Szpolski tuvo que declarar por la quiebra de Tiempo

Tras eludir otras citaciones judiciales, fue interrogado e intentó minimizar su rol en el vaciamiento del diario.

A tres años de que Sergio Szpolski interrumpiera el pago de los sueldos de los trabajadores de Tiempo Argentino, el vaciador de medios tuvo que comparecer en la Justicia en el marco de la quiebra de Balkbrug SA, la sociedad anónima con la que editó el matutino entre 2010 y 2016. Como era de prever, el empresario que acumula denuncias y procesamientos buscó deslindarse de responsabilidades para derivarlas hacia su exsocio Matías Garfunkel y otros testaferros. A pesar de los gestos de cinismo propios de quien se piensa impune, Szpolski se mostró incómodo ante los interrogantes de la sindicatura y acabó advirtiendo a los periodistas de la cooperativa que lograron llevarlo a la Justicia: «Tienen que buscar por otro lado». 

Luego de varios meses en los que Szpolski logró eludir las notificaciones de una citación judicial, finalmente tuvo que presentarse a declarar en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 23 que lleva adelante la quiebra de Balkbrug SA. Lo hizo acompañado de Hernán Frajnd, su abogado, y fue interrogado por alrededor de dos horas tanto por el juzgado como por la sindicatura que actúa en la causa acerca de la relación con la sociedad anónima y con las otras personas que figuran en la quiebra impulsada por los trabajadores que reclaman las indemnizaciones nunca pagadas por Szpolski,  Garfunkel y el resto de los socios del Grupo 23.

Szpolski buscó minimizar las vinculaciones señalando que se basaban en artículos de prensa. Pero en el Juzgado se le informó que todas las preguntas partían de una rigurosa investigación que ya lleva varios cuerpos y cuenta con el aporte de pruebas producidas tanto por los trabajadores, representados por su letrado Andrés Bernal, como por la sindicatura a cargo de Pablo Berardino.

En noviembre de este año Tiempo había anticipado que para la sindicatura tampoco había dudas sobre la titularidad de Balkbrug. Del material presentado en la causa «surge indubitablemente» que tanto él como Garfunkel son «los verdaderos dueños de la sociedad fallida». Por eso pedía la «inhibición general de bienes» tanto de ellos como de Mariano Martínez Rojas, presunto comprador que Szpolski quiso meter en el medio del vaciamiento para deslindarse de responsabilidades. Si bien este último no puede acreditar la titularidad del bien, su propia autoincriminación obliga a considerarlo parte aún. Estos últimos dos también están en la lista para declarar, pero Garfunkel se encuentra actualmente fuera del país y Martinez Rojas, también procesado por el ataque a la redacción de Tiempo en julio de 2016, en prisión por otra causa conocida como la «mafia de los contenedores». «

Compartir

Entradas recientes

Irán ve en las contradicciones de Trump un obstáculo para un acuerdo con EEUU

El inquilino de la Casa Blanca ahora dijo que había suspendido un ataque programado para…

9 mins hace

El costo de la canasta de servicios públicos en el AMBA subió 17,5% en mayo

Un hogar promedio necesita $249.834. Si se realiza la comparación con el mismo mes del…

40 mins hace

Polémico acuerdo de patrullaje entre la Armada y EE UU: “El Mar Argentino no es un bien común global”

El Gobierno de Javier Milei firmó una alianza militar con Washington para implementar el “Programa…

57 mins hace

Del viaje soñado a la escapada a último momento: el perfil del viajero en tiempos de crisis

Los feriados largos del 2026, como el que se viene el finde, son alternativas para…

1 hora hace

Negocios inmobiliarios en lo que fue una sastrería histórica: «Un Macri la fundió y otro Macri la entrega a los desarrolladores»

Se trata del lugar donde funcionó Agrest, que debió cerrar en 2018 dejando en la…

2 horas hace