Pese al fuerte lobby empresarial de las semanas previas, el gobierno empieza a inclinarse por ratificar la cuarentena a partir del lunes 13 con algunas flexibilizaciones pero no de la envergadura que esperaban en las altas esferas de las compañías privadas. 

Tras recibir el martes a empresarios industriales y mercantiles y a la dirigencia de la CGT, este miércoles el presidente Alberto Fernández aprovechó una entrevista con el medio C5N para referirse a la presión de las empresas para retomar la actividad y advertir: “Que no me vengan a correr con la economía”.

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Los hombres de negocios esperaron la reunión del martes confiados en recibir buenas noticias, pero se llevaron la impresión de que la reapertura económica deberá esperar, y este miércoles confirmaron la sensación en la intervención televisiva del mandatario.

Ya desde la mañana varios de los voceros más habituales del sector privado salieron al ruedo con reclamos de intervención estatal para garantizar la operatoria total de los bancos a los que pusieron en el centro de las críticas.

Incluso cuestionaron el proyecto de ley para gravar las grandes fortunas que el oficialismo hizo jugar mientras avanzaban las presiones de las empresas para poner en marcha la maquinaria económica.

El reclamo empresarial tuvo voces de mucho peso en la economía local, como la de Eduardo Costantini, hombre de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), y como la de la Cámara de Comercio y Servicios (CAC), que fue parte de la reunión del martes.

El segmento pyme también salió al ruedo con varios informes advirtiendo sobre el impacto del congelamiento económico y, en sintonía con las grandes empresas, con pedidos de intervención del Estado a fin de que dé ayuda para pagar los salarios y sostener los negocios.

Los que más desilusionados abandonaron la reunión del martes con el gobierno y la CGT fueron los dirigentes de la CAC, que asistieron con una propuesta para que el gobierno permitiese la apertura total de los shoppings y de todos los comercios de calle, entre otras medidas.

Pero el presidente de esa entidad gremial patronal, Jorge Di Fiori, y el empresario más importante de la cámara, Eduardo Eurnekian, dejaron la reunión con la seguridad de que la medida sanitaria seguirá prácticamente como hasta ahora, e incluso con la posibilidad de mayores controles en el Área Metropolitana.

El cálculo que hicieron voceros consultados es que en estas condiciones, la circulación normal de la gente no se puede esperar hasta pasada la mitad de 2020, lo que plantea un horizonte sombrío, según el análisis que  hicieron. Y el reclamo concreto es de un “urgente salvataje del Estado a través del Banco Central y de la AFIP”.