Piden señalizar una casa atacada por la dictadura en Moreno

Se trata de una casa que quedó en medio de un proyecto inmobiliario. Allí 11 militantes fueron secuestrados y asesinados en una emboscada del Ejército cinco días después del golpe de 1976. Piden que sea señalada como sitio de memoria.
22 de Febrero de 2018

El 29 de marzo de 1976, a la hora de la siesta, el Ejército Argentino atacó la quinta “La Pastoril”, ubicada en La Reja, en el distrito de Moreno, donde militantes del PRT ERP realizaban un congreso. En la reunión había unas setenta personas, entre ellas militantes de organizaciones latinoamericanas invitadas, y a causa del ataque al menos siete personas murieron y otras cinco fueron detenidas y luego desaparecidas. Los vecinos advirtieron movimientos de tierra en el terreno y la apertura de calles, por eso, organizaciones de Derechos Humanos y familiares de las víctimas piden que el lugar sea señalizado como sitio de memoria.

El pedido está dirigido a las Secretarías de Derechos Humanos de la Nación y la Provincia, para que se señale la quinta “como Sitio de Memoria en el marco de la Ley Nacional por su funcionamiento represivo durante el terrorismo de Estado”.

Marta Ibarra, de Moreno por la Memoria -el espacio que motoriza el pedido con apoyo de familiares, organismos y organizaciones- contó que en la secretaría de provincia dijeron que están abocados a la señalización de ex centros clandestinos de detención, pero que evaluarían la posibilidad de hacer una excepción por el respaldo que cosechó el pedido.

“La premura del pedido radica en que desde hace unos meses en las 3 hectáreas que ocupa la quinta La Pastoril se están realizando trabajos de movimiento de tierra, caminos internos, posiblemente para loteo que modificarán sustancialmente la estética del lugar. Por el momento la emblemática casa se mantiene intacta”, explicaron desde Moreno por la Memoria en una nota dirigida a la Dirección provincial de Investigación y Memoria de la SDH-BsAs, con copia al Secretario del Archivo Nacional de la Memoria, Sergio Kuchevasky .

En esa nota recordaron que el 7 de junio de 2017 junto con la Dirección de Derechos Humanos de Moreno, ya habían pedido señalizar esa quinta y el Cementerio municipal, El Manantial, y las Comisarías 5° y 6°, pero aclararon que los movimientos de tierra hicieron más urgente el pedido.

“En este último mes abrieron calles internas y los vecinos nos han dicho que van a hacer un barrio privado. Es un lugar muy grande y está en un lugar donde la tierra vale mucho”, contó Ibarra. Y detalló: “Nosotros lo que queremos es que se señalice como sitio de memoria”.

“Es un lugar emblemático del terrorismo de Estado: ahí entró el ejército y había 70 militantes del PRT-ERP con delegados de organizaciones guerrilleras latinoamericanas, como el MIR (chileno) y otras”, recordó Ibarra.

El ataque se conoce como la Masacre de La Pastoril y es parte de la investigación del Juez Federal Daniel Rafecas en el marco del Primer Cuerpo del Ejército, quien en 2014 realizó la inspección ocular junto a sobrevivientes y familares de víctimas, querellantes en la causa.

Las víctimas de aquel ataque fueron María Elena Amadio, Emilia Susana Gaggero, Nelson Alberto Agorio, Hector Geraldo Chávez, Victor Hugo González y Ruperto Mendez, cuyos restos fueron sepultados como NN en el Cementerio de Moreno, y Leonor Ines Herrera y Rodolfo Ortiz, inhumados sin identidad en el cementerio de Avellaneda. Sus restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Juan Domingo Del Gesso, Juan Santiago Manggini y Carlos Guillermo Gerónimo Elena Marcet permanecen desaparecidos.

En el ataque a la quinta sobrevivieron los líderes del PRT-ERP, Mario Roberto Santucho, Benito Urteaga, Domingo Menna -luego asesinados por la dictadura cívico militar- y otros integrantes de la conducción quienes lograron escapar junto a invitados de otras organizaciones guerrilleras latinoamericanas. La organización política de izquierda tenía un plan de evacuación que preveía poner a salvo primero a los dirigentes. Los últimos en salir fueron los encargados de contención y logística.

El ataque fue una marca en Moreno. “El proyecto es que se señalice. Si no lo hacemos no va a quedar nada”, continuó Ibarra.

Y completó: “Hasta ahora no han tocado la casa y es muy probable que no la modifiquen porque es una muy bella y es común que en los barrios privados ese construcciones de buena calidad se conserven. Así que lo que pedimos es que, por lo menos, lo señalicen”.

El apuro de Moreno por la Memoria es por la inminente concreción de un proyecto inmobiliario. El pedido cuenta con la adhesión de diversas organizaciones sociales, políticas, educativas, sindicales, de familiares y organismos como Asociación Seré por la Memoria y la Vida, la Fundación Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), H.I.J.O.S. Escobar Campana Zárate, H.I.J.O.S. Provincia BsAs, Liga Argentina por los Derechos del Hombre y la Red Provincial por lo DDHH que integran las Direcciones de DD.HH de Florencio Varela, Hurlingham, Malvinas Argentinas, Merlo, Moreno y Ituzaingó, entre otros.

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