En la Argentina trumpista lo que también avanza es el negacionismo sanitario

Por: Luciana Rosende

El líder de EE UU volvió con su ofensiva anticiencia relacionando el autismo con el paracetamol y negando la vacuna contra la hepatitis. Aquí, Lugones se mostró a favor de seguirlo.

“Nuestros países están librando una verdadera batalla cultural, con una visión en común. La llevaremos adelante también en el ámbito de la salud y avanzaremos en conjunto”. Las palabras pertenecen al ministro de Salud Mario Lugones, y fueron acompañadas por una imagen suya al lado de su par estadounidense, Robert F. Kennedy Jr., la misma semana en la que Donald Trump relacionó el autismo con el paracetamol o en la que negó la vacuna contra la hepatitis en niños. Pero las relaciones carnales van más allá, y pueden marcar una situación crítica para el país en esta nueva era de la Argentina trumpista.

La salida de Estados Unidos de la OMS a principios de año fue imitada por Argentina. La visita al país de Kennedy Jr., conocido por sus posturas antivacunas, se tradujo en un anuncio de Lugones de un proceso de “revisión” de las vacunas que se aplican. La iniciativa de relajar la vacunación requerida para asistir a la escuela propuesta por el responsable de Salud de Florida, Joseph Ladapo, fue calificada como un “ejemplo de valentía frente a la imposición” en palabras del diputado nacional de LLA por Entre Ríos, Beltrán Benedit. Ejemplos sobran. El negacionismo sanitario avanza y, cuando sus manifestaciones provienen del país que más visita el presidente Javier Milei, sus ecos por estos pagos resuenan con más fuerza.

En los últimos días llegaron las dos afirmaciones de Trump que causaron rechazo en la comunidad médica y científica. Por un lado, que el consumo de paracetamol durante el embarazo puede causar autismo. Por otro, que la hepatitis B se contagia sexualmente y por lo tanto no hay motivo para aplicársela a un recién nacido. Sobre lo primero no hay evidencia científica. Lo segundo omite la transmisión de madres a hijos ni la importancia de esa vacuna para prevenir una infección crónica que puede dañar el hígado. Las desmentidas de voces autorizadas corren detrás de afirmaciones anticiencia que se multiplican en las redes.

Este fue el contexto del discurso de Lugones en la 80ª Asamblea General de la ONU, donde habló del “cambio de paradigma” que impulsa la Argentina, “en línea con la posición de Estados Unidos”. Se negó a acompañar el borrador de la declaración política conjunta, por considerar que incorporaba cuestiones “ajenas al objeto técnico del encuentro que desvían el foco sanitario, como la Agenda 2030, el cambio climático, la perspectiva de género o menciones reiteradas a la pandemia”. Las definió como “condicionamientos ideológicos”.

Individualismo epistemológico

“Tenemos un problema serio, casi urgente, en términos de acceso a información, que en cuestiones de salud es clave. Hablamos de autonomía, pero ¿sin información qué decisión puedo tomar? ¿Yo voy a definir si una partida de fentanilo es correcta? ¿Yo defino si esta vacuna sí o no para mi hijo?”, plantea Ianina Lois, doctora en Sociología, especialista en comunicación y salud.

“En términos de vacunas, no hay forma de que una política sanitaria funcione si no es masiva y común. Para que sea siquiera pensable la idea de que las vacunas dejen de ser obligatorias hay que preguntarse qué pasó en la sociedad –analiza en diálogo con Tiempo-. Siempre hubo personas en contra, dudas sobre tal o cual vacuna, pero la cuestión de que la vacuna te salva la vida y evitó muertes masivas no es discutible. Si se piensa que puede ser optativo no queda contrato social posible: hablamos de vida o muerte”.  

