Los diez momentos de Tiempo Argentino en una marcha que identificó a nuestra década autogestiva

Por: Malena Winer

El 24 de marzo de 2016 fue una fecha clave: marchamos con un diario especial y vendimos 30 mil ejemplares. Memoria de un día que se convirtió en el paso previo a crear la cooperativa.

1El inicio. Era de madrugada cuando llegamos antes que nadie a Plaza de Mayo. El microcentro todavía estaba medio dormido y en el aire flotaba ese silencio particular de las primeras horas, con colectivos casi vacíos. El cielo recién empezaba a aclararse sobre los edificios. Instalamos cajas, caballetes y urnas para el fondo de lucha en cada puesto que desplegamos desde el Congreso a Plaza de Mayo. Portábamos nuestro producto estrella: un suplemento especial de 16 páginas recién salido de imprenta. Y con él, una mezcla de orgullo, cansancio, convicción y una obstinada esperanza que venía creciendo desde hacía meses. Queríamos seguir escribiendo, juntos.

2-Emergentes. Aún sin los papeles que acreditaban legalmente que éramos una cooperativa pero con ese proyecto en el horizonte, comenzó el armado de cada espacio. Algunos sobre las veredas, otros en las esquinas, o en el cruce de la Av. 9 de Julio, en la plazoleta. El frío de la mañana todavía se metía en las manos mientras los caños se unían con un sonido metálico casi festivo.

3-El abandono. Llegamos a la marcha sin dueños. Desde diciembre de 2015 no cobrábamos nuestros sueldos. Pero el diario seguía ahí porque quienes lo hacíamos estábamos allí, en el edificio al resguardo de las herramientas de trabajo. Todo ese colectivo que los empresarios habían despreciado quería seguir porque tenía más cosas para decir.

Foto: Mariano Martino

4-El 24 de marzo. Los gazebos de Tiempo Argentino emergían en medio de la multitud. Diez puntos de encuentro. Diez pequeñas islas de papel y tinta en medio de una marcha cargada de historia. Debajo de cada techo blanco se acomodaban pilas de ejemplares que todavía conservaban el olor fresco de la tinta. En esos gazebos no sólo se vendían diarios. También circulaban abrazos, palabras de aliento y una certeza compartida: que el proyecto tenía sentido.

5-Resistencia. Al lado de los ejemplares estaban también las urnas que habían circulado por infinidad de lugares pidiendo aportes para juntar dinero para que cada compañero pueda tener un mínimo de dinero para continuar la lucha. Muchas manos, conocidas y desconocidas, se acercaban para dejar su aporte. Era un gesto simple, casi silencioso, pero profundamente significativo. Porque en ese momento cada moneda, cada billete y cada palabra de apoyo confirmaban que Tiempo Argentino no era solamente un lugar de trabajo: era también una comunidad.

Foto: Diego Martínez

6-Volver. Habíamos preparado, además, una pequeña encuesta artesanal, impresa en micro-papelitos. Queríamos saber si había lectores dispuestos a acompañar un proyecto cooperativo si el diario volvía a los kioscos. Las respuestas llegaban una tras otra, y en cada una se repetía la misma idea: “Sí, vuelvan. Los vamos a acompañar”. En las manos llevaban algo más que tinta sobre papel: cargaban el trabajo colectivo de una redacción que había decidido no rendirse.

7Un número especial. El suplemento del 24 de marzo de 2016 estaba dedicado a reconstruir, a 40 años, la trama profunda del terrorismo de Estado en la Argentina. No sólo recuperaba historias para mantener viva la memoria, sino que también volvía sobre las responsabilidades civiles, empresariales y judiciales que hicieron posible la dictadura. Sobre la relación de ese plan económico de exclusión y vaciamiento que volvía. Ponía en diálogo el pasado con el presente, preguntándose qué huellas seguían activas en la democracia y qué disputas por la memoria continuaban abiertas. Con el correr de las horas la plaza se llenó por completo. Las columnas avanzaban, los cantos crecían y el movimiento alrededor de los gazebos no se detenía. Comprar el diario ese día no era solamente informarse. Era acompañar. Era reconocer. Era decir, sin necesidad de discursos, que ese esfuerzo colectivo tenía valor. A las dos de la tarde ya no quedaban ejemplares. Dos compañeros tuvieron que correr hasta la imprenta para buscar más. El gesto era casi increíble para quienes venían de meses de incertidumbre: el diario se había agotado.

