Beto Casella, “Bendita” y las claves de un ciclo que cumplió 15 años y vive su mejor momento

Es el programa de mayor rating de El Nueve, sigue creciendo y postergó las aspiraciones del desembarco de Jorge Rial en su franja horaria. Un conductor con oficio y carisma que elude la lógica confrontativa e informes ágiles y con humor sostienen una fórmula que parece no tener fecha de vencimiento.

3 de mayo de 2021

Para noviembre de 2006, Néstor Kirchner ya estaba consolidado como presidente y líder político, y empezaba a proyectar la llegada de una “pingüina” a la Casa Rosada. Alfio Basile había sido designado DT de la Selección Argentina de fútbol, luego del discreto rendimiento del equipo en el mundial de Alemania. George Bush estaba promediando su segundo mandato como presidente de EE.UU. y la red social Facebook comenzó a permitir la libre incorporación de usuarios. Esas cosas pasaban, entre otras, cuando Bendita (por entonces Bendita TV) debutó en la pantalla de El Nueve.

Al mando de su conductor y cara visible, Beto Casella, el ciclo se abrió paso en una TV que, por entonces, estaba plagada de programas de archivo. TVR, RSM, Indomables y Duro de domar eran algunos de los ciclos  dedicados a repetir y comentar segmentos de nuestra televisión. De hecho, el propio Casella bromeaba sobre lo parecido de su programa con los competidores a los que –ironizaba– pensaba copiar para aumentar su rating.

Bendita tuvo siempre una estructura clara y sólida que se mantiene hasta hoy. Un conductor con mucho oficio como Beto Casella acompañado por un grupo de panelistas –la mayoría fue rotando a lo largo de los años– que comentan los informes sobre la actualidad de la TV. Últimamente, también hay informes sobre el uso de redes sociales de los famosos, particularmente Twitter e Instagram.

El pulso del programa lo marca la impronta amistosa y poco o nada confrontativa de Casella. Mientras el resto de los programas de archivo se nutría de decir que la TV argentina era una porquería, Bendita (ese justamente era el yeite del título) siempre celebró – aunque fuera irónicamente – lo más destacado de la TV vernácula.

Los panelistas, por su parte, funcionan como un elenco que debate los informes desde diferentes puntos de vista. La más emblemática es Edith Hermida, panelista histórica del ciclo que –ante la ocasional ausencia de Casella– supo asumir la conducción con solvencia. En los últimos tiempos se sumaron panelistas que no provienen de la televisión y suman nuevos matices, como el psicólogo Gabriel Cartañá, por ejemplo y la instagramer Juariu (Vicky Braier).

Los informes, por su parte, instalaron el uso de inserts de comentarios recortados de famosos que funcionan como gags irónicos. Así, expresiones de Luisa Albinoni, José Sanfilippo o de invitados ignotos del programa de Anabela Ascar construyen una suerte de montaje subjetivo, bordeando el absurdo, que modelan un homenaje ciertamente pop a Sergei Einsestein.

Uno de los éxitos del programa fue lograr que esos fragmentos out-of-context se autonomicen y se conviertan en frases de uso común entre sus televidentes. La calle, a veces, muestra mejor el éxito de audiencia que los números de rating. El uso de stop motion con muñecos para presentar los informes es una técnica muy afable, copiada por varios de los competidores de Bendita.

El programa no entra de manera directa en la discusión política ni en los temas escabrosos de la coyuntura. Más que alguna ironía, el uso de declaraciones de políticos como inserts o algún chiste de alguno de sus panelistas, no es un programa que juegue dentro de la grieta. Si bien Casella es un periodista próximo a posiciones peronistas, no es visto como ajeno por los televidentes de otros signos políticos, ni el programa ha sido acusado de operar en uno u otro sentido.

Justamente, uno de los componentes diferenciadores de Bendita ha sido permitirle al espectador “un respiro” en una TV cada vez más dedicada a dividir todo en anti-algo o a convertir a cualquier envío o conductor en sospechoso de alguna manipulación. En una industria que multiplica los espacios de información política repletos de opinión, Bendita hace rato se ganó un lugar de humor por fuera de las agendas políticas en pugna.

Este año supo surfear un desafío potente. Jorge Rial abandonó Intrusos después de casi dos décadas y lazó TV Nostra, dispuesto a desbancar a Casella del control del prime time de la segunda competencia: América–El Nueve. Y si bien logró un número muy bueno en la primera emisión, Casella retomó el liderazgo e incluso ahora mide mejor que antes, alcanzando guarismos por encima de los 6 puntos de rating, más cerca de El Trece –ha llegado a estar segundo, peleando con Telefe– que de su competidor América.

Bendita disfruta las 15 temporadas al aíre. Con un estilo ágil y fresco que combina el humor, la ironía y la pluralidad de voces sobre la TV y el mundo del espectáculo. Ha sabido ofrecer algo distinto sin un presupuesto millonario y el público cada noche acompaña y agradece.


Bendita

Conductor: Beto Casella. Panelistas: Edith Hermida, Any Ventura, Alejandra Maglietti, Horacio Pagani, Anita Sicilia, Gabriel Cartañá, Lola Cordero, Carla Czudnowsky, Vicky Braier, Walter Queijeiro. Lunes a viernes a las 20.30, por El Nueve.

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