Nicolás Viotti es antropólogo e investiga sobre prácticas religiosas, terapias «alternativas» y creencias: “El proceso de la desconfianza en la ciencia tiene que ver con un proceso más macro de desjerarquización de los saberes. Hay minorías que producen identidades muy fuertes en torno a ser anticiencia o antivacunas o terraplanistas y se definen desde ese lugar. Acusan al resto de ser ‘corderos’, llaman a ‘despertar’, usan expresiones con un componente que parece religioso y apuntan a disputar el saber autorizado. Las redes les dan sinergia, pero el fenómeno ya estaba antes, desperdigado. Y se dan situaciones como las de Estados Unidos o en su momento Jair Bolsonaro en Brasil hablando de la ‘gripezinha’ para subestimar el covid. Tiene que ver con el clivaje entre populismo anticiencia y las nuevas derechas: hay como una afinidad electiva y deriva en políticas públicas”.

A esto se suma “una especie de individualismo epistemológico donde la verdad es la de tu propia experiencia. ‘No puedo confiar’, ‘yo lo probé y doy mi testimonio de sanación’ y en esa especie de gramática del yo se basa la prueba de que es verídico». Así lo define: “Una especie de autoayuda expandida socialmente”.   «

Foto: Europa Press
Entrenados frente a las declaraciones sin sustento

La afirmación de Trump sobre paracetamol y autismo motivó reacciones médicas en el mundo. La Sociedad Argentina de Pediatría aclaró que “no hay evidencia científica de calidad sobre los efectos del paracetamol y el uso de la leucovorina en intervenciones. Sí, en cambio, hay evidencia sólida que muestra que la vacuna triple viral no aumenta el riesgo de TEA (trastornos del espectro autista)”.

“En la consulta las preguntas sobre causas hay que tomarlas con cautela, porque generan un montón de efectos sociales. Que una mamá sienta que porque tomó paracetamol está con este diagnóstico es un problemón”, dijo Emanuel Bellantonio, del Comité de Crecimiento y Desarrollo de la SAP. Destacó la «gran respuesta de las organizaciones científicas, de familias y de personas autistas. Un músculo muy bien entrenado frente a declaraciones sin sustento”.

Compartir

Entradas recientes

Extraordinarias: Bullrich hace equilibrio entre Sturzenegger y la rosca con los gobernadores

La jefa del bloque de LLA tiene sus objetivos respecto de la Reforma Laboral, pero…

2 horas hace

Reforma laboral: los gremios apuestan que el debate se extienda

Con todas sus diferencias, las organizaciones sindicales coinciden en que Javier Milei está apurado por…

3 horas hace

La reforma afectará a todos los trabajadores sin distinción de la fecha de su registración

El gobierno intentó confundir con el argumento de que no será de aplicación "retroactiva". Pero…

4 horas hace

La ampliación de los poderes de la SIDE le pone combustible a la interna de la derecha

Un juez ligado a los Menem habilitó la feria y rechazó el habeas corpus contra…

4 horas hace

El crimen perfecto para volver a la carga contra los menores y sembrar el miedo

El brutal asesinato de Jeremías Monzón en Santa Fe sirvió para el "carancheo" político. Las…

5 horas hace

Nada detiene el fuego en el Sur: ahora se acerca a Esquel

Las llamas que acechan a Cholila arrasan hace días con campos de pastoreo. Críticas al…

5 horas hace

En defensa del estatuto: la estrategia unificada de los gremios a los que Milei les quiere derogar su régimen

Entre las bombas ocultas que trae la reforma laboral del oficialismo está suprimir algunas normativas…

5 horas hace

Una reforma laboral que mejore la situación de los trabajadores

Uno de los proyectos alternativos al del oficialismo es de diputados de UxP. Cuáles son…

5 horas hace

Walter Correa: “Lo que empezó la dictadura es lo que quiere terminar Milei”

El ministro de Trabajo bonaerense reafirma la posición de rechazo categórico del gobierno provincial a…

5 horas hace

Democracia made in Trump: ahora arremete contra las legislativas

Cuando EE UU se prepara para celebrar los 250 años de su independencia y se…

5 horas hace

Las fallas en las subestaciones de Edesur y Edenor ponen de relieve la falta de inversiones

Los apagones masivos de fin de año y mitad de enero fueron causados por la…

6 horas hace

Milei y los industriales: los arrincona y humilla, para luego llamarlos al diálogo

Rappallini, titular de la UIA, tardó cinco días en bancar al mayor referente del sector…

6 horas hace