De Ascenso Unido a Amigos Unidos: cinco ascensos bajo la sombra del poder de Tapia

La sentada de San Jorge de Tucumán puso a la vista los escándalos en el Ascenso. El presidente llegó a la AFA con el impulso de los dirigentes de las categorías bajas. Clubes cercanos y familiares, los involucrados.
Por Roberto Parrottino - @rparrottino
30 de Junio de 2019

Barracas Central, el club del que fue presidente Claudio "Chiqui" Tapia antes de llegar a la AFA, ascendió a la B Nacional. Alvarado de Mar del Plata, donde fue presidente y vice Facundo Moyano, cuñado de Tapia, también subió a la B Nacional. Peñarol de San Juan, la provincia en la que nació Chiqui, su club de la infancia, presidido ahora por Oscar Cuevas, yerno de Hugo Moyano, vice segundo de la AFA y suegro de Tapia, ascendió al Federal A, tercera categoría del fútbol argentino. Ahí también subió Güemes de Santiago del Estero, la provincia que tendrá a su vez un equipo en la Superliga con el ascenso de Central Córdoba. De Santiago es Pablo Toviggino, titular del Consejo Federal y secretario ejecutivo de la AFA, una especie de jefe de Gobierno de Tapia. La sentada en plena cancha y retirada de los jugadores de San Jorge de Tucumán en la final ante Alvarado en Mar del Plata, disconformes con el arbitraje, una medida de otro tiempo en el fútbol argentino, hizo saltar un tablero que ya había sufrido cortocircuitos. Ascenso Unido, la estructura de dirigentes que llevó a Tapia a Viamonte 1366, decantó en Amigos Unidos.

"El arbitraje de Alvarado-San Jorge fue lamentable. Renuncio por un cúmulo de situaciones, pero sobre todo por los arbitrajes en estas categorías del fútbol argentino. Se vienen reiterando hechos que me causan fatiga moral. El arbitraje fue amañado. Que todo sea tan digitado puede generar ese tipo de reacción", dijo Antonio Raed, presidente del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal, órgano de la AFA que rige el fútbol del Interior. Antonio es hermano de Guillermo Raed, vice tercero de la AFA y presidente de Mitre de Santiago del Estero, club que quedó afuera del Reducido por el ascenso a la Superliga. En 2012, Raed y Toviggino habían intentado gerenciar San Jorge de Tucumán. Toviggino era el vicepresidente de Comercio Central Unidos de Santiago. Esa unidad en el Interior se quebró. Y los pases de factura se hacen con arbitrajes escandalosos que favorecen a equipos del poder. En el Regional se dio el absurdo: el catamarqueño Atlético Policial anunció en diciembre que directamente no participaría. En su zona jugaban los equipos de Santiago. "El candidato a ascender es Güemes, de relación muy cercana con Toviggino –dijo Juan Rivero, dirigente de Policial–. Nos cansamos de ser carne de cañón". Y Güemes ascendió.

La sospecha de arreglos en los ascensos incluyó la imagen de Gerardo Escobar, vicepresidente de Sarmiento de Chaco, encadenado en la puerta de la AFA. Escobar reclamó el 16 de mayo que se investigara el ascenso de Estudiantes de Río Cuarto a la B Nacional. "Siempre teníamos un penal a favor, o los árbitros mismos metían para adentro. Por eso te digo que ya estaba todo arreglado el ascenso y no fue algo luchado. Acá estaban todos arreglados los árbitros; de visitante o de local ganábamos sí o sí. Le debían un favor al presidente desde el año pasado", dice el jugador uruguayo de Estudiantes Juan Tejera, en un audio de WhatsApp difundido por el canal C5N. Tejera, que luego dijo que había inventado todo, no se presentó en dos oportunidades a declarar en el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal. Fue suspendido seis meses. "Antes de que empezara el Pentagonal ya nos dijeron que no nos hiciéramos ilusiones, que el ascenso era para Estudiantes –contó Gastón Sáez, presidente de San Jorge, el club de la sentada–. Después se filtró la información de que si llegábamos a la final, el ascenso era para Alvarado. Son informaciones que se filtran en el Consejo Federal de la AFA". San Jorge fue sancionado el jueves con la pérdida de la categoría. De estar a nada de la B Nacional pasó al Regional. Y a sus jugadores los suspendieron hasta con 12 fechas.

Gustavo Bassi, ex árbitro de Primera y presidente de la Comisión Arbitral del Consejo Federal, es el responsable de las designaciones en el fútbol del Interior. Bassi, coinciden los testimonios, pide "colaboraciones" a los clubes y envía recaudadores. En 2011, el entonces árbitro Marcelo Arredondo lo denunció en la AFA: dijo que Bassi le había "sugerido" que favoreciera a Juventud Unida Universitario de San Luis en un partido por el Argentino A. "Te puse yo. Que te vaya bien pero tené en cuenta que Juventud Unida hizo un esfuerzo económico muy grande", le dijo Bassi, según relató Arredondo. En La final bastarda, libro reciente de los periodistas Pedro Fermanelli y Marcelo Benini que se centra en el recordado Vélez-Huracán que dirigió Gabriel Brazenas en el Clausura 2009, aparece Bassi. Fermanelli y Benini charlaron largo con Javier Ruiz, árbitro arrepentido que llegó con sus denuncias hasta el Congreso. Ruiz cuenta una visita con Bassi a la productora Ideas del Sur para ofrecerle sus servicios a Marcelo Tinelli. "Muchos árbitros –analiza Fermanelli– dirigen condicionados por las influencias de hombres poderosos. La palabra de Ruiz es un alegato en primera persona en el que cuenta lo que era el arbitraje en el tiempo del Vélez-Huracán. Lo que ocurre con Bassi es como mínimo desprolijo".

En la temporada de la B Metropolitana también hubo arbitrajes que con errores favorecieron a los ascendidos Barracas Central, el club de origen de Tapia; a Estudiantes de Caseros, cuyo titular es Jorge Barrios, asesor del presidente de la AFA; y a Deportivo Riestra, el club del abogado y empresario Víctor Stinfale. La AFA cambió además el reglamento a mitad de torneo y, en lugar de dos ascensos, decidió que haya cuatro directos y uno para el ganador del Reducido. El fútbol del Interior explotó internamente cuando se conocieron los ascensos para los metropolitanos. "No hay ninguna fisura en AFA", avisa un dirigente de un club de Buenos Aires, integrante del Comité Ejecutivo y aliado de Tapia. "Históricamente –explica– hay cuestiones que se dirimen por la época. Cuando fue el torneo de 30 equipos con Grondona, subieron siete del Interior contra tres de la zona metropolitana, no cinco y cinco. Hubo presiones por las políticas de turno en el país. La lucha es constante, como Unitarios y Federales". La AFA de Tapia, en ese sentido, es demasiado parecida a la de Julio Grondona. O, quizás, una versión continuada.

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