El periodista José Bellas explora cómo una serie de experiencias compartidas consolidaron un mito contemporáneo. Fans, anécdotas, momentos únicos y entrevistas inéditas construyen un relato marcado por las sorpresas y la pasión.

Bellas conoce esta historia de primera mano. Fue columnista en revistas clave como Ruido, Revolver, Rock en blanco y Negro, Rock Road y Rolling Stone, y editor del mítico suplemento “Sí!” del diario Clarín.
-¿Qué te llevó a centrar este libro específicamente en la relación de Oasis con Argentina y no en una biografía global de la banda?
-De hace varios años me interesa contar la historia desde acá. Así fue en 100 veces Stones en la Argentina (co‑escrito con Fernando García, 2015) y en Depeche Mode: Música para las masas (2018), que buscaban seguir la trayectoria y traducción de esas bandas. Y por imparcial y sesgada que pueda parecer, esa mirada argentina siempre incorpora la perspectiva que los artistas diseñaron en su país; no la invalida ni la desarraiga. Aceptando todo lo que nos mueve la cultura anglosajona, la consumimos acá y desarrollamos un contexto propio, con equívocos y fallidos que suelen ser fascinantes. Eso genera una autopista oblicua, como sucedió con los Rolling Stones, Ramones, Megadeth y tantos otros.
-¿Qué elementos de la cultura, la pasión o el público local creés que hicieron de Argentina un lugar único para Oasis?
-Hay un ida y vuelta. Existe un respeto reverencial por lo “british” y, en los ’90, un contexto especial permitió que la banda se hiciera grande de a poco: resentimiento, rabia, rock, clima social, fútbol, sala de ensayos y estupefacientes, parafraseando a Calamaro. Al momento de su separación, a ellos les cayó la ficha. Además, jugadores argentinos como Agüero, Tevez, Zabaleta y Julián Álvarez fueron figuras claves en la mejor época del Manchester City, y todo cuajó. Hoy da la sensación de que tienen tantas ganas de volver como el público argentino de que lo hagan.
-A lo largo del libro combinás archivo, crónicas, entrevistas y anécdotas de fans. ¿Cómo equilibraste la historia oficial de la banda con la voz de los testigos y la experiencia de los argentinos?
-No la equilibré porque nunca quise contarla desde la historia oficial. Pero si la cuento, es desde acá: yo estaba en Sí! cuando aparecieron y, en ese momento, eran tanto un grupo como una noticia. La mayoría de las primeras notas salieron escritas por mis compañeros (Fernando García, Pablo Schanton, Marcelo Panozzo, Ernesto Martelli), que eran los más atinados para cubrir esos primeros cuatro años (1994‑1998). Textos de primera mano y que no estaban en la web.
-¿Cuál es el máximo símbolo de la relación entre Oasis y Argentina?
-Diego Maradona, por un lado, y Germán Bordagaray, por el otro. Germán tuvo en la segunda mitad de los ’90 una disquería llamada El Oasis y fue el primero en viajar a verlos en 1994. Su relato, que ocupa las últimas 35 páginas del libro, lo revela como una pluma extraordinaria y acaso el fan de Oasis más calificado del planeta.
-Oasis y Argentina conviven en tus páginas con mitos, leyendas urbanas y anécdotas extraordinarias. ¿Cómo decidiste qué historias incluir?
-En 2006 entrevisté consecutivamente a los dos Gallagher en Lille (Francia) antes de su tercera visita; nadie más tuvo ese privilegio. Luego fui rastreando personajes y entrevistas: el que cuelga la bandera en River con nueve trapos, la fan que nunca los vio pero con la que Liam interactúa por redes (Pampa Gallagher), Roberto Costa que los trajo las primeras tres veces, el Bambino Pons y su historia. Traté de que el libro se parezca a una novela periodística y que al abrirlo uno encuentre historias desconocidas sobre una banda que muchos ya creen conocer.
-La relación de los hermanos Gallagher con la prensa y los fans argentinos es central en tu relato. ¿Qué te sorprendió más mientras hacías el libro?
-Me sigue sorprendiendo que se los siga consumiendo como algo distintivo y fino, cuando en los ’90 fueron el equivalente al rock “chabón” local. Para los fans de Oasis, Los Piojos y Viejas Locas eran “grasas”; y para los del rock local, Oasis era música “cheta”. De esos equívocos y distancias estéticas también estamos hechos.
Autor: José Bellas. Editorial: Planetadelibros, 2025. 240 páginas.
Como cada funcionario del gobierno que se va, su salida se atribuye a "motivos personales".…
El nuevo "organismo" del presidente de los Estados Unidos se presenta como una alternativa a…
El Indec informó un retroceso del 0,3% tanto en la comparación con noviembre de 2024…
Si bien hubo silencio total en el gobierno entrerriano, este tipo de tecnología solo puede…
Tras un 2024 de estancamiento, en 2025 se produjo una caída generalizada de las operaciones.…
El ajuste silencioso implementado por la ministra Patricia Campos. En solo dos años, terminó de…
Entrevista a Juan Arrizabalaga, autor de un libro que aborda el pensamiento profundo del intelectual…
Se llama Nicolás Pereyra y tiene 25 años. La biblioteca funciona como un espacio de…
Un canal de noticias filmó la provocación de un agente que empujó con violencia a…
Un informe técnico de los trabajadores viales advierte que el 70% de la red está…
Fue galardonado con el Premio Zenda y ya está en las librerías argentinas su último…
En su exposición, el mandatario argentino se posicionó nuevamente contra la agenda “woke”, el populismo…