El mundo está tan loco que ya no se puede ni jugar al fútbol

Los diversos conflictos sociales en Ecuador, Barcelona, Chile y México forzaron la suspensión de distintos eventos deportivos.
(Foto: AFP)
Por Nicolás Zuberman - @nicozuberman
20 de Octubre de 2019

Las distintas tensiones sociales que emergen en diversos puntos de Latinoamérica y Europa afectan también al fútbol. Ecuador, Chile y México tuvieron que cambiar sus calendarios deportivos en los dos últimos fines de semana y es sabido que fue postergado el Barcelona-Real Madrid que debían jugar el próximo sábado 26 de octubre en el Camp Nou.

Ecuador

El domingo pasado, en el mediodía de Alicante, Argentina venció 6-1 a Ecuador en un amistoso. Fue un resultado que sorprendió a medias, porque la Selección está algunos escalones futbolísticos por encima del Tri. Más llamativas fueron las declaraciones del argentino Jorge Célico, entrenador interino de Ecuador: "Habría sido mejor no jugar este partido. El país está pasando una situación extremadamente grave y eso afecta. A mí se me cruzó por la cabeza suspender y lo expresé". Ese mismo fin de semana, en Quito, se debía disputar la Copa Libertadores de fútbol femenino. Fue el momento de mayor tensión en un octubre caliente para Ecuador tras el tarifazo anunciado por el presidente Lenin Moreno. La Conmebol debió suspender las jornadas de sábado y domingo por falta de garantías. El lunes último retomó la actividad del torneo que tiene a UAI Urquiza como único representante argentino.

México

Entre Sinaloa y Buenos Aires hay más de 8000 kilómetros de distancia, pero para los futboleros argentinos la ciudad mexicana se volvió más cercana desde que Diego Maradona fue entrenador de Dorados. El último jueves, por el ascenso mexicano, debían jugar Dorados y Atlante. El partido se suspendió porque la ciudad de Culiacán se volvió una balacera tras la detención del hijo del narcotraficante Chapo Guzmán: hubo 21 heridos y un número aún indeterminado de muertes. Y Dorados-Atlante aún no tiene fecha.

Barcelona

El próximo sábado 26 de octubre, en Barcelona, estaba programado que se jugara el clásico de la Liga entre Barcelona y Real Madrid. El próximo sábado 26 de octubre, también en Barcelona, está convocada una gran manifestación en protesta por la condena de 9 a 13 años de cárcel a los líderes independentistas de Cataluña. Desde el martes, la ciudad está en estado de ebullición: marchas, paros e incidentes. La Liga solicitó primero a la Federación Española que enroque las localías para que el partido se disputara en el Santiago Bernabéu. Finalmente se definió la postergación, sin una fecha confirmada.

Chile

Después de que en la noche del viernes el presidente Sebastián Piñera declarara el estado de emergencia en la Región Metropolitana por los incidentes desatados en Santiago de Chile se suspendieron los juegos de todas las categorías que se iban a jugar en la región. "En virtud de la situación que afecta al Gran Santiago, la ANFP ha decidido suspender los partidos de fútbol profesional", expresó la asociación chilena. El calendario tenía previsto nada menos que Universidad Católica y Colo-Colo, que podía definir al campeón.

Ninguno de estos cuatro escenarios resulta extraño para la Argentina. En noviembre pasado, tras los incidentes en el Monumental, la Conmebol tomó la decisión de mudar la final de la Libertadores a Madrid. Este año el cruce se repetirá, con el partido de vuelta cinco días antes de la elección nacional. El gobierno tuvo una primera intención de postergar el juego para después de los comicios, aunque no tuvo eco en la Conmebol. Si nada cambia en estas 48 horas, Boca-River se jugará el martes y uno será finalista de la Copa.

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