Si bien aún no hay decisión oficial al respecto, el próximo 31 de diciembre expiran las prórrogas de los decretos que establecen una regulación extraordinaria sobre el mercado de trabajo. Se trata de la prohibición de despidos y la doble indemnización que rigen desde marzo de 2020 y diciembre de 2019 respectivamente.

En los últimos meses tanto el presidente de la Nación Alberto Fernández como el ministro de Trabajo Claudio Moroni, habían sugerido que ambas medidas se discontinuarían como resultado de la recuperación económica y el empleo. Sin embargo, fuentes de la cartera laboral aseguraron a Tiempo que el tema será considerado en el entorno presidencial en estos días.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Para el caso de la doble indemnización, que fue adoptada con el propósito de contener la caída del empleo que se venía registrando antes de la pandemia, el gobierno ya había reducido la sobre imposición poniendo un tope de $500 mil y se especula que, ahora, avance en una reducción paulatina de ese monto hasta llevarlo a cero en un período de cuatro a seis meses.

El último dato de mercado de trabajo del INDEC publicado hoy mostró una caída sensible del desempleo en el tercer trimestre de 2021 toda vez que registró un 8,2%.

Sin embargo, según los registros de la cartera laboral, la reactivación económica sirvió para recuperar gran parte del empleo destruido durante la pandemia aunque profundizando su carácter precario a través del monotributo y los empleos autónomos.

El reclamo de dejar sin efecto las medidas extraordinarias de parte de un sector importante del empresariado acompañó el intento de avanzar en una reforma del sistema general de indemnizaciones con proyectos tanto de la oposición como de empresarios vinculados con el oficialismo.

Para ellos la recuperación definitiva del empleo en un marco de crecimiento precisa de una mayor desregulación. La sensible reducción del desempleo en el último año y medio pareciera sugerir lo contrario toda vez que se ha creado empleo con fuertes restricciones que, además, le pusieron un límite a la destrucción del empleo registrado privado. En el segundo semestre de 2020 había llegado hasta un 13,2 por ciento pero sobre la base de una salida masiva de personas del mercado de empleo no registrado que, de no producirse, hubiera significado un desempleo récord del 29%.