La Revolución Rusa según León Trotsky

Ediciones CEIP acaba de lanzar en dos tomos y con interesantes fotografías una nueva y enriquecida versión de un clásico. Es la edición más completa en castellano.
24 de octubre de 2017

El 25 de octubre, de acuerdo con el calendario juliano -la fecha de conmemoración de la Revolución es el 7 de noviembre- se inició un proceso revolucionario que sería un punto de inflexión de la Historia del siglo XX. Ediciones IPS lanza en dos tomos la historia de ese proceso narrada por uno de sus testigos y protagonistas fundamentales, León Trotsky, que la escribió desde su destierro en Turquía. Se trata de un libro de consulta imprescindible para todo aquel que quiera saber de qué modo se inició y se desarrolló el proceso revolucionario que fue un punto de inflexión en la historia del siglo XX.

“(…) sólo se puede comprender la revolución, así como la historia en su conjunto –dice Trotsky en el prefacio a la edición rusa– como un proceso condicionado objetivamente. El desarrollo de los pueblos establece tareas que no pueden ser resueltas por otros métodos más que la revolución. A veces, estos métodos se imponen con tanta fuerza que toda la nación se ve envuelta en un torbellino trágico. ¡No hay nada más miserable que moralizar sobre las grandes catástrofes sociales! La regla de Spinoza es especialmente relevante aquí: ni reír ni llorar; comprender.” La tarea que lleva a cabo Trotsky en esta historia monumental que ocupa más de 1000 páginas es precisamente la de hacer comprender al lector un proceso complejo más allá de la enumeración de hechos, fechas y circunstancias. 

A cargo de la edición, cotejo y traducción estuvieron Nora Dragún, Alejandra Ayduh y Guillermo Iturbide. Este último dialogó con Tiempo Argentino acerca de las características específicas del minucioso trabajo llevado a cabo para poner nuevamente en circulación a este clásico que hasta el momento se conseguía sólo en librerías de usados y en ediciones de menor rigor que la presente.

-¿Cuáles son las características distintivas de esta edición de la Historia de la Revolución Rusa de Trotsky?

-Los editores del libro somos tres. Yo me encargué de todo el trabajo de traducciones.  Sobre todo del cotejo de la versión que se conocía hasta ahora en español con versiones en inglés, en alemán, en francés y también acudimos a la versión rusa. Tratamos de ver el estilo de todas esas versiones para poder llegar a mejorar la versión que existía. 

-¿Cuándo apareció este libro por primera vez?

-Es un libro clásico, cuya primera versión que comprende los dos tomos es de 1931-1932. Lo escribe en la isla de Prinkipo, cuando estaba exiliado en Turquía. Lo que tiene de particular nuestra edición es que es la primera completa en lengua castellana porque hasta ahora a las ediciones que se conocían en castellano les faltaban una serie de apéndices y otros elementos. Lo que hicimos fue  un trabajo de reconstrucción del texto, mejoramos su expresión, lo modernizamos. Es un libro que yo lo describo como una película porque pinta la Revolución de una manera impresionante, profunda. Lo que hace es ver los problemas de la Revolución hasta el final. En esta obra está todo lo que uno se pueda preguntar sobre ella, todo su debate, todos sus dilemas, con todas sus posibilidades acerca de dónde podría haber ido, los problemas de la democracia obrera, el problema de la organización de los trabajadores que fundaron sus consejos que eran grandes parlamentos obreros donde decidían el rumbo de la Revolución. Otro de los problemas  era  enfrentarse a la Primera Guerra Mundial que se estaba desarrollando en ese momento. 

-Es una obra muy voluminosa.

