Un laboratorio monopoliza la producción de misoprostol en el país. Ya cuesta un 300% más que en noviembre de 2015.

La situación fue denunciada ante el INADI por la abogada María Elena Barbagelata precandidata a diputada por Convocatoria Abierta por Buenos Aires por considerar que es un acto de discriminación. «El excesivo e injustificado costo del medicamento directamente imposibilita su compra, discriminando a todas las mujeres en general, pero en particular a las más pobres, a quienes padecen discapacidad y a las niñas y adolescentes», expresó.
El laboratorio Beta es el único que produce y comercializa la droga en el país, asociada a diclofenac y bajo el nombre de Oxaprost. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó el medicamento pero solo para tratar dolencias gástricas, desconociendo su uso obstétrico y con una estricta modalidad de expendio con «receta archivada».
Beta «abusa de su posición dominante e impone precios exorbitantes», explicó Barbagelata, que además sufrieron un aumento del 300% durante el gobierno del partido de Bullrich. La caja de 16 comprimidos de Oxaprost, que costaba 611 pesos en noviembre de 2015, pasó a costar $ 2479, más de un 2700% más caro que en países como Francia. La abogada denunció asimismo la falta de políticas públicas que aseguren la disponibilidad y accesibilidad en centros de salud de este medicamento esencial para ejercer el derecho al aborto en los casos en que la normativa establece que es legal. Lo que en definitiva fomenta la compra y venta de pastillas por unidad por fuera del mercado formal. «
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