Ominami: “En lo sanitario, solamente unidos podemos salvarnos”

El dirigente chileno presidirá mañana una reunión virtual del Grupo de Puebla y anticipa su visión para la región: “Esta no es una crisis financiera sino de la economía real, se acaba la oferta y la demanda”. Participará el presidente argentino Alberto Fernández.
(Foto: Mariano Martino)
9 de abril de 2020

El Grupo de Puebla, encuentro internacional de dirigentes populares y del progresismo iberoamericano, tendrá hoy, una reunión virtual presidida por el chileno Marco Enríquez Ominami, uno de sus fundadores, en que se debatirán los alcances y posibles acciones frente a la pandemia del Coronavirus. Contará con la participación del presidente argentino Alberto Fernández y ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el ex colombiano Ernesto Samper, y el ex ministro de Brasil, Aloizio Mercadante y José Luis Rodríguez Zapatero, entre otros.

“El encuentro tiene la finalidad de fortalecer las ideas progresistas y un objetivo que es ayudar creativamente a elaborar respuestas ante la pandemia en dos niveles: sanitario y económico. Tendrá un primer bloque con una ronda de coyuntura país por país y un segundo bloque donde el ex presidente Carlos Samper de Colombia y el ex ministro de economía de Chile, Carlos Ominami van a exponer un documento con propuestas en materia financiera, económica, política de hacia dónde América latina debería avanzar de ahora en adelante”, explicó Ominami a Tiempo en contacto vía Skype.

En un comunicado previo, la agrupación expresó su preocupación ante la crisis social y económica producto de la pandemia y llamó a las autoridades internacionales a respaldar las propuestas pronunciadas por el presidente argentino, Alberto Fernández, durante su intervención en la teleconferencia de líderes del G-20, relacionadas con la globalización de la solidaridad, al fin de los bloqueos, al reconocimiento de la insostenibilidad de las deudas de los países, y la propuesta de crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria.

Para Ominami, frente a la caída en la economía que va ocasionar la pandemia “vamos a necesitar paquetes fiscales muy audaces, vamos a tener que rediscutir el rol del sistema financiero al servicio del sistema productivo y vas a tener que hacerte cargo de que esta no es una crisis financiera sino de la economía real, se acaba la oferta y la demanda, dado que buena parte de la actividad del consumo, en el caso de Chile se contrajo en un tercio. Frente a eso las respuesta es contracíclica: financiar empresas, financiar bolsillos, consumo. El Grupo de Puebla tiene una propuesta y la vamos a discutir”, dijo.

Para el dirigente que fue tres veces candidato a presidente en Chile, la unidad de los países de la región va a ser central para atravesar los tiempos que vienen. “En lo sanitario solamente unidos podemos salvarnos. Si Argentina resuelve bien el problema del Covid19 y Chile no, va a haber una recaída en seis meses más. Por tanto, cuando avanzamos juntos avanzamos más lento pero vamos más lejos. Esta idea diplomática de la derecha mundial que solos avanzan más rápido se murió en términos sanitarios”, afirma.

Por otro, lado, “en materia de deuda vamos a tener que ponernos de un modo de acuerdo en enfrentar a los grandes agentes económicos que hoy por hoy no son el Banco Mundial y el BID, es el FMI, que tanto daño le ha hecho a Argentina. Vamos a tener que volver a conversar con el FMI, cuando ustedes (Argentina) estaban logrando coordenadas más, digamos, humanistas para discutir, frente al problema económico donde hay cálculos de que vamos a demorar siete años en levantarnos. Desde el Grupo de Puebla nos inspiramos en que juntos llegamos más lejos. Los cinco o siete años que nos vienen van a ser dificilísimos”.

En la charla con Tiempo, Ominami se dijo “muy preocupado” por una tendencia que considera se profundizará tras la crisis pandémica: la ultraderechización de los gobiernos y el surgimiento de nuevas formas de autoritarismo.

-¿Esto será permeable a las sociedades?

-Mi impresión es que electoralmente la derecha tiene unos argumentos contundentes, falaces, pero seductores. Una es la teoría conspirativa, siempre un tercio de la humanidad cree que todo es producto de una conspiración. Es una estrategia de la derecha siempre, no es nuestra. La segunda es esta idea de la autoridad, la metáfora del orden. Ellos encarnan el orden y nosotros hablamos de distribución. En esa lucha vamos a estar los que decimos que la distribución es orden y los que dicen que el orden es distribución.

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