bajo, Edelmiro Molinari en guitarra y Rodolfo García en batería, el cantante, guitarrista y compositor formó Almendra. La propuesta abrevaba en los sonidos de la época como el beat, el jazz, la tradición tanguera y la renovación del folklore, para dar a luz algo totalmente nuevo e inconfundible que ofició de faro para fans y colegas.

Pero no era solo música: la magia de Almendra operaba también desde la poesía de las letras, en ejercicios conmovedores como “Tema de Pototo”, la melancólica postal urbana de “A estos hombres tristes” o incluso la crudeza más primitiva de “Ana no duerme”.

En algo más de dos años, el grupo dejó dos discos históricos –Almendra (1969) y Almendra II (1970)– y la recordada ilustración que Spinetta hizo para el primero, Almendra, el icónico payaso triste con una sopapa en la cabeza. Ya disuelta la banda en 1970, el cantante y guitarrista seguiría la línea más rockera de Almendra II en sus siguientes proyectos: la fugaz formación con la que plasmó Spinettalandia y sus amigos (1971), testimonio de su amistad artística con Pappo, y más adelante, Pescado Rabioso.

El comienzo de la década más convulsionada del país estaba signado por una movida que incluía también a Los Gatos, Manal, Tanguito y era, a su vez, la víspera de la aparición de Sui Generis. Entre el ’71 y el ‘73, Pescado Rabioso (que incluía a Black Amaya en batería y Osvaldo “Bocón” Frascino en bajo, luego reemplazado por David Lebón, a los que luego se sumó Carlos Cutaia en teclados) dejó para la posteridad dos discos: Desatormentándonos (1972) y Pescado 2 (1973). En su compendio de temas poderosos que todavía hoy se reversionan cíclicamente están “Despiértate nena” y “Post-Crucifixión”, entre otros.

La disolución de Pescado Rabioso dio lugar a Artaud (1973), una verdadera obra cumbre de nuestra música. Por temas contractuales el disco se lanzó como si fuera de Pescado Rabioso, pero se trató de una apuesta solista de Spinetta, un trabajo conceptual e incomparable. Un recorrido hipnótico y sinuoso donde convergen canciones austeras como “Bajan” y “Todas las hojas son del viento”, con el drama expansivo de “Cantata de puentes amarillos” y la profundidad de “A Starosta, el idiota”.   

Rápidamente llegaría Invisible, un trío compuesto por Spinetta, Héctor “Pomo” Lorenzo en batería y Machi Rufino en bajo, que sobre el final de su recorrido sumaría al guitarrista Tomás Gubitsch. Con un rango de influencias que abarcaban el blues, el rock progresivo y el jazz rock, hasta el ’76 trabajaron para dejar tres registros excepcionales: Invisible (1974), Durazno sangrando (1976) y El jardín de los presentes (1976). 

Antes de cumplir 30 años, Spinetta ya era un músico de gran prestigio e influencia, una figura central del rock argentino. Después del fin de Invisible, llegó A 18’ del sol (1977) con su impronta jazzística, que anticipó un futuro de experimentación y de una producción febril. El primer año de la década del ‘80 arrancó con cuatro lanzamientos: El valle interior (1980), el disco que dejó constancia del fugaz retorno de Almendra; Only love can sustain (1980), el inesperado proyecto en inglés que contó con la colaboración de Guillermo Vilas y pretendía facilitar una proyección internacional; y el determinante Alma de diamante (1980), la presentación discográfica de Spinetta Jade. Jade fue uno de los proyectos musicalmente más audaces de Spinetta, por el que pasaron talentos como el Mono Fontana, Leo Sujatovich, Juan del Barrio, Lito Vitale, Lito Epumer, Pedro Aznar y de nuevo, Héctor “Pomo” Lorenzo, entre otros.

La exuberante creatividad de Spinetta luego le dio paso al crucial Kamikaze (1982, un unplugged antes de los unplugged); Mondo di cromo (de 1983, un regreso a una base más de rock-pop, acompañado de nuevo por David Lebón, Machi Rufino y Leo Sujatovich) y el intenso legado de Jade: Los niños que escriben en el cielo (1981), Bajo Belgrano (1983) y Madre en años luz (1984). En medio de toda esa agitación, el Flaco y Charly García se pusieron a trabajar en un disco conjunto. Finalmente el esperadísimo proyecto naufragó por diferencias internas, pero quedaron dos canciones compuestas a cuatro manos: “Total interferencia” y “Rezo por vos”. En el ’86 llegó Privé y una colaboración que sí logró tomar forma de disco: La La La (1986), el sentimental y barroco doble que grabó con Fito Páez.

El final de la década trajo a los celebrados Téster de violencia (1988) y Don Lucero (1989). Pero fue Pelusón of Milk (1991) el que alcanzó mayor popularidad, de la mano del super hit “Seguir viviendo sin tu amor”. Ya sobre el final de la década, el Flaco formó Spinetta y los Socios del Desierto, un power trío de vocabulario extendido que contó con Marcelo Torres en bajo y Manuel Wirtz en batería. La contundente base blusera de “Cheques” (del disco que lleva el nombre de la banda, editado en 1997) y el videoclip de la canción protagonizado por Carolina Peleritti volvió a poner a Spinetta en la órbita del éxito radial y de los canales de música. Ese mismo año nació el unplugged para MTV Estrelicia. Antes de pasar al nuevo milenio, grabó con Los Socios del Desierto Los ojos, un disco que dejaba atrás el formato de power trío.

