Ping pong con Ariel Staltari: «Mi mundo real está lejos de las luces»

Por: Marina Amabile

Desde "Okupas" hasta "El Eternauta", al actor repasa 25 años de personajes que conectaron con el público. Y reflexiona sobre cómo lo enriquecieron sus facetas de guionista y docente, y su mirada de la vida.

Entró a nuestras vidas como Walter, aquel rolinga perdido de Okupas. Ariel Staltari siguió construyendo el acervo de ficción argentino con actuaciones memorables en El puntero, Un gallo para esculapio y El Eternauta, donde también participó como guionista.

En estos años en su vida también apareció la docencia. Actualmente disfruta de un desafío que lo tiene en vilo: Agotados, un unipersonal cuyo ciclo en Paseo La Plaza termina a fines de noviembre y le permite volver a las tablas, descansado, a mediados de enero.

—¿Cómo empezaste a actuar?

–Arranqué en 2000. Estudié teatro desde marzo y en agosto ya estaba en Okupas. Fue mi tercera audición y mi primer trabajo.

Okupas.

—¿Quién te marcó como maestro?

Martín Algemián. Lo tuve en el estudio de Lito Cruz. De todos los maestros, él fue el que más me transformó. Con el tiempo descubrí mi propio método.

—Te tocó hacer muchos papeles de ficciones que cuentan realidades difíciles de los argentinos. ¿Qué le imprimiste tuyo a los personajes?

—El argentino es resiliente por naturaleza: se cae y se levanta generación tras generación. Es una locura, pero es así. Pareciera que estamos preparados para todo y tenemos esa capacidad de reinvención. Después, cuando nos colocan en planos donde las cosas funcionan un poco mejor, nos destacamos. Además, tenemos una facilidad para la improvisación que es maravillosa. A mí me gusta la improvisación, pero también me gusta la cosa ordenada, estudiada. Lo que trato de hacer es que esa letra o esa estructura que me dan tenga una atmósfera de improvisación para que no se noten los hilos. Trato de incorporar esos conceptos a través de imágenes, no solo letras. Cuando termino me doy cuenta de que fui bastante creíble con el público; me lo hacen saber. No sólo creíble, sino querible, que es más difícil.
—¿Qué es lo que menos te gusta de actuar?
—Todo lo que genera en torno a la mirada de los otros. Yo me sigo sintiendo el mismo flaco de barrio, con los mismos valores y con muchas enseñanzas, y con las cosas bastante claras de por dónde pasa mi vida. Y la vida, para mí, pasa lejos del escenario y del set. El arte, sin dudas, es una parte fundamental, pero mi mundo auténtico, real, está en otro lugar, lejos de las luces.

El puntero.

—¿Cómo fuiste atravesando las inestabilidades laborales de tu profesión?

—No me gusta mucho montarme en esa ola de supuesto éxito. Sé muy bien lo que es el fracaso, lo que es el yugo, el laburo, remarla. Eso lo tengo muy presente. Y hablo más del fracaso, de las derrotas y del laburo que de montarme arriba de esa ola de éxito. No quiero pecar de soberbio, pero yo le vi la cara a la muerte, así que “¿qué me van a hablar de amor?”, como dice el tango.

—¿Tuviste otros trabajos?

—Por lo general siempre he vuelto a un negocio gastronómico que tenían mis padres: panadería y churrería. Y en el medio hice otras cosas, intenté 18 mil trabajos también, porque una vez que descubrí que la actuación me encantaba me di cuenta de que eso no era para siempre. Que siempre había un final: hay alguien que dice “corte” y chau, te vas a tu casa y no tenés más trabajo.

—¿Cómo se combina tu escuela, con la actuación y el guion?

Son tres pilares. Si uno afloja, otro sostiene. No fue fácil construirlo, pero hoy me da equilibrio.

Un gallo para esculapio.

—¿Qué aprendiste en tu escuela de actuación?

