Las restricciones cambiarias que resolvió el Banco Central la semana última tuvieron un impacto inmediato en los diferentes tipos de cambio a través de los cuales opera la economía en la actualidad. Tanto aquellos que resultan legales como las cotizaciones del mercado ilegal o paralelo.

La decisión de gravar con el impuesto a las ganancias del 35% sobre las operaciones de dólar ahorro y el turista que ya tributaba el impuesto PAIS llevaron el valor de ese tipo de cambio hasta algo más de $131. 

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La especie de que mediante ese recurso se anularían las operaciones conocidas como PURE se vieron desmentidas por la obvia escalada del dólar paralelo que ya opera encima de los $141. Es cierto que, por ahora, el diferencial en pesos que se obtiene mediante ese giro es de apenas $2 mil cuando se llegaban a obtener casi $ 6 mil antes de las nuevas restricciones.

Pero las nuevas restricciones, al mismo tiempo, establecieron una limitación sobre las empresas que deben cancelar deudas en moneda extranjera para las que el BCRA solo les habilitará sólo un 40% de los dólares que necesiten. La medida, adoptada para poner un límite a la práctica adelantamiento de importaciones que se estaba extendiendo en virtud de las expectativas devaluatorias de la economía, fuerza a las empresas privadas a recurrir a otros mercados para obtener las divisas necesarias para no entrar en default corporativo.

De este modo, la medida impactó especialmente en la cotización del llamado dólar MEP y el Contado con Liqui que ante el nuevo escenario sufrieron una suba que ya ubica al segundo prácticamente en el mismo valor que el dólar paralelo, por encima de esos $141.

Se trata de operatorias mediante las cuales las empresas adquieren acciones de empresas argentinas en pesos que, a la vez, operan en Bolsas del exterior donde pueden venderlas en dólares. 

Dentro de las nuevas restricciones se dispuso la extensión del denominado “parking” (período mínimo para completar la transacción) como una forma de desestimular ese tipo de operaciones que, en un contexto de volatilidad, siguen llamando la atención de operadores y ahorristas. De no haberse aplicado esa restricción posiblemente el valor se hubiera disparado todavía más.

Así las cosas, la brecha existente entre el dólar oficial y esta variante de operación legal ronda el 80%.