Gonzalo Unamuno: «Yo nunca escribo la contracara del mal»

Por: Patricio Féminis

El narrador de 40 años Gonzalo Unamuno habla de Las máscaras de la bestia, el libro que reúne cuatro textos protagonizados por el perverso Germán Baraja. ¿Cómo es volver a él?

El sol da de lleno en el rostro del escritor Gonzalo Unamuno, en su departamento, y él dice: “No hay escondite acá, porque es una casa griega con una gran biblioteca”. Allá está su libro Las máscaras de la bestia (Galerna), una edición de 290 páginas que reúne cuatro textos suyos atravesados por el personaje de Germán Baraja, un perverso y un femicida: son las novelas Que todo se detenga, de 2015, y Lila, de 2018, y los cuentos “Sacar la basura” y “Tu jardín salvaje”, del libro homónimo de 2021. ¿Cómo es haber vuelto a este ser tan oscuro?

Germán Baraja -cocainómano, militante desencantado y narcisista patológico- es el hilo conductor de Las máscaras de la bestia: Gonzalo Unamuno hizo de él su mejor personaje, con un arduo espesor psicológico y una voz narrativa trepidante a la altura de sus intrincados pensamientos. Él fascina y a la vez repele. Y Las máscaras de la bestia, con los cuatro textos sobre Baraja, le provoca a Unamuno una nítida certeza: “Es un enorme placer ver cómo envejecen las obras. Ese es uno de los grandes temores que tenemos los escritores: que el clima de época vaya en detrimento del alcance de los textos”.

Por eso es clave poder volver sin temores a Germán Baraja, “un tipo que agrede tanto y que es tan autodestructivo y nihilista”, dice Unamuno, de 40 años. Palpitando Las máscaras de la bestia él se preguntaba: “‘¿Cómo puede ser leído el personaje de Baraja once años después?’. Yo a estas novelas las escribí sin redes sociales. Facebook era el de los amigos, no el de hoy, que es un instrumento político: ahora, un tipo con dos millones de seguidores marca la agenda. Ese instrumento de poder era mucho más naíf en las redes sociales de entonces. Y hace once años ser escritor era otra cosa”.

¿Cómo surgió la posibilidad de Las máscaras de la bestia? Primero, la editorial Ponto Edita, de Brasil, tuvo la idea “de publicar todo lo de Germán Baraja en una caja-libro que quedó preciosa”, dice Unamuno. Y cuando Galerna la vio, surgió la idea de reunir los cuatro textos del personaje en una edición aniversario. “Hagamos una cosa -propuso el escritor-: yo explico todo el periplo de Baraja en la introducción; cuento cómo lo inventé para la novela Que todo se detenga; cómo evolucionó en Lila, donde comete un femicidio; y digo que quedó trunca una tercera novela sobre él”. Pero, ¿cómo leer a Baraja hoy?

“Ahora la capacidad interpretativa sobre el abuso narcisista es superadora a la que se tenía cuando salieron originalmente las novelas -sabe Unamuno-. Hoy hay chicas en las redes sociales explicando todas las formas de narcisismo patológico, y, hace diez años, si no lo hablabas con un psiquiatra no tenías idea. De hecho, no estaba tan interiorizado qué era un psicópata integrado como Baraja. Pero, si leés Lila, es una novela sumamente moderna. Yo la empecé a escribir casi pensando en estas nuevas generaciones, más que en la mía”.

¿Qué ocurrió entonces? “Cuando saqué Lila me vinieron a entrevistar tres chicas de 18 años por el femicidio que comete Germán Baraja y yo veía que a sus edades tenían una comprensión muy superior a la que podíamos haber tenido nosotros a los 30 años. Creo que leen Lila como un libro de advertencia, que expone los razonamientos de Baraja y que no narra tanto el crimen ni su espectacularización”. Y, más allá del tema, “yo quise hablar siempre del esfuerzo en materia de prosa poética que me tomó ese libro”.

A diferencia de Que todo se detenga, a la novela Lila “la tuve que escribir de una manera mucho más lírica, porque sino era un libro que expulsaba al lector. Germán Baraja tiene que poder contarte el horror de una manera linda, porque vos nunca vas a empatizar con ese tipo. Sí podés empatizar con la cadencia, con las palabras que elige y con la forma en que las adjetiva”, siente Unamuno. Y remata: “No porque yo sea el autor, pero si algún mérito tiene el libro es que se puede sostener independientemente del tema”.