Foto: Diego Martinez @@ildieco_diegomartinezph

8-Compañía. En ese camino, también hubo solidaridad: la cooperativa Gráfica Patricios nos permitió imprimir la edición especial cuando parecía imposible, colegas que difundieron nuestra situación, periodistas que se acercaron a vender con nosotros, actores y actrices que pusieron su presencia al servicio de una causa común. Las organizaciones sociales, que ya nos habían ayudado donando comida en los meses más difíciles, también dijeron presente. Y, como lo hizo desde el primer reclamo, Sipreba nos abrazó como lo hace hasta hoy.

9-El futuro. No sabíamos todavía qué iba a pasar después. No sabíamos si el proyecto cooperativo iba a resistir ni cómo serían los meses siguientes. Pero nos llevábamos algo más importante que cualquier certeza. Nos llevábamos la memoria de un día en que decidimos estar. Un día en que un grupo de trabajadores, abandonados por una empresa pero sostenidos por una convicción común, levantó diez gazebos en la Plaza de Mayo y demostró que un diario también puede existir gracias a la voluntad colectiva de quienes lo hacen y de quienes lo leen. Porque a veces las historias más importantes no empiezan con grandes anuncios. A veces empiezan de madrugada, en una plaza todavía vacía, cuando alguien encastra un caño con otro y el sonido metálico anuncia que algo -contra todo pronóstico- sigue en pie.

Foto: Mariano Martino

10-El presente. Este diario, el de 2026, está atravesado por la consigna de Memoria, Verdad y Justicia, pero también por una mirada crítica y actual: una invitación a combatir al negacionismo y a la reivindicación de lo militar. Una convocatoria a seguir nombrando lo ocurrido y a sostener, desde el periodismo, una memoria viva, incómoda y colectiva. A denunciar al poder económico concentrado que todavía sigue vigente, incluso con más fuerza. A diez años de ese día fundamental para nuestra cooperativa y a 50 de la dictadura cívico-militar más sangrienta de la historia argentina, desde Tiempo volvemos a marchar. Volvemos a decir “Nunca Más” y “Son 30 mil” para mantener bien alto las banderas de los Derechos Humanos. Junto a todos los organismos de DDHH, exigimos que “Que digan dónde están”. Memoria, Verdad y Justicia. Ayer, ahora y siempre.

Foto: Eduardo Sarapura

Compartir

Entradas recientes

Tras la suba de la nafta, se viene el alza en el precio del gas por la guerra en Irán

El ataque de Israel a la energía iraní profundizó la escalada bélica. El gobierno apuesta…

3 mins hace

De la nostalgia a la revelación: el disco de Ricardo Capellado compuesto durante la dictadura será reeditado

Lo sacará el 24 de marzo Acqua Discos, en todas sus plataformas.

7 mins hace

El peronismo coincide en que Milei está en su peor momento y enciende motores

Desde Pichetto hasta Kicillof, los distintos campamentos activaron encuentros con diversos dirigentes pensando en un…

8 mins hace

Trabajadores y diputados porteños buscan frenar la privatización de medios públicos que impulsa Jorge Macri

Unos 500 trabajadores temen por sus fuentes laborales. Buscan conformar un proyecto de Ley para…

17 mins hace

Reforma laboral entre bastidores: 400 mil nuevos desempleados

Ya antes de aprobar la norma que flexibiliza el trabajo, por imperio de la crisis…

44 mins hace

El miedo al abandono gana terreno entre la población trabajadora

Así lo indica una encuesta de la consultora QSocial. La pobreza y el desempleo, a…

47 mins hace

Kicillof convoca a los intendentes por la situación «crítica» de la Provincia por las políticas de Milei

El gobernador citó a los jefes comunales de todas las fuerzas políticas para el próximo…

51 mins hace

Siguen dilatando las medidas contra los imputados en $Libra

En Tribunales aseguran que las decisiones se tomarán "más adelante", a pesar de la batería…

52 mins hace

A pesar de la escalada de denuncias, Milei y Karina se preparan para blindar a Adorni

Para la hermana del presidente es su hombre de confianza en la Rosada. Lo que…

57 mins hace

Un pueblo que avala las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y valora el rol de los organismos de Derechos Humanos

Una encuesta de Proyección ratifica el apoyo del pueblo a las políticas de Memoria, Verdad…

1 hora hace

Continuidades: del plan económico del golpe a la miseria planificada de hoy

La dictadura vino a a moldear una sociedad para establecer un país para pocos. Hoy,…

1 hora hace

Revanchismo clasista: el plan económico de la dictadura y los trabajadores

La reducción de la participación de los asalariados en el PBI y la destrucción de…

1 hora hace