"Los chicos no hablan de fútbol, sino de pronósticos", alertan especialistas. El Gobierno busca combatir solo a las "ilegales". Pero el 66% de los pibes no logra distinguirlas de las "legales".

La preocupación por el impacto que pueda tener el Mundial de Fútbol en un contexto de adicción creciente a las apuestas online entre adolescentes y jóvenes es generalizada. Crece al mismo ritmo que las publicidades de los casinos online, que usan al campeonato como anzuelo para ofrecer ganancias fáciles. En un país apasionado por el fútbol y con familias que no llegan a fin de mes, el combo es explosivo.
“Si Argentina gana, te llevás $ 10.000 gratis”, dice la primera ventana que se abre en la web oficial de Betano, sitio de apuestas deportivas, sponsor oficial de la Selección. La tentación crece y ahora convive con otro factor de riesgo: la propuesta del gobierno de Javier Milei por sancionar una ley que, bajo la promesa de combatir la ludopatía, solo pone el foco en los sitios ilegales y avala el accionar ilimitado de los legales. Como si la adicción distinguiera entre unos y otros.
Una emergencia de salud
Entre 51 y 66% de los y las adolescentes no logra diferenciar plataformas de apuestas legales de las ilegales, según el informe “Apuestas Online y Adolescencia: construyendo entornos seguros”, publicado por el Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina en diciembre de 2025. Esa misma encuesta –realizada entre 11.421 estudiantes de 231 escuelas de 16 provincias- muestra que seis de cada diez adolescentes están expuestos al juego online, ya sea por participación directa (16%) o vínculos cercanos que apuestan (45%).
Además, entre 71% y 79% de las y los adolescentes estuvo expuesto a publicidad o contenidos de apuestas online, aún sin participar. El 79% de quienes apuestan reconoce riesgo de adicción y uno de cada ocho quedó endeudado (12%). Además, el 69% reporta ansiedad y malestar, y el 49% afectación de hábitos de sueño y rendimiento escolar vinculados a la práctica.
“El Mundial no es el origen de este problema, pero sí va a actuar como un acelerador descomunal. Porque las plataformas de apuestas están usando un marketing perverso. El campeonato anterior nos dejó un montón de aprendizajes de lo que es trabajar en equipo, pero también la naturalización del vínculo entre el futbol y las apuestas. Hoy la adicción a las apuestas es una emergencia de salud pública que estamos viviendo en las aulas y en las familias”, resume Savid Saravia, desde Córdoba.
Después del Mundial de Qatar ocurrió una explosión de demandas de tratamientos y todavía hay familias pagando deudas enormes: «Hubo muchísimos casos desde entonces. Hace 23 años que trabajo en el campo de la ludopatía, nunca vi lo que estamos viendo en los últimos años”, contrasta Débora Blanca, directora de Lazos en Juego.
Hecha a medida
Dos semanas antes del inicio del Mundial, cuyo impacto en el universo de las apuestas vienen advirtiendo los especialistas, el Gobierno envió al Congreso un paquete de leyes que incluye una «contra la ludopatía». Al menos así es presentada. Sin embargo, diversas voces alertaron que solo apunta a restringir los sitios ilegales, sin meterse, entre otras cosas, con la publicidad masiva de los legales. Algo que sí contenía el proyecto que obtuvo media sanción en Diputados en 2024, y que La Libertad Avanza frenó en el Senado.
“El excelente proyecto que había en el Congreso para generar mecanismos de regulación y factores de protección quedó detenido y el Gobierno busca presentar uno nuevo para favorecer a las empresas legales de apuestas. La cooptación en el fútbol de todo el dinero que manejan las empresas de apuestas online es enorme. Complica mucho cualquier grado de intervención preventiva”, plantea Nicolás Poliansky, psicólogo, doctor en Ciencias de la Salud y especialista en adicciones.
Además de la incidencia del Mundial, apunta al contexto en el que ocurre: “Hay una base muy fuerte con evidencia de que cualquier crisis económica agrava los problemas de salud mental y de adicciones. A eso se le suma este nuevo escenario donde las apuestas online generan la ilusión de la posibilidad de hacerse con un dinero rápidamente. Apostando en un deporte que genera mucho fanatismo. La combinación es bastante explosiva”.
“Seguramente el aumento de las consultas se va a dar después del mundial. Mientras funciona la excitación, la algarabía, el entusiasmo, eso queda de alguna manera enmarcado dentro de los márgenes del espectáculo deportivo”, anticipa Poliansky. No usa el término ‘ludopatía’, para no poner el foco en lo lúdico como factor de conflicto: “El problema no es el juego. Son las apuestas. Esta diferencia hay que marcarla con mucha claridad”.
“La promesa de ganar plata fácil es irresistible para chicos y chicas que ven que en su casa falta. Creo que el vínculo es directo y el contexto de dificultades económicas agrava el cuadro”, coincide Savid Saravia. “Lo ven como una solución económica mágica. Para un adolescente, apostar 5000 pesos en una plataforma no es un gasto. Es una inversión desesperada para supuestamente obtener 10 mil». Los números del informe de la Cruz Roja revelan que uno de cada ocho termina endeudado: «Esta deuda empieza con amigos y termina recayendo en padres, tíos, abuelos. O en robos”. «
La psicóloga Débora Blanca, directora de Lazos en Juego, propone una serie de consejos para prevenir la adicción a las apuestas en el marco del Mundial.
Para “ludópatas en recuperación”: no mirar los partidos con amigos que apuestan; disfrutar de los partidos dejando el celular lejos; evitar los momentos de publicidades así como conversaciones sobre apostar durante el partido; recordar que empezaron tratamiento porque con las apuestas perdieron y sólo ganó el casino.
Para ellos también plantea: desechar la idea de apostar como manera rápida de pagar deudas y no preocuparse si se aburren o si el partido no les despierta emociones extremas. “Lleva tiempo volver a acostumbrarse a mirar fútbol sin apostar”, avisa.
Para las personas
que no tienen problemas con las apuestas: tener presente que apostar es una práctica de riesgo, más aún en su modalidad online; tener una mirada crítica y reflexiva respecto de las publicidades y sus slogan; disfrutar de los partidos (o sufrir pero solo por un resultado adverso) y no de la promesa de ganar dinero.
El oficialismo quiere derogar los octógonos negros. Los riesgos de no contar con información clara…
Entre la orfandad política y el desborde emocional de la calle, el clamor popular exige…
De Ciudad de Buenos Aires a Córdoba y Tandil, la postal se repite: mientras los…
Fue leal al consejo que le dio el Che en los años '60, cuando hacía…
Entre el luto por la pérdida de Nagorno Karabaj y el frío pragmatismo de un…