-Tiene 1200 páginas pero Trotsky dice que su trabajo es como el de un microscopio. Observar una mano -asegura- permite decir varias cosas acerca de ella, pero  ponerla bajo un microscopio permite observar muchísimas más:  analizar sus tejidos,  analizar sus células. El trabajo de Trotsky es ir hasta el final, hasta el hueso con todos los problemas de la Revolución. Esta obra fue muy bien considerada por calificados intelectuales como Isaac Deutscher que fue el biógrafo de Trotsky, y Perry Anderson, un historiador marxista muy conocido. Incluso a Carl Sagan le pareció y una obra espectacular y cuenta que cuando él iba a congresos con astrofísicos y otros científicos a la Unión Soviética contrabandeaba el libro dentro mismo de ese territorio para que sus colegas supieran de dónde venía el país donde estaban. Es un libro maravilloso que conquistó la fantasía y la imaginación de muchas generaciones desde los 30 para acá. Hacía mucho tiempo que no había ediciones disponibles en librerías y nosotros pensamos que puede despertar nuevamente esa pasión, esa imaginación y esa lectura sobre la Revolución en las generaciones más jóvenes. 

-Cada uno de los tomos tiene un pliego de fotos de la época. Sorprende la calidad de las fotografías. ¿Cómo lograron esa nitidez y calidad en fotos tan viejas?

-Trabajamos con un fotógrafo profesional que lo que hizo fue restaurar parte de las fotos y conseguir también fotos que no son las más vistas, que no circulan mucho. Creo que lo que hoy se pierde es que una Revolución está protagonizada por gente de carne y hueso, por trabajadores. Una de las fotos que a mí más gusta es una donde se ve a obreros de una fábrica en asamblea, poco de después de la Revolución. En ella se ven las caras de sufrimiento, de cansancio, en fin, caras de laburantes que hicieron la Revolución con los pies, con las ideas, con la cabeza, con todo. Queríamos mostrar este proceso vivo. Como dice Trotsky en una de las frases más famosas del libro, la Revolución es la irrupción de las masas en el gobierno de sus propios destinos, es gente común que quiere manejar sus propios destinos y no que los manejen otros. Las fotos son importantes para ponerle rostros a la Revolución, para que no sea sólo un bronce, algo idealizado. La Revolución recorrió toda la historia del siglo XX y a los editores del libro nos parece que va a seguir recorriéndola mientras exista el capitalismo. 

-¿Quiénes creen que serán los lectores de este libro?

-Ha habido ediciones a lo largo de los años, pero no circulan mucho por las librerías. A veces hay que conseguirlas en libros de usados. Nosotros queríamos devolverlo a las estanterías de las principales librerías, con un precio bastante económico para que pueda leerlo la mayor cantidad de gente posible. Creo que hoy hay una avidez de lectura de gente que despierta a la vida política. En estos últimos tiempos, desde hace unos 30 años, comienzan a entrar en crisis los relatos de un neoliberalismo absolutamente triunfante. Parece que el capitalismo se llevaba puesto todo, pero creo que hay cierto crack y comienza a surgir un cuestionamiento que se ha visto a través de los años en marchas, movilizaciones, luchas. El capitalismo no es algo prometedor para las nuevas generaciones y comienza a haber cierto cuestionamiento ideológico, todavía incipiente, pero que creemos que puede construir una nueva generación de jóvenes que despiertan a la vida política. Queremos que este libro llegue a ellos. Ellos no cargan sobre  sus espaldas todo el peso de las derrotas del pasado. Historia de la Revolución Rusa de Trotsky despertó durante muchas décadas la imaginación y la pasión de  gente que se acercaba a la Revolución y queremos que vuelva a hacerlo. 

-Hoy se dice que todas las revoluciones han sido traicionadas o que los cambios que promovieron demostraron no ser eficaces. Parece que ya no existen las utopías. 

-Trotsky dice en un pasaje del libro que toda revolución parece imposible hasta que es inevitable. Él explica que una revolución no se hace porque los trabajadores, el pueblo, vayan con una idea bajo el brazo. Se produce por la coacción de las circunstancias. Es decir, se hace cuando no queda otra.

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