Viva la Derecha Fest: celebración fascista con la estructura de la iglesia pentecostal

Por: Andrés Gaudín

Sucedió en la primera semana de mayo en Montevideo, en Uruguay, pero antes habían mostrado el tour ultraconservador por Paraguay, Estados Unidos y Brasil.

.

Sin eufemismos ni rodeos, a calzón quitado y con las armas cargadas, la iglesia pentecostal uruguaya Misión Vida para las Naciones ofreció su estructura “religiosa” para celebrar en las afueras de Montevideo el encuentro de tufo fascista titulado Viva la Derecha Fest. Allí, en la primera semana de mayo, el pastor Jorge Márquez –dueño del templo anfitrión–, el argentino Agustín Laje, el uruguayo Esteban Queimada, el español Javier Negre y una serie de notorios marginales publicistas del pensamiento derechista denunciaron “los pervertidos objetivos de orden político, ateos y antirreligiosos, que la izquierda y el progresismo han metido en la cabeza de nuestros niños”, y convocaron a “combatir hasta la muerte a la cultura woke que destroza a los jóvenes, los transexualiza y los hípersexualiza”.

El encuentro de Montevideo parece haber sido parte de un tour ultraderechista que tuvo el otro polo en el norte. Se dio en los mismos días en que la ultraderecha europea se reunía en Madrid para sumarse al lema de Donald Trump, invitando a “Hacer a Europa grande otra vez”. Fueron convocados por el español Vox y estuvieron los nazis de Alternativa para Alemania, los franceses de Marine Le Pen, los húngaros de Viktor Orbán, los italianos de Matteo Salvini y los partidos agrupados en el bloque Patriotas del Parlamento Europeo. Y casi en línea con la reunión en el Centro para una Sociedad Libre y Segura de Washington, de presidentes y ex presidentes americanos de tercera línea convocados por el líder de Vox, Santiago Abascal, que en noviembre pasado había tenido un bautismo similar en México.

En ambos casos, incluso en el encuentro de Washington, donde las preocupaciones del nazifascismo pasaron por otros carriles, surgió cómo la identificación con las políticas violentas de Trump está teñida de contradicciones. Quienes promueven el patrioterismo y hablan de engrandecer a Europa, adoptando el lema trumpiano, ponen a sus partidos al servicio de un sujeto que no pierde ocasión para mostrar su desprecio por la vieja Europa. La ultraderecha europea en todas sus variantes retomó su histórico chauvinismo y se definió como el futuro de la Humanidad. Se ufanó de “iniciar el camino de la resistencia –como lo proclaman unos campamentos juveniles anuales organizados por Misión Vida– y el regreso a los valores de la familia normal, de hombre y mujer”. El mismo discurso cavernario que repitieron Márquez y Laje en La Derecha Fest.

En Viva la Derecha Fest, Laje le puso un algo de peligrosa coherencia al discurso llamado libertario. Como Trump, atacó la esencia misma del sistema multilateral global, atacando a los organismos internacionales, con acento en la ONU y sus agencias. Y como Trump y Milei también, puso al “wokismo en el centro de la debacle global (…) con la exacerbación hacia el infinito de la dialéctica del opresor y el oprimido”. Para Laje se genera un relato que divide al mundo en partes antagónicas. “El wokismo –dijo y fue aplaudido– traza una división en todos los ámbitos de la existencia humana, y esto puede analizarse en clave sexual, cuando se define al hombre y los heterosexuales como ‘el opresor’ y a la mujer y los homosexuales como ‘los oprimidos’”.

Según la organización de Viva la Derecha Fest fueron 1200 personas las que pagaron, en dólares, su derecho a participar del evento celebrado en Beraka, una granja que Misión Vda tiene en Villa García, un barrio humilde de la periferia montevideana. El encuentro tuvo su seguridad propia, servida por la militancia de dos partidos fascistas inspirados en el argentino Javier Milei, el Partido Libertario Uruguayo y Plataforma por la Libertad, divididos ya, antes de tener algún tipo de bautismo electoral que sirva para dimensionar su participación en la vida política uruguaya. El lugar donde se celebró la cita es el mismo en el que todos los veranos Márquez organiza los juveniles Campamentos Brak Resistencia, una mezcla de tour de religiosidad con fuerte temperamento militar.

