El rastreo activo de los contactos estrechos, la tarea fundamental de las próximas dos semanas

El crecimiento de la transmisión comunitaria dificultó la búsqueda y el aislamiento de esas personas, y la trazabilidad fue superada por la velocidad de expansión del virus. Cómo es el seguimiento. 
28 de Junio de 2020

A medida que la transmisión comunitaria se expande y ya representa el 42% de los contagios confirmados, la búsqueda y aislamiento de los contactos estrechos, sobre todo en el AMBA, se vuelve tan urgente como quimérica. Y por eso en la última conferencia las autoridades enfatizaron que se profundizará el sistema. La mayoría de los positivos empieza a transmitir el virus al menos dos días antes de tener síntomas, es decir, ya contagian creyendo que están sanos. Cuando esa persona llega al hospital y, horas después, le confirman que está infectada, ya puede haber otras dos generaciones de portadores del virus. Una telaraña capaz de saturar cualquier sistema de salud, si se relaja la cuarentena sin un completo plan de trazabilidad de casos. 

El químico Roberto Etchenique, investigador del Conicet en el Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía, de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, plantea que el aumento de R –el número que indica la tasa de reproducción del virus– a más de 1,6 por infectado se relaciona de manera lineal con la movilidad en constante aumento el último mes: "Lo que uno ve, no es lo que pasa. La gente en la calle comprando en negocios con barbijos no trae problemas. La incidencia de eso es ínfima. Esa gente en realidad va a ver a otra gente. Ese es el verdadero problema. Hay muchos más niños en baúles, fiestas clandestinas y baby showers de los que se detectan. Si agarraron a uno, es porque hay muchos más".

Etchenique, que también participa en el grupo del Instituto de Cálculo y el de Ciencias de la Computación diseñando modelos estadísticos de seguimiento de la pandemia, enfatiza que "cuando alguien está infectado de Covid-19 empieza a contagiar desde el día cero. Hay que pensar que los 2200 casos por día en el Área Metropolitana ya pueden haber contagiado a otros veinte cada uno en los últimos siete días, a los cuales también hay que buscarles los contactos cercanos de los últimos siete días y aislarlos". 

Se considera contacto estrecho a aquél que permaneció a menos de dos metros de distancia de un confirmado durante al menos 15 minutos, hasta 48 horas antes de que inicien los síntomas. Si bien existe el operativo Detectar como modelo nacional, cada provincia maneja su propio sistema de rastreo. Córdoba, por ejemplo, testea a todos los contactos estrechos, aunque no presenten síntomas. Cuando en el Mercado Norte se registraron casos de covid–19, aislaron la zona y efectuaron 2600 hisopados, con los que encontraron 61 positivos. Pero en el AMBA no ocurre lo mismo. A modo de comparación, en Córdoba estiman entre 20 y 40 contactos estrechos por positivo. En CABA, al 12 de junio el Ministerio de Salud porteño había informado 22.134 contactos estrechos sobre 13.026 casos: menos de dos por cada positivo. Recién con el aporte de Nación y la implementación del Detectar aumentó el aislamiento de los entornos en territorio porteño.

En la conferencia del último viernes, el presidente Alberto Fernández informó el avance del plan Detectar tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires en estas semanas de cuarentena más estricta: “Profundizaremos con mayor cantidad de gente y de test. Vamos a mejorar nuestra capacidad de diagnóstico médico con test más rápidos y vamos a aprovechar mejor los centros de aislamiento”. 

En ese mismo sentido, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, habló de profundizar la capacidad de testeo y aislamiento. Informó que hay 3512 contactos estrechos ubicados en el Centro de Aislamiento de Costa Salguero, y dio el ejemplo de la Villa 31, donde tras el trabajo del equipo de Detectar, identificando y aislando, el domingo pasado fue el primer día en el que no se registraron contagios. Anunció que seguirán sumando barrios, y que buscarán duplicar las mil personas que hoy trabajan llamando por teléfono a los entornos de cada contagiado, en un convenio con estudiantes avanzados de la facultad de Medicina de la UBA: "También haremos test serológicos a los 40 mil trabajadores de la salud y los que trabajan en geriátricos, dando la vuelta a todos cada semana".