—Lo primero que me sorprendió fue la cuestión de liderazgo. Nunca supe que podía tener el poder, por así decirlo, de que me hicieran caso sin ser un docente. Es difícil pararse delante de un grupo de personas que te está observando y resultar un tipo creíble. Con el paso del tiempo me di cuenta de que ser actor no es lo mismo que ser guionista, no es lo mismo que ser director y no tiene absolutamente nada que ver con ser docente de teatro. Y para eso, como para la vida, me di cuenta de que con la autenticidad es suficiente.

—¿Qué te dio escribir guiones?

Mejoró mi actuación. Empecé a mirar la historia completa, no solo mi personaje. Abrí la cabeza. Amo crear mundos desde cero.

—¿Cómo ves la industria hoy?

Dura. Pero las redes abrieron puertas: muchos cuentan historias ahí y llegan lejos. Antes eso no existía. En el sistema más tradicional falta apoyo para producir.

El Eternauta.

—¿Cambiarías algo de tus personajes pasados?
No. Cada uno cumplió su ciclo y refleja quién era yo en ese momento. Miro para adelante.

—¿Qué sentís antes de salir al escenario?
-Adrenalina pura. Cero relajación. La concentración tiene que ser altísima porque no hay nadie más en escena. Termino agotado pero muy feliz.

—¿Qué te divierte cuando no trabajás?

Mi familia, mis hijos, mi mujer. Comer juntos. La playa es mi centro, mi cable a tierra, mi pasión.«

Agotados.

Ping pong con Ariel Staltari

Compartir

Entradas recientes

Rachid y Dueñas lograron regresar de Medio Oriente: «Cancillería nos dijo que era nuestra responsabilidad arreglarnos para volver»

La pareja estaba de viaje cuando estalló el conflicto bélico en Medio Oriente. Ahora, buscan…

58 mins hace

Cómo es la ley de Kicillof que busca proteger a trabajadores de plataformas digitales

La iniciativa del gobernador bonaerense Axel Kicillof busca ordenar la actividad y ampliar derechos para…

1 hora hace

Con simbología pinochetista y un plan de «shock», asumirá Kast este miércoles

Entre sus primeras medidas estarán la baja de impuestos a empresarios y convertir en delito…

1 hora hace

La Matanza: la incorporación de ex opositores al gabinete generó debate dentro y fuera del peronismo

Para el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, con las incorporaciones comenzó a fundarse “un…

1 hora hace

Un obrero herido por el derrumbe de una obra en proceso de demolición

Ocurrió en el barrio porteño de Belgrano, donde cayó una mampostería.

1 hora hace

Las ventas de los comercios chicos cayeron 5,6% en febrero

El inicio de clases, los precios de las carnes y lácteos impactaron en las ventas…

3 horas hace

Trabajadoras denunciaron violencia de género en el Sindicato de Comercio Capital

En el marco del 8M, trabajadoras del call center VN realizaron una acción pública en…

3 horas hace

Condenaron al ex funcionario del PRO por atropellar y matar a 4 jóvenes

Se trata de Juan Cruz Orrico, condenado a 5 años y 8 meses de prisión.…

3 horas hace

Jennifer Welch en los GLAAD Awards: “A la mierda el ICE y Trump, libertad para Palestina y salven a los niños trans”

La conductora del podcast "I've Had It" usó su discurso de agradecimiento para lanzar un…

3 horas hace

La Bienal Internacional de Escultura del Chaco 2026 ya tiene a los diez escultores seleccionados

Se anunciaron oficialmente los diez escultores seleccionados y la agenda completa de la Bienal.

4 horas hace

Taxi Driver cumple 50 años: el origen real de Travis Bickle, la escena improvisada de De Niro y el final que todavía genera debate

El clásico de Martin Scorsese nació de una depresión personal, un diario de un potencial…

5 horas hace

Diez años sin George Martin: el productor que convirtió a los Beatles en una revolución sonora

Formado en música clásica, terminó guiando la transformación de cuatro jóvenes de Liverpool en la…

5 horas hace