El asesinato de Uriel “Chispita” Giménez despertó el debate sobre la baja de la edad de punibilidad. Para el oficialismo, la solución es cárcel y castigo, pero esos parches no solucionan el problema de fondo.

Según trascendió, se había librado una persecución y un tiroteo que terminó con el adolescente sin vida, rodeado de vainas servidas en el interior de un Fiat Uno. Otros dos masculinos -también dijeron que fueron tres- se dieron a la fuga y permanecen prófugos. Hasta el momento, se sabe que hay dos policías imputados.
La versión oficial sostiene que vieron transitar el vehículo de manera sospechosa, que le dieron la voz de alto, por lo cual el auto emprendió huida a toda velocidad y efectuaron disparos contra los uniformados, y ellos también dispararon.
Interviene la Unidad Funcional de Instrucción N°6 de San Martín, a cargo de Gabriela Pino, quien ordenó que las pericias estén a cargo de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), para que no sea la misma fuerza de seguridad involucrada en el caso la que investigue.
Se investiga el accionar de los policías y buscan a las personas que viajaban en el auto con el preadolescente. También se supo que Uriel tenía una causa abierta por el delito de encubrimiento, que se originó el 27 de octubre de 2025.
El cuerpo de Uriel fue velado este miércoles desde las 11 de la mañana hasta las tres de la tarde, en una cochería ubicada en la localidad de Caseros; posteriormente, fue trasladado al Cementerio Municipal de Pablo Podestá.
Sus familiares y allegados lo despidieron en redes sociales con fotos del chico exhibiendo armas, con comentarios que generaron polémica, y realizaron también un bocinazo en caravana efectuando disparos; como se despide a «un chorro», en la jerga delincuencial.
Mientras tanto, la ex ministra de Seguridad y actual senadora Patricia Bullrich (LLA) y un sector del periodismo -sobre todo, televisivo- utilizan el caso para fogonear el debate sobre la baja de la edad de punibilidad. El oficialismo pretende encerrar a los chicos y no brindarles tratamiento.
¿Alguien se preguntó por qué Uriel, de 12 años, llegó a empuñar un arma?
Uriel fue víctima -como miles de personas- de la crisis estructural del capitalismo. Porque propone una sociedad de consumo de productos y bienes, a los que no todos pueden acceder de manera igualitaria.
También de los consumos problemáticos que padecía el chico, que a pesar de ser uno de los problemas más profundos y transversal a todas las esferas sociales, históricamente fue dejado de lado a la suerte del sálvese quien pueda.
Mientras tanto, el proyecto del Gobierno Nacional que busca bajar la edad de la punibilidad a los 13 o 14 años permanece en el Congreso de la Nación. Si es aprobado, Argentina tendrá un nuevo Régimen Penal Juvenil. Obtuvo dictamen de comisión en la Cámara de Diputados en mayo del año pasado; acercándose así a la media sanción.
Vivimos en un sociedad injusta y muy violenta. Lamentablemente, en los sectores populares -ante las políticas de miseria, hambre y represivas que nos toca vivir- el salir a robar se introyecta en las personas y se establece culturalmente como «un trabajo»; así, se genera la cultura delincuencial. Son una deuda de la democracia y muestran un gran olvido social.
Cabe destacar que durante los últimos 15 años la población carcelaria en Argentina se duplicó, pasó de 30 mil a más de 60 mil. Y como ya se sabe, el Poder Judicial funciona de manera selectiva y el Código Penal -que el oficialismo pretende reformar- solo se aplica a los pobres.
En tanto, las cárceles y los institutos de menores funcionan como una picadora de carne, como un depósito de personas o universidad de la delincuencia; lugares de perfección a la delincuencia, que producen y reproducen violencia.
Aquella madrugada del martes, Uriel tendría que haber estado durmiendo en su casa con su familia -también víctima de las desigualdades y las violencias- porque era un nene. Y haber participado en la educación, los clubes de barrio y las colonias de verano; ahí es donde se ve la ausencia del Estado, hoy de manera exacerbada.
Sin embargo, la injusticia del sistema social en el que vivimos le arrebató la vida a través de la violencia institucional, que no empezó cuando lo mataron, es algo que se construyó día a día con todo el sufrimiento que Uriel padeció durante su corta vida.
No se trata de justificar lo que está mal, pero la solución no es abrir un debate para encarcelar a los chicos, eso sería poner un parche. Lo que necesitamos es un debate para brindarles oportunidades a los pibes, para que no tomen el mal camino. Así, tendríamos un cambio positivo con las futuras generaciones.
Eso sería prevención. Los funcionarios involucrados en la problemática deberían aplicar estrategias para prevenir el delito, no para reprimirlo una vez que ya ocurrió, porque eso solo genera más violencia. No más patrullero, no más armas letales, sino aplicar inteligencia estratégica y pacífica.
Sabemos que estamos transitando un gobierno de ultraderecha, pero de ningún modo vamos a permitir que encarcelen a los chicos. Porque, como muchos comprendemos, están llevando a cabo un darwinismo social. La baja de edad de punibilidad sería involucionar en el tiempo.
También tenemos en claro que las distintas Fuerzas de Seguridad y el Poder Judicial no se dedican a combatir el delito como se conoce discursivamente. Lo que hacen es administrarlo para que continúe aumentando en forma desmedida y así ellos perpetuar en el tiempo.
Para que algo mejore hay que trabajar con las infancias, fomentar el deporte, juegos lúdicos, la cultura del trabajo, la educación y, sobre todo, brindarles contención, mucho cariño y amor.
Sin embargo, cuando ocurre hechos fatales y escandalosos como el de Uriel: la sociedad en su gran mayoría decide esconder su rostro para no mirarse al espejo. Esto muestra que reinan y sobreabundan las mentes individualistas sobre las colectivas.
Las personas somos lo que la vida hizo de cada uno de nosotros. Es necesario abordar la problemática desde una perspectiva de Derechos Humanos. “Ningún pibe nace chorro”; la criminalidad y la miseria están ligadas entre sí.
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