La última trinchera de la libertad de prensa son los trabajadores y así lo demuestra nuevamente la asamblea de Página 12, que votó por unanimidad no sólo denunciar que le prohibieron informar sobre la designación del escritor Juan Sasturain como director de la Biblioteca Nacional, sino que además difundieron en su propio blog la noticia que el Grupo Octubre decidió no publicar. Para sumar hierro a la censura, la orden de la gerencia, según informa la misma comisión interna, prohíbe publicar el nombre del escritor y extrabajador del diario en todas las nota referidas a su nuevo cargo.

La decisión de la asamblea de ese diario fue inmediatamente respaldada por el Sindicato de prensa de Buenos Aires (Sipreba). La causa política por la que el grupo periodístico dirigido por Víctor Santa María tomó esta decisión no trascendió y hasta los trabajadores del diario la desconocen. El nombramiento de Sasturain al frente de la Biblioteca Nacional fue una de las noticias más celebradas por el mundo de la cultura vernácula.

“La asamblea de trabajadores de Página12 repudia la censura de la noticia de la designación de nuestro ex compañero Juan Sasturain como director de la Biblioteca Nacional. Por votación unánime, también decidió expresar su repudio con una carta formal al dueño del diario, Víctor Santa María, y al Equipo de Dirección”, dice el comunicado de la comisión interna del periódico.

Y añade: “La orden de no informar sobre la designación de Sasturain y de no publicar su nombre en posteriores noticias referidas a la Biblioteca Nacional es un hecho que debe ser repudiado para alertar también sobre decisiones editoriales que entorpecen nuestra labor periodística”. La actitud de los periodistas de hacer conocer estos hechos que atentan contra la libertad de informar es una muestra de que no son las empresas sino sus trabajadores organizados quienes asumen la carga de informar libremente a su público.

A continuación se comparte la nota que nunca fue publicada en el medio del Grupo Octubre:

El escritor, periodista y guionista Juan Sasturain fue designado por Tristán Bauer, Ministro de Cultura, al frente de la Biblioteca Nacional. El anuncio fue realizado a través de la cuenta oficial de Twitter del Ministerio (@CulturaNacionAR), que también confirmó el nombramiento de la arquitecta y gestora cultural Diana Saiegh al frente del Fondo Nacional de las Artes, ocupando el lugar que dejó vacante Mariano Roca al renunciar el 11 de diciembre. Sasturain, de 74 años, se reunirá con el Ministro este jueves. Docente de Literatura, autor del comic Perramus junto a Alberto Breccia, creador de la revista Fierro y responsable de libros como Manual de Perdedores, Zenitram, La mujer ducha, Los sentidos del agua, El caso Yotivenko y Dudoso Noriega, ex integrante de Página/12 y conductor de los ciclos televisivos Ver para Leer, Continuará… y Disparos en la biblioteca, Sasturain ganó el año pasado el prestigioso premio literario Dashiell Hammett de la Semana Negra de Gijón por El último Hammett.

El anuncio llegó luego de conocerse en la mañana del martes pasado, la renuncia de Elsa Barber, la primera mujer en dirigir la Biblioteca Nacional (BN). Bibliotecóloga de carrera, dejó tras de sí un polémico accionar al haber avalado el despido de 240 trabajadores en 2016. Barber -que había sido la subdirectora de Alberto Manguel, a quien reemplazó cuando el escritor renunció por “problemas de salud” en julio de 2018, y también secundó a Horacio González- volverá a su antiguo puesto como docente e investigadora.

En los últimos días el escritor Carlos Bernatek, jefe del Departamento Relaciones Públicas e Institucionales de la BN, escribió una carta en la que advertía que desde el 10 de diciembre están “en un limbo que genera mucha inquietud”. Los empleados del organismo nunca olvidarán los días en que fueron despedidos 240 trabajadores, aproximadamente el 25 por ciento del personal de la institución: las escenas de llanto, desmayos, rabia, dolor e indignación, y los carros de asalto de la Policía Federal que cercaron el edificio de Las Heras y Agüero. Muchos de los telegramas de despido fueron firmados por Barber.

“En el día 7/01/2020 he presentado mi renuncia como Directora de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno a fin de facilitarle a las nuevas autoridades del Ministerio de Cultura de la Nación, la designación de mi reemplazo”, expresó Barber en un comunicado en el que destacó que “ha sido un gusto haber podido trabajar e interactuar con ustedes en todo este tiempo. Agradezco el acompañamiento recibido primero en mi gestión desde 2007 como subdirectora y luego desde agosto de 2018 como directora de la biblioteca”. La bibliotecóloga había llegado a la BN durante la gestión de José Nun –entonces secretario de Cultura- después de que el sociólogo Horacio Tarcus dejara el puesto de subdirector.

En la misma carta, Bernatek sintetiza la situación de la Biblioteca Nacional. “Está abandonada en muchísimos aspectos (…) y sobrevive por la buena voluntad de sus trabajadores, aún después de las muchas purgas, despidos, controles policiales, y supervisiones inadmisibles de gente que desconoció toda la historia de la Biblioteca”. Los trabajadores contratados de la BN denunciaron en un comunicado que sus salarios están por debajo del de sus compañeros de planta permanente y que, además, tienen que pagar la cuota del monotributo “que va desde los $ 2000 a los $ 4500 todos los meses y que sale de nuestro sueldo, lo cual hace que sea incluso más bajo”.