Columna de opinión.
Es cuanto menos contradictorio, para no decir cínico, que en el marco de esta propuesta se incluya la sugerencia de aumentar la licencia por paternidad para los trabajadores asalariados formales. Esta demanda ha sido parte de la agenda que el movimiento de mujeres y feminista viene promoviendo, como una de las medidas dentro de la batería de acciones necesarias para lograr la corresponsabilidad social en el cuidado. Esto es imprescindible para desarmar uno de los nudos claves de reproducción de la desigualdad: el reparto injusto de las responsabilidades de cuidado, que carga sobre el trabajo no remunerado de las mujeres, en particular de las mujeres con menores ingresos, el trabajo cotidiano de reproducción de la vida.
En este sentido, las extensión de licencia a los padres de recién nacidxs, no puede ser más que bienvenida pero remarcando su carácter insuficiente en tanto esta medida no se inscribe en un sistema de políticas de cuidado y advirtiendo que todas las demás medidas de las reformas constituyen obstáculos tanto a la participación laboral de las mujeres, y a la posibilidad consecuente de generar ingresos, como a las necesarias protecciones de seguridad social como afirmaciones positivas para quebrar las asimetrías ya existentes. «
* CONICET-CIEPP-DAWN
** Espacio de Economía Feminista en la SEC
*** Cátedra libre Virginia Bolten-UNAJ-DAWN.
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