Según el último Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), fue alarmante el aumento en la categoría de Prendas de vestir y calzado, siendo el que más subas registró durante este año.

En comparación a julio del año pasado, subió un 96,7% promedio, y lidera la lista de aumentos la región Pampeana, con un 100,9%, a la cual le siguen Capital y Gran Buenos Aires, con un registro de 100,5%. Es decir, los valores de la ropa se duplicaron en apenas doce meses.

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La inflación y las cooperativas textiles

El presidente de la Cooperativa chaqueña “Inimbó”, Ramón Ayala, detalló a ANSOL: “En el sector particular de tejedores, hacemos prendas de algodón 100% natural. Es un tejido especial que se diferencia de los otros tipos de tela que hay en el mercado. En el sector, la mayor incidencia en costos está en la maquinaria, ya que los repuestos son todos importados”.

Siguiendo la línea de la problemática inflacionaria y su afección en las importaciones, Ayala explicó: “El tema es que los exportadores e importadores pagan con el dólar oficial y a nosotros nos quieren vender a precio del dólar blue. Ese es uno de los problemas que todavía cuesta superar a las autoridades que corresponde. Eso en todos los rubros, no sólo en la cooperativa sino también a todos los que componen la cadena textil, porque no somos formadores de precios”.

La mirada desde la industria

La Fundación Pro Tejer busca asistir, desarrollar e integrar a la cadena de valor agroindustrial textil y de confecciones. En diálogo con ANSOL, su vicepresidente Marco Meloni apuntó: “No nos volvimos malos de golpe, hay factores externos e internos que hicieron que esta suba sea mayor esta vez. En la suba externa, incide nuestra inflación crónica, a lo que se le suma la inflación que tuvimos en las materias primas impulsadas por el petróleo y por el desorden de logística de los fletes: un container estaba 2.500 dólares, llegó a estar 10.000 o 14.000 dólares. Sobre el conteo de una materia prima de 40.000 dólares, eso implica sólo en flete una suba de un 25%”.

En el mismo sentido, Meloni agregó: “Las fibras más usadas en Argentina son algodón, que es argentino, pero tiene un “efecto soja“, porque el 60% de la fibra se exporta y cotiza en Chicago en dólares, y aumentó casi el 100%. El poliéster se dejó de fabricar en argentina en un 70%, igual que la Lycra, que aumento 110%. No se fabrican más colorantes y anilinas para terminar la tela; aumentó un 140%, y después hay materiales como viscosa, que se dejó de fabricar hace muchos años y se tiene que traer de afuera”.

“Esto tiene un motivo, y es perder la soberanía industrial, por lo menos la textil, en la cual nos dificulta el abastecimiento propio con nuestras problemáticas propias, pero lo que se le suma en este caso también son problemáticas ajenas. Cabe decir que la ropa donde más aumenta es en marca shopping; solo el 15% consume ahí, la marca no tiene la culpa, también es una víctima”, agregó el vicepresidente de ProTejer.

Con énfasis en los casos particulares, Meloni concluyó: “También es importante denotar que en un pantalón que vale $ 25.000 pesos en un shopping, el 60% de las ventas se hacen con los descuentos, después con la inflación que hay uno lo compra en seis cuotas. Pero los precios reales son los que compra la mayoría y el INDEC no toma descuentos, sino precio de vidriera. Y sabemos que con las tarjetas y las promociones es cuanto más gente va, pero se puede encontrar algo de menor calidad, pero muy parecido a $ 5000 en locales del Conurbano, y ni hablemos de otros sectores mayoristas como Flores”.

Inflación elevada, pese a la protección del Estado

El sector textil contó con una serie de medidas protectorias que hacen más llamativo aún el salto en los precios. Ante la consulta de este medio, Florencia Di Prinzio, economista del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), detalló esas medidas:

-En 2021, se han modificado las alícuotas de comercio exterior con una baja en derechos de exportación para MiPyMEs, y una suba en el piso de reintegros a la exportación en función del valor agregado.

-Los tejidos denim importados de China poseen derechos antidumping, que protegen a los productores locales de la competencia externa.

-Diversos productos textiles terminados están protegidos con Licencias No Automáticas.

-Se han establecido líneas de crédito para la reactivación Pyme.

-Se lanzó el Programa “Acción Moda”, con más de 70 marcas nacionales de ropa que venden al menos 15 prendas a precios accesibles. 

-Como afirma un informe de la Secretaría de Política Económica, el rubro ha observado en los últimos dos años los mayores desembolsos de inversión (152 millones y 159,3 millones de dólares) motivados por ampliación de producción, adquisición de maquinarias y nuevas líneas de producción vinculados al contexto de la pandemia.

Pese a estas medidas, fue nuevamente significativo el incremento en el rubro “Prendas de vestir” que mide el INDEC, que ascendió a 8,5% en julio. En los últimos cuatro meses, se habían incrementado los precios en 5,8% (junio), 5,8% (mayo), 9,9% (abril) y 10,9% (marzo). Es decir, en apenas 5 meses acumuló un 48% de aumento.

“Al registrarse y sostenerse estos niveles de incremento mensual, lo esperable sería que el consumo caiga y que, por consiguiente, los precios comenzaran a descender. Sin embargo, el bajo grado de respuesta de las cantidades consumidas a estas importantes variaciones en el precio, podrían estar denotando cierto grado de inelasticidad en la demanda de los productos textiles”, evaluó la economista del CEPA.

En otras palabras, “es probable que un sector de dicha demanda que mantuvo su nivel de ingresos incluso en la ‘post pandemia’, continúe comprando aún con precio elevados y sea quien convalide y de alguna forma legitime, el nivel de precios actual”.