En la última década de su vida, esa que arrancó con 50 años, no aminoró su vocación como compositor, cantante y guitarrista, ni tampoco su sabiduría para armar formaciones poderosas.

Son los años en los que lo acompañaron Javier Malosetti, Guillermo Vadalá, Baltasar Comotto, el Mono Fontana y Sergio Verdinelli, entre muchos otros; y de discos como Silver Sorgo (2001), Para los árboles (2003), el EP CamalotusPan (2005) y Un mañana (2008). Más allá de gustos y preferencias, las búsquedas y hallazgos nunca se detuvieron.

En 2009 se concretaría ese suceso conmovedor que fue Spinetta y las bandas eternas: la (in)esperada reunión de Almendra, Pescado Rabioso, Invisible y Jade. Una celebración para los seguidores que durante años se resignaron a la intransigencia del músico para tocar en vivo sus glorias pasadas. Fue en la cancha de Vélez y también estuvieron los Socios del Desierto y un selecto grupo de invitados como Charly García, Fito Páez, Gustavo Cerati, Juanse y Ricardo Mollo. Sin intenciones de serlo, el recital se transformó en una despedida. Y tuvo su debido testimonio en formato CD y DVD.

Para la percepción emocional, medió muy poco tiempo entre aquel festejo histórico y su muerte, ocurrida el 8 de febrero de 2012. La comprensible discreción que el mismo músico, sus familiares y conocidos trataron de mantener hasta último momento también hizo que el golpe de la noticia de su fallecimiento se sintiera aun más fuerte.

Creador iluminado, intelectual agudo, personaje comprometido con su país y cultor de un singular sentido del humor, Luis Alberto Spinetta fue todo lo que pudo ser y todavía más. En un reportaje de la periodista Julieta Mortati, realizado en 2002 y publicado en la revista Rolling Stone luego de la muerte del Flaco, el creador de las canciones eternas contaba algunos de sus desvelos: “Hay que entender que para transmitir los sentimientos es necesario un procedimiento que exige demasiado de uno. A veces, cuando descubro una nueva tonada y esa tonada contiene una emoción, ese fuego que yo quiero en mi música generalmente me rompe el alma”. La llama de ese fuego, aún, alumbra a millones.

Compartir

Entradas recientes

Malvinas: volver y seguir defendiendo la Patria

En dos historias, esta crónica recupera la incansable lucha que mantuvieron luego de la guerra…

4 horas hace

Ahora sospechan que Adorni también viajó a Hawai en un avión privado

La información surgió de una periodista de A24. El fiscal Pollicita habría pedido la confirmación…

5 horas hace

SUTEBA denuncia operativo policial para identificar a niños y adolescentes en horarios escolares

SUTEBA Lomas de Zamora denuncia que la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) y la Policía…

5 horas hace

Despegó Artemis II, la primera misión tripulada de la NASA que orbitará la Luna luego de más de 50 años

La nave despegó este miércoles exactamente a las 19.35, hora Argentina, desde el Centro Espacial…

5 horas hace

La casta tiene crédito: el «milagro» de la casa propia para los funcionarios y tuiteros libertarios

Mientras el mercado inmobiliario permanece estancado para el común de los mortales, secretarios de Estado,…

6 horas hace

Caso Libra: denunciaron al fiscal Taiano por “mal desempeño” a causa de demoras injustificadas y retención de pruebas

La acción penal fue presentada por los diputados Mónica Frade y Maximiliano Ferraro de la Coalición…

6 horas hace

Nueve años del femicidio de Micaela García: una ley que lucha contra la violencia y la espera por un nuevo juicio

Pasaron nueve años del femicidio que dio lugar a la Ley Micaela. La familia espera…

7 horas hace

Semana Santa pasada por agua, junto al río, la laguna o el mar

A pesar del mal pronóstico climático, hay distintas alternativas para "desenchufarse" en la provincia de…

7 horas hace

Reforma laboral: otro fallo judicial puso freno a la «esencialidad» de la tarea de los docentes

La medida judicial alcanza a la totalidad de los docentes del país. Con esta resolución, queda…

7 horas hace

Irán condenó la declaración de terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica por parte del gobierno de Milei

El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní repudió la declaración de la CGRI como organización terrorista…

7 horas hace

Pablo Echarri y Paola Krum vuelven a demostrar su química con «Maldita felicidad»

La dupla de "Montecristo" y "El elegido" regresa con una obra dirigida por Daniel Veronese.…

8 horas hace

Allanamiento en la Asociación de Anestesia: «Somos los primeros que queremos que esto se aclare»

Fue en el marco de la causa por el robo de fármacos del Hospital Italiano.…

9 horas hace