En principio, la fiesta fascista se iba a hacer a lo grande, en un gesto provocativo hacia el gobierno progresista de Yamandú Orsi. El lugar elegido era el ostentoso ámbito de la Sala Mayor del Radisson Plaza, uno de los hoteles más costosos de Montevideo, situado frente a la casa de gobierno y el monumento al prócer José Artigas, en la Plaza Independencia. No hubo comunicación alguna sobre las causas del cambio de sede, pero se supo que los ejecutivos locales del Radisson Hotel Group desistieron a último momento de prestar sus instalaciones para alojar un acto de tales características y devolvieron los avales recibidos. “Buena parte de quienes iban a venir eran los marginales y drogadictos con los que trabaja la iglesia de Márquez”, argumentó con un fuerte tono xenófobo una fuente del Plaza Hotel.

Siempre comprometido con el desarrollo integral de la juventud, ya no de los descarriados ni los adictos –porque para participar hay que pagar un canon no accesible para cualquiera–, en la convocatoria al último Campamento Brak Resistencia, días antes de Viva la Derecha Fest, el pastor Márquez insistió en que lo que hace su iglesia tiene el fin de enriquecer la espiritualidad de los jóvenes. El encuentro, realizado en la última semana del gobierno de Luis Lacalle Pou, incluyó talleres, recitales, recreación y un “algo más” no precisado. Sin invocaciones a las fuerzas del cielo ni otras estulticias, dice que Brak Resistencia ofrece entrenamiento a aquellos que quieran alistarse en el ejército de dios, y aclara que cuando dice entrenamiento militar no lo hace en el sentido textual y estricto de las palabras.

Compartir

Entradas recientes

Rezo por vos: oración ecuménica por la salud y la libertad de Cristina en el Otamendi

Militantes y vecinos se congregaron frente al centro médico para realizar una plegaria colectiva por…

1 día hace

Cristina seguirá internada por un cuadro de “íleo postoperatorio” tras la cirugía de apendicitis

El diagnóstico fue confirmado por una tomografía computarizada. La ex presidenta “continua bajo tratamiento antibiótico…

1 día hace

“Abróchense los cinturones”: en Navidad, Milei ratifica el rumbo del ajuste

Entre brindis y consignas místicas, el presidente utilizó su mensaje de Nochebuena para jactarse de…

1 día hace

Kicillof apunta contra el Gobierno: “Es un desastre lo que están haciendo”

En declaraciones radiales el gobernador bonaerense calificó el programa económico del gobierno nacional como “una…

1 día hace

Hernán Cuevas: «Imagino un futuro sin mandatos ni cuerpos juzgados»

Se ganó un lugar entre el público masivo a partir de su trabajo en "División…

1 día hace

Repudian a Milei por regalar a su gabinete un libro que avala y promueve el trabajo infantil: «Es un delito»

Con la firma de Walter Correa y Nicolás Viñes, secretario ejecutivo de la COPRETI, el…

1 día hace

Navidad a la baja: las ventas de juguetes cayeron 6,9%

Lo advirtió la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. Las ventan online ya representan…

1 día hace

Rocambole, el arquitecto estético de Los Redondos: “Todo arte es político”

Desde los '60 en La Plata hasta la flamante exposición en el Centro Cultural Recoleta,…

1 día hace

Premio Witcomb a las Artes Visuales: se prorrogó el plazo para la recepción de obras

Debido a la gran convocatoria y a los numerosos pedidos recibidos por parte de artistas…

1 día hace

Kate Winslet debuta como directora en «Adiós, June» y explora los laberintos de la pérdida

La actriz retrata el desgaste emocional que acompaña a la ausencia y el duelo. Un…

1 día hace

Papá Noel: de la ilusión al marketing

La verdadera historia de una figura icónica, Papá Noel, ese gordito simpático que anda vestido…

1 día hace

El «regalo» de Navidad del gobierno a los jubilados: $23 mil de aumento desde enero y el bono sigue congelado

El haber mínimo pasa a $349 mil y se mantiene el bono en $70000. El…

1 día hace