La hora del alivio, que no es poco…

Por: Ricardo Gotta

El relator urgía: “Pegale, pegale”. Todo un país rogaba: “Pegale, pegale”. Había pasado una hora de juego. ¿De juego? Los fantasmas habían vuelto a aparecer. En el entretiempo alguien deslizó el recuerdo del 2002: un equipo desabrido, sin contagio, sin energía, sin magia. Messi correteaba. El escozor de que el entusiasmo que trasmitió desde la Copa América de Brasil en adelante, se diluía con ese tranco corto pegado al lateral y la mirada que no era vacía pero lo asemejaba. Ni la tribuna en Qatar, muy argentina, parecía provocarle la sacudida urgida por un equipo sin reacción. Y lo que es peor, sin juego.

“Pegale, pegale…”. Un chispazo en el minuto 18 del segundo tiempo. Un instante que duró una eternidad.
Era esa Argentina a la que le requería que fuera el equipo que elevara la vara. Pero con más de una veintena de partidos en la bolsa, el Mundial no es sino un abanico de chatura, con escasos momentos atractivos. No sólo Messi era el ausente. También su equipo.

Del fútbol sin gol, puede atraer el fútbol sin arcos, cuando un equipo retiene la pelota y, si carece de punch, toca y toca buscando una iluminación o, al menos, restringir el peligro rival. La Argentina suele entrar en esa sentencia, con la advertencia de que tiene un tipo (o varios) que con una frotada de lámpara, soluciona el pleito. Mucho peor es el fútbol sin gol, y sin medio campo. Como el de la Selección de este primer tiempo. Incluso ese cuarto de hora del segundo, cuando México empezó a derrumbarse. Pero ni siquiera Messi pedía la pelota para intentar corregir el destino con su consabida destreza.

Hasta que llegó el instante del ruego. Pegale. Y Messi le pegó. La realidad que arremete con todo lo demás. Un antes y un después. Un alivio. Un gol. La posibilidad de ponerse a pensar en serio en un triunfo que hasta instantes antes parecía una quimera. Al segundo tiempo no había salido otro equipo, sino uno que tenía más la pelota y con eso parecía tener mayor voluntad. Pero llegó el gol de Messi y luego, a bancar los trapos para que no pasara lo de Arabia. Aunque México se derretía solo. Y la maravillosa definición de Fernández para poner la expectativa en su justo lugar.

“Nosotros la pusimos así…”, dijo Messi, con la misma precisión de ese remate rastrero que cambió el mundo. “Arrancó otro Mundial para nosotros”, redondeó. Ya pasó el debut, pasó el golpazo ante los árabes, pasó un rival chiquito como el mexicano que sólo con tesón ató al equipo durante una hora.

Queda el triunfo que abre el espacio a la ilusión. Se podría haber empatado y las chances no eran tan menores. Pero ganar alimenta el ánimo. En fútbol vale como envión. Genera mística. Claro que todo podrá desvanecerse si De Paul o Di María siguen en otro torneo; si al punta de turno se lo fagocita la retaguardia adversaria; si en cada ataque ajeno el medio campo argentino es puro entusiasmo pero escaso frontón y si a la defensa la atacan en serio como Arabia Saudita en esos cinco minutos fatales o Polonia concreta lo que amenaza con Lewandowski y compañía.

Pero siempre quedará la esperanza que aparezca un Messi que responda, al menos una única vez, oportunidad letal, instante supremo, cuando se le reclame: “Pegale”. «

Compartir

Entradas recientes

Nos siguen matando, seguimos marchando

Como argentinas, argentines y argentinos vivimos el trágico retroceso en Derechos Humanos.

12 horas hace

Círculo Rojo: crece la tensión entre gurkas mileístas y los que quieren recambio

En el tercer año de gobierno libertario surgieron las primeras grietas de la mano de…

12 horas hace

El humanólogo del pensamiento complejo que atravesó un siglo

Un muy sentido adiós al destacado filósofo y sociólogo francés, quien fue registrado al nacer…

12 horas hace

Kicillof volvió a pedirle a Nación que le transfiera el predio de Chapadmalal

El gobernador cuestionó las decisiones que viene tomando el gobierno de Milei. Dijo que el…

12 horas hace

Femicidio en Córdoba: encontraron el cuerpo de Agostina Vega, la adolescente desaparecida hace una semana

Agostina era intensamente buscada por su familia. Ni la Policía ni la Justicia activaron los…

12 horas hace