Especialistas de género hablaron sobre las consecuencias de las violaciones en la dictadura militar

 Rita Segato y Laura Sobredo participaron en el segundo juicio por delitos de lesa humanidad en el Arsenal Naval de Zárate para hablar del impacto de estas violencias en el último gobierno militar. 


2 de noviembre de 2019

En el segundo juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar en el Arsenal Naval de Zárate, el buque patrullero ARA Muratore y en Campana, el Ministerio Público Fiscal (MPF) consideró de vital importancia: llamar a declarar a las especialistas Rita Segato y Laura Sobredo. Se debe a que se está juzgando a los ex jefes de la Zona IV, Santiago Omar Riveros, Omar Di Nápoli y Jorge Bernardo. Están acusados de ser autores penalmente responsables de los delitos de privaciones ilegítimas de la libertad, torturas, abusos sexuales y violaciones. El debate se está llevando a cabo en el Tribunal Oral Federal N°2 de San Martín desde agosto del año en curso.

El fiscal general Pablo Parenti y su auxiliar Iván Polaco, llamaron a declaran a las especialistas al tratarse de delitos contra la integridad sexual. De los cuales resultaron víctimas seis personas, mujeres y hombres.

Sobredo es médica especializada en psiquiatría y psicoanálisis. Realizó varias investigaciones, teóricas y de campo sobre violencia de género y abusos sexuales ocurridos en distintos centros clandestinos de detención. Además, es miembro de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) del MPF.

La médica explicó durante el debate el daño que los hechos acontecidos producen a las estructuras psíquicas y básicas de las víctimas. Lo que se traducen en experiencias traumáticas y que en los delitos sexuales acontecidos en Zona IV: hubo una diferencia de poder muy grande que funcionó en perjuicio de quienes padecieron los crímenes. También hizo hincapié en los trastornos irreversibles que generó en las personas que sufrieron las torturas, violaciones y los daños causados en sus vidas, en cuanto la sexualidad, afectividad y de reproducción.

También explicó que estas personas sufrieron una invasión tras estar expuestas a la mirada de desconocidos en la intimidad. Detalló lo correctivo y traumático que significa para un hombre ser violado. Sostuvo que esto deja como consecuencia una feminización que puede afectarlo en su narcisismo, lo que es muy difícil de soportar para la identidad del varón.

Segato es antropóloga y feminista reconocida a nivel internacional. En su obra Las naciones y sus otros escrita entre 1991 y 2006 estudió raza, etnicidad y diversidad religiosa de las políticas de identidad. Fue publicada por la editorial Prometeo Libros, en 2007. Con sus registros de campo realizados en cárceles de Brasilia, Guatemala y Ciudad Juárez de México, dejó al descubierto las nuevas formas que existen de accionar sobre los cuerpos de las mujeres que surgieron por el cambio de paradigma en la política en países de América Latina después de la caída del muro de Berlín. Profundiza en el impacto que esto tuvo sobre la cultura en toda la región.

A lo largo del debate, Segato explicó que la violación no se produce por el deseo desatado de los hombres, sino que los varones cometen estos crímenes en función de las distintas manifestaciones del poder que circula. Lo hacen para potenciar la masculinidad: es una acción que se comete en función del poder dominante que se retroalimenta de este modo.

Es por esto, que el fiscal Parenti y su auxiliar Polaco, llamaron a declaran a las especialistas. Porque son delitos que fueron cometidos contra la integridad sexual en perjuicio de seis personas en una situación de poder total que fue dominada por los ex jefes de la Zona IV Riveros, Di Nápoli y Bernardo. Fueron violaciones cometidas por miembros del brazo armado del Estado: tal como ocurrió en los casos de Guatemala y El Salvador que estudió Segato.

A través del aporte de la antropóloga y feminista, se pudo determinar que los imputados cometieron un abuso del poder que ejercían. Cuando un superior del ejército entrega a una víctima a sus subordinados se produce un grado de indefensión de la persona sometida. Enfatizó en que los crímenes de estas características deben salir de la esfera privada e instalarse en la pública.

Riveros, era comandante de Institutos Militares y en 2013 fue condenado a 25 años de prisión por el TOF N°5. Bernardo era el subjefe de la Base Naval de Zárate y Di Nápoli médico de la Armad, todos son los acusados de cometer privaciones ilegítimas de la libertad, torturas y violación en perjuicio de 20 personas. Sin embargo, en el juicio que se realiza actualmente en el TOF N°2 de San Martín están siendo juzgados por 6 del total.

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