"Córdoba y Rosario, que también tienen barrios populares como el AMBA, lograron contener los focos en estos meses por un buen trabajo de rastreo y aislamiento de contagiados. Esa es la estrategia adecuada", subraya el físico Jorge Aliaga, investigador de la Universidad de Hurlingham, la UBA y el Conicet. Es uno de los firmantes de una solicitada elaborada por reconocidos científicos nacionales en la que sostienen que "tres semanas de restricciones estrictas a la movilidad en AMBA pueden darnos la oportunidad, como país, de contener el contagio. Pero únicamente si es acompañado por un compromiso absoluto de parte de cada uno de los niveles del Estado para activar un operativo de rastreo y aislamiento a la altura de lo que la situación requiere".

Aliaga explica que, a pesar de que los casos se duplican en corto tiempo, baja la tasa de letalidad "porque disminuyó la edad media de los confirmados: al principio era de 46 años y hoy es de 36, lo que demuestra que, habiendo más jóvenes infectados, se mueren menos pero se mueven más, y ahí contagian.Ahí es vital el rastreo de sus contactos, decirles que podrían estar contagiados y que comiencen a aislarse, sin esperar los hisopados, que pueden tardar cinco días". Y ofrece esta relación: en Córdoba encontraron hasta 30 contagios por cada positivo. Si eso ocurriera de manera similar en el AMBA habría por día 30.000 infectados. "Hay que parar la pelota. Hoy con dos mil casos por día no podés hacer un rastreo y aislamiento eficaz, necesitás bajarlo a que sean pocos cientos y ahí volverte a enganchar, y que la gente siga sin confiarse".

La provincia de Buenos Aires inauguró esta semana el primer centro de telellamadas para rastrear contactos de pacientes infectados en la Universidad de La Plata. La iniciativa se replicará en nueve universidades de la provincia, y tres mil estudiantes ya se propusieron para testear y hacer los seguimientos de los contactos estrechos de pacientes. Rodrigo Quiroga, investigador del Conicet y especialista en bioinformática, remarcó que el rastreo de contactos "en Córdoba se hace desde el principio de la pandemia, pero en CABA se hace desde hace pocos días, es decir que en Ciudad de Buenos Aires a veces ni siquiera se aislaba a las personas que estaban conviviendo con quien había dado positivo en el test, por eso el virus tuvo carta libre para circular".

"Esta nueva cuarentena tiene que ser tanto o más estricta que la inicial, y no tendrá ningún sentido hacerla si simultáneamente no se buscan los contactos de manera activa. El covid es principalmente un problema social, no puramente sanitario, y hay que tratarlo con medidas sociales", enfatiza Etchenique, que también forma parte de un grupo que busca optimizar los testeos, a través de un modelo de pools, que ya se usa en la Provincia de Buenos Aires en lugares semicerrados como geriátricos o unidades de transporte: teniendo en cuenta que el testeo por PCR es caro (cuesta unos 35 dólares cada prueba) y demanda una hora de trabajo de una persona experta, propone muestras de diez personas diluidas en un solo test de PCR. En caso de que salte un positivo, ahí deciden si testean de manera individual, o directamente cumple todo el grupo el aislamiento de 14 días.

El especialista apunta a otro factor clave: a quién testear. "Utilizar el teste de PCR para alguien con síntomas compatibles con Covid-19 no sirve para nada clínicamente –remarca Etchenique–. Se tiene que aislar igual. Es mucho más razonable, económico y efectivo ubicar a los contactos de las personas sintomáticas como si todas tuvieran Covid-19, y testearlos a ellos, para luego salir a buscar a los contactos de esos contactos positivos”.  

Cumplimiento dispar en el sistema privado

Un tema clave en la trazabilidad de los casos es la coordinación entre el sector público y el privado, que recibe hasta el 40% de los pacientes. "En Swiss Medical Group hemos desarrollado un programa de seguimiento de casos, desde el diagnóstico de caso sospechoso hasta el alta. Por supuesto, el número de pacientes crece y esto nos ha obligado a incrementar, de manera progresiva, el equipo dedicado al seguimiento. Además los protocolos de cada jurisdicción van cambiando y en esa dinámica tenemos que ir adaptando los nuestros: nuevos criterios de hisopado, días de aislamiento y altas", expresa Mariana Flichman, gerente corporativo de Riesgo y Calidad Médica de esa prepaga. Aclara que "los casos son de notificación obligatoria en el Sistema Epidemiológico, pero el seguimiento, hasta el alta, lo realizamos nosotros". Las obras sociales o prepagas que disponen de hotelería deben enviar allí al paciente que no necesite internación, y su seguimiento telefónico es obligatorio. Pero el cumplimiento de este protocolo es dispar.

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