Todavía extrañamos a David Bowie: una década de ausencia y vigencia absoluta

A diez años de su partida, el legado del "Duque Blanco" se mantiene como un territorio imposible de mapear. De Ziggy Stardust a la oscuridad de Berlín, su carrera fue una lección eterna sobre cómo el cambio es la única forma de honestidad.

El 10 de enero de 2016, el mundo perdió a su astronauta favorito, pero ganó un enigma eterno. Hoy, a diez años de aquel silencio, David Bowie se mantiene como una figura esquiva a cualquier definición cerrada. No fue solo un ícono del rock; fue un artista conceptual, un performer y un pensador del pop cuya carrera funcionó como una sucesión incesante de transformaciones que desbordaron géneros y épocas.

Bowie supo moverse como pocos en esa frontera ambigua entre la vanguardia y el éxito masivo. Logró lo imposible: llevar ideas nacidas en el underground más crudo al centro de la cultura popular sin perder un gramo de densidad artística ni ambición estética.

De la Tierra a las estrellas

Desde sus primeros pasos en el Londres de los años sesenta, Bowie mostró una voluntad clara de trascender. Antes de ser el mito, fue un explorador que probó con el blues británico, el mod rock y el pop barroco. Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 1969 con «Space Oddity». Atravesada por la carrera espacial y la ansiedad tecnológica, la canción lo convirtió en una figura reconocible, pero él no se conformó. Apenas alcanzó el éxito, decidió que la única constante sería la mutación.

La creación de Ziggy Stardust, el alien andrógino de 1972, marcó un hito fundacional. Con él, Bowie propuso una nueva relación entre música e identidad: el rock podía ser ficción, performance y ambigüedad sexual en un mismo gesto. Pero, fiel a su estilo, dinamitó el personaje rápidamente para volver a empezar.

El laboratorio de Berlín y la superestrella global

Durante los años setenta, su producción fue un vendaval: del «soul blanco» de Young Americans a la oscuridad elegante de Station to Station. Su refugio en Berlín junto a Brian Eno dio vida a la trilogía experimental (Low, «Heroes» y Lodger), donde reconfiguró su lenguaje lejos de los excesos.

Los años ochenta lo transformaron en una superestrella de estadios. Con «Let’s Dance» y la producción de Nile Rodgers, Bowie conquistó la era MTV con una elegancia calculada. Y aunque los noventa trajeron decisiones erráticas y experimentaciones con el rock industrial y la electrónica, Bowie nunca dejó de arriesgar, incluso cuando caminaba a contramano del mercado.

Foto: AFP

El acto final: convertir la muerte en arte

Tras años de silencio público luego de un susto de salud en 2004, su regreso en 2013 con The Next Day demostró que aún tenía mucho que decir. Pero su obra maestra final fue Blackstar, editado el día de su cumpleaños número 69, solo dos días antes de morir. Concebido como una despedida, el álbum transformó la enfermedad y el final de la vida en materia artística, en un acto de control creativo sin precedentes.

Diez años después, Bowie no nos dejó una imagen fija para venerar en un altar de nostalgia, sino un método de trabajo. En tiempos de identidades rígidas y fórmulas repetidas, su obra sigue siendo un faro que nos recuerda que cambiar, incluso hasta el último aliento, es la forma más profunda de ser fiel a uno mismo.

Compartir

Entradas recientes

Trump incrementó el cupo de carne argentina a EE UU de forma temporal

La medida de Donald Trump busca "garantizar carne vacuna a precios accesibles" para los estadounidenses.

4 horas hace

Truco estadístico: industria y construcción crecieron en 2025 solo porque comparan contra un 2024 desastroso

Fue tan bajo el nivel de ambas actividades en el primer año de Milei que…

4 horas hace

Kicillof rechazó la derogación del estatuto del periodista

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a cuestionar con dureza a la reforma…

6 horas hace

La Mesa Federal de Articulación de Niñez y Adolescencia rechaza bajar la edad de imputabilidad

En menos de 24 horas, la Mesa juntó más de mil doscientas adhesiones que respaldan…

6 horas hace

Yerba mate: la desregulación como política y el retorno a un desequilibrio conocido

Radiografía del vaciamiento del INYM y de la concentración de un mercado para pocos argentinos.

7 horas hace

Algunas observaciones inexorablemente subjetivas sobre los shows de Mr. Bungle y Avenged Sevenfold en el Movistar Arena

La banda liderada por Mike Patton hizo arte y descontrol controlado. Desarrolló su cóctel de…

7 horas hace

CABA derrumbó una vivienda y desalojó a 7 familias, que continúan sin hogar y sin respuestas

La semana pasada, personal de Guardia de Auxilio y Emergencias porteña clausuró un conventillo y…

8 horas hace

La Justicia rechazó el acuerdo entre Shell y el municipio de Magdalena, por el derrame de 1999

El fallo declaró improcedente la homologación del convenio firmado entre Magdalena y Shell, por el…

8 horas hace

La CGT movilizará el miércoles en rechazo a la reforma laboral y en defensa de los trabajadores

La central obrera definió su estrategia de oposición frente al proyecto oficial. Apostará a una…

8 horas hace

María Inés Rodríguez Aguilar: “El traslado del sable corvo de San Martín es un modo de legitimación de un sector”

La ex directora del Museo Histórico Nacional renunció en desacuerdo con la decisión gubernamental de…

8 horas hace

Argentina no puede aceptar tener un presidente pro-guerra

El diputado Juan Marino presentó un proyecto de resolución para iniciar el proceso de juicio…

9 horas hace

La invasión de pinos y su relación con los incendios forestales en la Patagonia

La presencia de “exóticas” no solo desplaza a las plantas nativas en la región andina,…

9 horas hace