El saxofonista y compositor Ramiro Flores lanza dos discos en forma simultánea. Cuartito Eléctrico y Tauro expresan dos miradas diferentes, pero siempre atrapantes del género.

En cuanto a estas dos nuevas obras, se trata de material bien diferente entre sí. Escuetamente podría decirse que Cuartito eléctrico es algo más experimental, mientras que Tauro es más clásico y de solidez impactante. “Para mí son dos grupos muy diferentes, por eso me dio ganas de sacar los discos en forma simultánea, y porque es la música que estuve haciendo en los últimos dos años con estos dos grupos. Me parecía que estaba bueno plasmarlo así. Cuartito eléctrico tiene más que ver con una experimentación y una búsqueda de laboratorio, por así decirlo: el ensayo de probar cosas. Incluso es una formación que no tiene piano. Entonces es más áspera la sonoridad. Y en el caso de Tauro es más un reflejo de lo que son las tocadas en vivo. Con Hernán Jacinto y Pablo González tocamos mucho y es una búsqueda un poco más relacionada con la frescura jazzística improvisatoria. Es un disco en vivo aparte. Fue como un streaming, no había gente presente en el espacio pero fue en vivo en cuanto a que se hizo en una sola toma. Así que refleja esa energía un poquito más adrenalínica A mí me resulta natural porque estoy acostumbrado a tocar con diferentes bandas, diferentes personas.”, aclara Flores.
En ese contexto de versatilidad, resulta interesante conocer si esa cualidad se encuentra relacionada con el saxo, el instrumento principal de Flores. “Creo que la guitarra y el piano son mucho más versátiles que el saxo. Definitivamente un instrumento como el saxo tiene, como todo elemento de viento o de cuerda frotada, algo más parecido al canto, un valor agregado en lo expresivo y con esa cuestión como del dibujo de las notas, de la modulación de cada cosa. Y eso te da unas posibilidades expresivas hermosas. Pero por ahí lo que pasa es también que en el sitio donde tiene más desarrollo es en el jazz, y eso no te da posibilidad de tocar en otros géneros. Si yo como músico tocara en un tema de folklore dirían: “¡Qué bárbaro, tiene un toque de jazz!”. En cambio con la guitarra, incluso la voz, tenés un poco más de versatilidad”, postula el músico.
En la construcción de estos discos Flores –que además de ser saxofonista también es multi instrumentista– sostiene que estuvo escuchando mucha música de otros, sin miedo alguno a que se le pegue algo de sus colegas de otros géneros. “Por ahí hay algo de miedo en los músicos, pero yo siento que uno no debe tener temor en escuchar música de otros, sobre todo porque, por más que uno estudie y toca un instrumento, no es algo que se hace todo el tiempo, como hablar. Yo escucho muchísima música, me encanta. Mucha música nueva. Entre quienes escucho puedo nombrarte a Wos, con quien toqué, inclusive. Otros a los que escuché también fueron Ca7riel, Trueno pero también a gente como Lucas Goicochea, Luciano Luque y otros músicos con los que uno se cruza y toca”, concluye Flores. «
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