Entonces celebra: “Creo que las nuevas generaciones lo están leyendo como una pieza literaria y no tanto por la temática”. Pero está el otro lado: cómo podrían llegar a leer Lila los misóginos de turno, tan en boga a partir de los discursos de Javier Milei. “Ahí corro un riesgo -siente Unamuno-. Porque una de las características que tienen mis textos es que yo nunca escribo la contracara del mal. Salvo en uno de los cuentos, Germán Baraja siempre se la lleva de arriba. Y sí, puede ser que alguno de estoahora soy s misóginos se sienta identificado con él”.

Gonalo Unamuno: «Ahora soy un narrador más disciplinado»

Pero esa gente “no creo que sea muy leída. Yo los veo más bien como brutos. No sé hasta qué punto cualquier demente de esos no puede hacer bandera de un personaje así. Aunque no está en mí el poder evitarlo”, dice Unamuno. ¿Qué cambió de la forma de trabajo del escritor que era en 2015, cuando sacó Que todo se detenga, o en 2018, cuando salió Lila? “Aunque parezca mentira, ahora soy un narrador menos disciplinado. Antes tenía la gran presión de publicar y de pertenecer a la camada de la nueva narrativa argentina de entonces. Así que tenía un método de trabajo mucho más prolijo que el de ahora”.

La luz del sol se atenúa sobre el rostro de Unamuno y él deduce: “Germán Baraja hoy tendría cinco años más que yo. Si no hubiera cometido un femicidio, él seguro seguiría psicopateando a mujeres. Yo siempre digo que el que mata es el más bruto: el que pierde el dominio de sí mismo es el menos inteligente, porque no pudo controlar un impulso primitivo o su misoginia”. En cambio “los psicópatas astutos son Javier Milei, Donald Trump o Benjamin Netanyahu. La sociedad los premia, poseen millones de dólares y no tienen ningún problema en hacer lo que hacen: al otro día se levantan con la conciencia tranquila”.

Y no sólo eso: “Encima arrastran a millones de personas a que los voten y que digan ‘este es un fenómeno’ -observa Unamuno-. Así uno termina estando en el país en el que estamos, comandado por un personaje que todos los días nos pone la vara de la locura un poco más arriba y se aplauden guerras, se celebra que fajen a los jubilados o que en tres años no se haya hecho una obra pública”. El escritor sabe de lo que habla: es hijo del histórico dirigente peronista Miguel Unamuno y durante años él mismo trabajó en política. Por eso dice: “Hoy estos tipos están pateando al peronismo en el piso”.

La realidad y sus quiebres también son parte esencial de las novelas de Unamuno. ¿Le gustaría que Que todo se detenga o que Lila fueran leídos como textos de denuncia? “Está pasando. Por eso, aunque parezca absurdo tener que aclararlo a esta altura, siempre hay que distinguir entre el autor y la obra, algo que no siempre se logra”. Entonces le viene una imagen: “Una vez, en una charla en Rosario, una psicóloga del público me preguntó: ‘¿Cuánto hay de vos en Germán Baraja?’. Y yo le contesté: ‘Todo’. En un hecho artístico uno es todo: yo soy el victimario pero también la víctima. Soy hasta la última palabra que puse”.

Luego de tantos años de escritura, Unamuno sabe qué le provoca mayor y menor satisfacción al releer Que todo se detenga y Lila: “Lo que me da mayor placer es cuando descubro algunas páginas dignas: veo que son textos que envejecieron bien. Lo que me produce un poco de escozor, o de vergüenza, es ver lo revulsivo que llegué a ser. Ahí digo: ‘Uy, Dios, ¿qué tenía en la cabeza para decir estas barbaridades?’. Pero es así. En la propia escritura no se puede volver atrás”.

Compartir

Entradas recientes

Enigmas y misterios de la política de EE UU a meses de que Trump se juegue su destino

También es un enigma o misterio qué acordaron los jefes de Estado de Estados Unidos…

42 mins hace

La salud pública en la era del sálvese quien pueda

La crisis sanitaria actual trasciende la saturación de los hospitales públicos. El verdadero trasfondo es…

1 hora hace

Industriales aseguran que los procesos preventivos de crisis en 2026 superarán los registros de la pandemia

La entidad industrial pyme indica que hay un fuerte proceso de desinversión y cierres. Reclamaron…

2 horas hace

$Libra: dudas sobre una eventual indagatoria a Novelli mientras Casación define si entran más querellantes

El fiscal Taiano está de licencia y espera resultados de medidas en trámite. Las conclusiones…

3 horas hace

Crece la preocupación por el intento de derogar la Ley de Etiquetado Frontal

El Ejecutivo y los legisladores opositores impulsan iniciativas que van en sintonía con el lobby…

3 horas hace