Ambássador Fueguina SA es una empresa electrónica de Ushuaia, que lleva 26 años en la isla. Hace casi dos años, la empresa fue vaciada y 59 trabajadores y trabajadoras se quedaron sin sustento para ellos y sus familias.

Con 27 sueldos adeudados, entre otras cosas, las y los trabajadores se encuentran hoy a la espera de la resolución de un Concurso Preventivo de Crisis, en instancias de salvataje (cram down) y con la posibilidad de que se inscriba alguna empresa a adquirir el paquete accionario. En paralelo, han tramitado una matrícula como cooperativa. “Seguiremos juntos hasta el final”, aseguran.

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Según explicaron a Tiempo trabajadores de la empresa, la firma pertenece a capitales chinos y cuenta con apoderados argentinos. “Chou es el dueño y contaba con sus administrativos Ka Ming y Wei Ping Chiu. La cara visible y el mayor estafador es Pablo Hadjes, un hombre completamente inaccesible que se esconde desde hace dos años y ni siquiera le atiende el teléfono al gobernador”, explicó Sandra Ragusa, una de las trabajadoras de la empresa y representante de sus compañeros y compañeras.

Dueños y apoderados vaciaron la empresa, la cerraron y desaparecieron. Para lograrlo, “actuaron en connivencia con la UOM – Seccional Ushuaia”. Según Sandra, “Hadjes solamente hablaba con la UOM, que también se dedicó a dividir a los trabajadores; por eso, hoy somos 28 quienes sostenemos 580 días de lucha”.

Sandra contó: “Hemos atravesado todo tipo de obstáculos: despidos, que el juez desestimó por estar en pandemia; evitamos el remate de la planta; nos hicieron una denuncia penal, que también el juez desestimó; todo por reclamar nuestros derechos”.

En ese marco, reconoció: “Nuestra lucha hubiera sido imposible sin la unión que tenemos entre los compañeros y sin un Estado presente, que evitó el corte de los servicios para nosotros poder permanecer ahí, con los fríos propios de la ciudad”.