El sindicato liderado por Ricardo Pignanelli aceptó, a través de un acuerdo firmado, la renovación del régimen especial de suspensiones que exige la multinacional General Motors para seguir operando en el país.

Los motivos para la renovación de más de 1.300 suspensiones esgrimida por la compañía es la demora en la reactivación del sector automotriz a partir de la caída del consumo interno así como el retroceso de la economía brasilera, destino de gran parte de las exportaciones automotrices.

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De este modo el SMATA de Rosario aceptó extender las supensiones por un nuevo período de diez meses en la planta de la localidad santafesina de Alvear. De este modo se acumularán casi tres años durante los cuales los empleados ni irán a la planta y percibirán salarios parciales. Para el nuevo período, los haberes serán abonados al 70% durante cuatro meses y luego descenderán al 65% y al 60%. A esa reducción salarial habrá que agregar las horas extras y otros beneficios. Para el dirigente local Marcelo Barros, “es la manera de lograr que no haya despidos” tal como lo señaló al portal LaPolíticaOnline.

La planta estuvo cerrada durante poco más de un mes durante el período vacacional pero ahora debió asumir esa actitud ante la caída en las ventas. La fábrica llegó a producir 28 vehículos diarios y ahora se encuentra en 15.

Según el portal infogremiales.com, sin embargo, “la firma de origen estadounidense continúa la construcción de dos nuevas líneas de montaje para la fabricación de dos nuevos proyectos que comenzarían a producirse a partir de julio de 2021”.