Paterson: Tratado sobre la ternura

Por: Belauza

Con la maestría que lo caracteriza, el director de Bajo el peso de la ley, Una noche en la Tierra, Dead Man, Ghost Dog, vuelve a deleitar con la historia cotidiana de un chofer de autobús que escribe bellas poesías.

Una semana en la vida de un monótono chofer de autobús de la ciudad de Paterson, que por esas cosas del destino lleva el mismo apellido, pero que no tiene la mínima relación con los fundadores del lugar. Una semana en la vida de un monótono chofer de autobús de la ciudad de Paterson, que escribe poesías de la belleza de lo cotidiano y tiene una mujer con la que no tiene mucho sexo pero sí mucho amor, el que surge de las comprensiones profundas del dolor ajeno, sea grande o pequeño; lo que hace al amor es su comprensión.

En un clasicismo por momentos convencional, bien del Siglo XX, Jim Jarmusch vuelve a entregar una película que recuerda que el cine nació como entretenimiento popular, pero que se convirtió en arte cuando, como le sucedió al teatro, la pintura, la literatura, la música supo hurgar en la búsqueda de una quinta, sexta, séptima dimensión o simplemente una que explique eso que las otras cuatro conocidas (altura, longitud, profundidad y tiempo) aún no pueden explicar: un sentimiento especial, tan común como profundo en todo ser humano, que lo hace alegrar aunque las más de las veces doler y sufrir; qué es esta vida, qué se hace aquí en el planeta Tierra más allá de las cotidianidades a las que se aferra como perro a su amo el bueno de Paterson.

Pese a toda la resistencia a lo que es y significa el Siglo XXI, Jarmusch, sin caer en la reivindicación de «la vieja escuela», con su film reconoce que no hay monotonía imperturbable al paso del tiempo ni voluntad que pueda conservarla. Pero también dice que si lo que hay es cambio permanente entonces también el cambio es una monotonía, una certeza igual de endeble como la combatida en el pasado, aunque sostenida en otros fundamentos. A uno y otro lado de las preferencias, sin embargo, Jarmusch encuentra lugar para la ternura, esa forma del amor que hoy sólo parecen despertar los perros (no por nada personaje fundamental del film). Y que algo habrá que volver a hacer con ella, si es que aún pervive la ilusión de que el ser humano es algo distintivo de la vida en la Tierra.

Paterson (Estados Unidos-Francia-Alemania, 2016). Dirección y guión: Jim Jarmusch. Con: Adam Driver, Golshifteh Farahani, Chasten Harmon, Barry Shabaka Henley, William Jackson Harper y Rizwan Manji. 118 minutos. Apta para todo público.

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